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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

"Ignacio, un joven argentino de 22 años, se suicidó tras perder 140.000 dólares en apuestas online. Su adicción silenciosa creció durante 5 años, afectando su sueño de ser futbolista. Franco, de 14 años, también luchó con la ludopatía en Argentina, llevándolo al borde del suicidio. Expertos explican que el juego online es más adictivo que el presencial por su disponibilidad las 24 horas. En Chile, la ludopatía afecta a jóvenes vulnerables, sin un programa de salud mental específico. Legalizar las apuestas online conlleva riesgos de aumento de adicciones y costos sociales superiores a los beneficios fiscales, según estudios internacionales.

“Ma, tengo que darte una mala noticia”: la historia de Ignacio

Ignacio tenía 22 años cuando escribió su carta de despedida. Había apostado 140.000 dólares en los últimos seis meses de su vida a través de casas de apuestas online, perdió los 15.000 dólares que había ahorrado para irse a vivir a España, le robó dinero a su madre y le pidió prestado a su hermana bajo pretextos falsos. Para este joven argentino su verdadera pasión era el fútbol. Soñaba con ser profesional, pero a los 17 años descubrió las apuestas deportivas online. Durante más de cinco años su adicción creció en silencio.

Dos días antes de quitarse la vida, Ignacio escribió una lista de compromisos: “Empezar el psicólogo, ir a rehabilitación y comprometerme al 100%”. También escribió: “Decirle la verdad a todos y comprometerme en una causa para que la gente deje de apostar”.

Nunca pudo cumplirlos. En noviembre de 2023, después de perder una apuesta que requería que ganaran cuatro equipos asiáticos de fútbol, se suicidó. En su historial de la plataforma, su madre Laura descubrió con horror que llegaba a hacer una apuesta cada dos minutos durante mañanas enteras mientras supuestamente trabajaba, describe el diario La Nación.

“Ma, tengo que darte una mala noticia”, le había confesado poco antes de morir. “Hace más de cinco años que juego. Perdí todos mis ahorros y pedí plata prestada y la perdí. Y te saqué plata a vos para jugar, pero también la perdí”.

Su carta de suicidio fue breve: “Ya no puedo más, necesito buscar mi paz porque esto se hace insoportable. Traten de ser felices y acuérdense de lo bueno de mí y no de este momento”.

Laura, su madre, no puede ver fútbol desde entonces. Las publicidades de casas de apuestas que inundan cada transmisión se lo hacen imposible.
“A diferencia de otras adicciones, esta es muy silenciosa”, declaró Laura al periódico trasandino. “Es como tener al dealer sentado en el living de tu casa”.

Franco: 14 años, carta de suicidio y opioides en la mochila

También en Argentina, donde la introducción de las apuestas online ha provocado fuertes debates, Franco tenía solo 14 años cuando su madre encontró un frasco de opioides debajo de su cama y una carta de suicidio bajo su almohada.

Comenzó en los recreos del colegio. “Se apuesta muchísimo, es plata fácil”, explicó Franco sobre cómo inició. De ahí pasó a las apps de apuestas online, siguió a influencers que enseñaban cómo apostar, y leyó manuales de juegos de cartas. Pronto estaba robando los ahorros de su madre en dólares, vendiendo joyas y anillos de la familia, y apostando diez veces más de lo que apostaba inicialmente.

“Llegó a un punto en el que ya no era por la plata, sino que era solo para jugar”, reconoció el adolescente al diario Clarín.

Su madre recuerda cuando descubrió la escena. “Fui a limpiar y me encontré con ese frasco que parecía jarabe de tos. Cuando busqué en Internet me enteré de que era un opioide muy fuerte. Después entré a su habitación y me encontré con la carta de suicidio”.

“Era una mezcla de sensaciones. Por un lado el alivio de verlo, después la bronca, la sensación de traición, el porqué me mentiste, el ‘¿quién sos?"”, relató a Clarín. “No se condecía con lo que yo conocía de mi hijo, con lo que yo eduqué”.

Franco ingirió algunas pastillas, pero su madre pudo llegar a tiempo al colegio, donde lo encontró adormecido. Hoy lleva casi seis meses sin apostar y tiene control parental en su celular. Su madre resume con precisión la naturaleza del problema: “La ludopatía es una enfermedad silenciosa que no deja ningún rastro porque el jugador es altamente manipulador y estratega”.

La ciencia es clara: el juego online es hasta 10 veces más dañino

“El juego online puede ser hasta 10 veces más dañino que otras formas de apuestas”, advierte el doctor Shekhar Saxena, Profesor de Salud Global de la Escuela de Salud Pública de Harvard, durante un foro sobre el tema en enero del año pasado. “Es definitivamente mucho más dañino que los tipos tradicionales de juego en los que la gente participa. Es continuo, es intenso, y puede ser financiera, física y mentalmente dañino. En extremo”, explicó en la Gazette de la Universidad de Harvard.

Pero, ¿por qué el juego online es tan devastadoramente adictivo en comparación a un casino físico? Los expertos identifican múltiples razones:

Llevas un casino en tu bolsillo las 24 horas

“Tienes tu casino en tu bolsillo las 24 horas del día, los 7 días de la semana”, explica Malcolm Sparrow, Profesor de Práctica de Gestión Pública de Harvard Kennedy School, según recoge Harvard Magazine. “Desaparecieron todas las barreras y obstáculos normales para apostar, como las restricciones del lugar”.

Piénsalo así: para ir a un casino físico necesitas vestirte, salir de tu casa, manejar hasta el lugar, tener efectivo o ir al cajero. Cada uno de esos pasos es una barrera que te da tiempo para reconsiderar o distraerte en otra cosa. Con las apps de apuestas, no hay ninguna. “No te deshaces de tu teléfono de la manera en que puedes salir de un casino, evitar ir a la licorería, o tirar tus drogas por la taza del baño”, añade Psychology Today.

Casas de Apuestas Online en Chile
Sócrates Orellana | Agencia Uno

El dinero digital esconde las pérdidas reales

Cuando apuestas con billetes físicos, los ves desaparecer de tu mano. Sientes el peso de lo que pierdes. Pero cuando apuestas con un clic, con una tarjeta de crédito, con “créditos” de la plataforma, la tangibilidad desaparece.

“La tecnología hace que la experiencia sea fluida; la industria del juego la hace tentadora; y la industria financiera hace posible depositar tu dinero con solo un clic o un toque”, explicó el Dr. Saxena. “La combinación lo hace más peligroso”, dice The Harvard Gazette.

Es la adicción “oculta”

“Lo que me ha sorprendido es lo oculto que está”, declaró Shane Kraus, doctor en psicología e investigador de adicciones de la Universidad de Nevada, Las Vegas, a Psychology Today. “La gente liquida sus fondos de retiro, la cuenta de ahorros para la universidad de sus hijos. La gente hace cosas que no son fácilmente visibles”.

A diferencia de un alcohólico o un drogadicto, el ludópata no tiene señales físicas visibles. “No llegan al trabajo con resaca. No colapsan frente a sus hijos. Solo tocan discretamente su pantalla”, destaca un boletín del FBI de EEUU.

La doctora Myra Mathis, Jefa Clínica de la División de Psiquiatría de Adicciones de la Universidad de Rochester, lo resume: “El juego problemático es frecuentemente llamado ‘la adicción oculta’ porque, a diferencia del abuso de alcohol o drogas, raramente hay signos externos o síntomas físicos”, recoge un artículo de la misma universidad.

“Es tremendamente invisibilizada, normalizada y la gente tiende a verla como un vicio, es decir, le impone una sensación moral por estar realizando una actividad indebida o poco apropiada o irracional”, explica a BioBioChile Miguel Ángel Lara Arzola, psicólogo especialista en ludopatía de AJUTER, la Agrupación de Jugadores en Terapia.

Los jóvenes son los más vulnerables

“Los grupos de mayor riesgo son los adultos jóvenes y los adolescentes”, advierte Lia Nower, doctora y Directora del Centro de Estudios sobre el Juego de Rutgers University, según Harvard Gazette.

Joven usando su teléfono móvil por la noche
HouseDesigner.com

Los datos son contundentes: 58% de jóvenes entre 18 y 22 años de EEUU participan en apuestas deportivas según una encuesta de la NCAA en 2023. Elizabeth Thielen, consejera de ludopatía en Illinois, describió como ve que en las escuelas los jóvenes “Están perdiendo sueño, su asistencia está bajando y están siendo acosados y amenazados si deben dinero”, recoge el especial Public Health de Bloomberg y la Universidad Johns Hopkins.

En Chile, el panorama es igualmente alarmante. “La edad promedio en que los menores de edad están descubriendo e involucrándose en el mundo de las apuestas online es a los 15 años”, reveló Lara Arzola citando el estudio “Pantallas que atrapan” levantado por AJUTER en 2025. “A los 15 años los chicos ya están siendo involucrados por influencia en un mercado que hoy en día es ilegal”.

El especialista enfatiza que “la adolescencia no implica necesariamente un mayor desarrollo de las áreas del cerebro que regulan el comportamiento más planificado. Está en desarrollo hasta pasado los 25 años”.

El diseño está hecho para engancharte

Las plataformas de apuestas no son neutras. Están diseñadas por expertos en comportamiento para maximizar la adicción. “Impulsamos el engagement (interacción) de los fans haciendo que cada momento de cada juego sea una oportunidad de apuesta, automática, algorítmica”, declara una representante de DraftKings en un infomercial, como si ello fuera algo positivo, según reporta NPR.
Heather Wardle, Profesora de Investigación y Política sobre el Juego de la Universidad de Glasgow, advierte en PyschologyToday que “La industria hoy es un negocio digital primero. Las empresas usan toda la información, datos e insights que tienen sobre las personas para aumentar sus ganancias. Ese es un cambio fundamental”.

No es una exageración decir que las apuestas son una adicción tan real que es comparable a las drogas. La Asociación Americana de Psiquiatría (APA) clasificó oficialmente el trastorno del juego en la misma sección de su manual DSM-5 que el trastorno por uso de opioides y el trastorno por uso de alcohol.

“La APA basó su decisión en numerosos estudios recientes en psicología, neurociencia y genética que demuestran que la adicción al juego y a las drogas son mucho más similares de lo que se pensaba”, reporta Scientific American.

¿Qué pasa en tu cerebro cuando apuestas? “Muchos juegos tienen características que engañan al cerebro haciéndole pensar que una pérdida es en realidad una ganancia”, explica Debi LaPlante, doctora y Directora de la División de Adicciones de Cambridge Health Alliance y Harvard. “Las investigaciones han encontrado que nuestro sistema nervioso simpático responde a las pérdidas celebradas como victorias de la misma manera que responde a victorias reales. Este es un reforzador poderoso”, consigna Harvard Health.

En tanto, el doctor Marc Potenza de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, asegura que “las personas con trastorno del juego muestran toma de decisiones deteriorada, impulsividad aumentada, y procesamiento de recompensas alterado, similar a aquellos con adicciones a drogas”.

Y aquí hay un factor clave: al igual que con cualquier droga, mediante el uso vas desarrollando tolerancia por lo que requieres cada vez más. “Cuando las personas con trastorno de juego anticipan una recompensa monetaria, igual que los adictos al uso de sustancias muestran actividad reducida en el centro de recompensas llamado estriado ventral. Las victorias ya no producen los mismos picos de dopamina que para las personas no adictas, lo que suele llevar a los jugadores adictos a apostar más y más”, resume la revista especializada en psicología.

Comportamiento cerebral frente a la ludopatía
Osmosis.org

“Ciertos estímulos, como el juego en el caso de la ludopatía, generan chorros de dopamina, que es un neurotransmisor que se relaciona con la sensación de placer”, explica el Lara Arzola. “Entonces, cuando se gatilla nuestro estímulo, nuestro cerebro procesa placer. Se activan los centros del placer en el cerebro y eso genera la gratificación inmediata”.

El especialista describe cómo se configura el círculo vicioso: “A medida que se va repitiendo la exposición al estímulo, va aumentando el nivel de tolerancia del cerebro respecto de la dopamina que necesita para volver a sentir el mismo efecto inicial de placer que había sentido anteriormente. Esto se traduce en que la persona necesita incurrir en la repetición de la conducta adictiva para volver a sentir placer, y más repetición va a ir equivaliendo a la cantidad de placer que sentía antes”.

Cuando la persona intenta dejar de apostar, aparece otro elemento devastador: el síndrome de abstinencia. “El cerebro, desde el punto de vista fisiológico, le exige, le demanda volver a sentir ese chorro de dopamina para que se active el centro de placer y disminuir la tensión interna, el malestar, la frustración, el aburrimiento”, dijo a BioBioChile.

“La persona siente la compulsión, la necesidad de volver a estar expuesta al estímulo adictivo y ahí se va configurando un círculo adictivo en que necesito cada vez más estimulación para volver a sentir el placer. Y si me alejo del estímulo, mi cuerpo me exige que vuelva a acceder a él para compensarme, disminuir la ansiedad, el malestar y volver a sentir placer”, advierte el experto.

Su conclusión es contundente: “Es muy difícil que una persona por sí sola logre romper este ciclo adictivo sin un tratamiento adecuado”.

¿Quiénes son más vulnerables a desarrollar ludopatía?

El psicólogo de AJUTER identifica 3 factores predisponentes al desarrollo de la ludopatía:

Primero, la carga genética. “En torno al 40% de las personas con adicción al juego tienen antecedentes familiares de personas que en su minuto presentaron algún tipo de adicción”, explica Lara Arzola. “Puede que hayan tenido un padre alcohólico, una tía alcohólica o alguien adicto a drogas o a comportamientos como adicción a la pornografía, al sexo o a las compras en su familia. Ese antecedente vuelve más vulnerable a que una persona desarrolle adicciones”.

Segundo, el estilo familiar de crianza. “Hay familias donde las prácticas relacionadas con las apuestas, los juegos de azar están mucho más arraigadas que en otros estilos familiares. Cuando es normalizado esto de jugar a las cartas, hacer apuestas en la familia como un juego, las personas tienden a normalizarlo”, advierte.

Tercero, la exposición a crisis vitales. “Situaciones con alta carga emocional, un despido, una separación, un duelo, cambios de trabajo, episodios de soledad; puede gatillar la búsqueda, la necesidad de sentir placer a través de estos mecanismos que son poco adaptativos y generan problemas de salud mental”, sentenció.

Ravi: el soldado que caminó hacia las vías del tren

Ravi tenía 33 años cuando caminó hacia una estación de tren en India con la intención de terminar con su vida. Era miembro de bajo rango de las fuerzas de seguridad de su país, recién casado, y había perdido 3.5 millones de rupias (aproximadamente 46.000 dólares) —seis veces su salario anual— apostando en la app Dream11.

Según relata la publicación Rest of the World, todo comenzó en 2018 cuando un amigo le recomendó la plataforma. Como fanático del cricket, un deporte británico muy popular en India y Australia, pensó que podría ganar dinero fácil invirtiendo solo 50 rupias para -potencialmente- ganar 10 millones.

“Si no estaba haciendo equipos (apostando), empezaba a sentirme ansioso”, confesó a Rest of World. “Cuando sufría pérdidas, pensaba que tenía que recuperarlo y ponía más dinero”.

En su peor momento gastaba entre 100.000 y 150.000 rupias por día. Aumentó el cupo de su tarjeta de crédito. Tomó préstamos bancarios. Pagó al menos 150.000 rupias a canales de Telegram que supuestamente daban tips para ganar y que resultaron ser estafas.

Tweets de víctimas de ludopatía en India
Tweets de víctimas de ludopatía en India

En septiembre de 2021 no pudo más. Publicó una nota de suicidio en X/Twitter y caminó hacia las vías del tren. Sus superiores del ejército vieron el mensaje y lograron rescatarlo. Pasó 20 días internado en un hospital psiquiátrico en Calcuta por depresión y adicción.

“¿Cómo pueden llamarlo juego de habilidad?”, preguntó Ravi. “Es puramente basado en suerte. En el cricket, los jugadores siguen a su entrenador, toman consejos, y mejoran en el juego. Aquí, ninguna cantidad de consejos o juego puede hacerte mejor jugador”.

Hoy, casi todo su salario de 55.000 rupias va a pagar las cuotas del préstamo mientras intenta componer su matrimonio.

“Cada día hablo con mujeres que quieren terminar con sus vidas”

Christina Cook vivió 15 años adicta a los casinos y casi opta por el suicidio. Hoy dirige “The Broke Girl Society“, una comunidad en Facebook donde se dan cita hasta 3.000 mujeres buscando ayuda para dejar su adicción al juego.

“Cada día hablo con mujeres que quieren terminar con sus vidas”, declaró Cook a la revista Harper’s Bazaar. “La adicción al juego tiene la tasa de suicidio más alta de cualquier adicción”.

Christina Cook
Christina Cook | Foto Personal

La ciencia respalda su afirmación: las personas con ludopatía son 6 veces más propensas a tener pensamientos suicidas que la población general y 15 veces más propensas a intentar el suicidio, según un estudio de la psicóloga clínica y forense, Montserrat Gómez García, docente de la Universidad de Barcelona. Un informe del Indian Journal of Psychiatry confirma que el 19% de ludópatas consideraron el suicidio el año pasado, contra el 4.1% de la población general.

En Chile, la mitad de los pacientes con ludopatía ha tenido ideación suicida

Las cifras chilenas son igualmente escalofriantes. “Cuando nosotros hacemos el ingreso de las personas a la Fundación AJUTER, nos encontramos con que el 50,5% de las personas ha tenido ideación o intentos suicidas en el pasado, lo que por sí solo ya es una cifra alarmante”, reveló Miguel Ángel Lara Arzola en conversación con BioBioChile.

El especialista explica que en Chile no existe un registro oficial de suicidios vinculados a ludopatía. “Al menos desde el punto de vista sanitario del Ministerio de Salud, la ludopatía no está configurada como un diagnóstico específico o un programa de tratamiento que se pueda identificar para diagnosticar a las personas que sufren de esto”, dijo a BioBioChile. “Por lo tanto, habitualmente se pasa por alto la ludopatía y se diagnostican otros diagnósticos como depresión o bipolaridad, para explicar casos de suicidio”.

Las personas que llegan a AJUTER “están en una etapa importante de desesperación y desesperanza”, describe Lara Arzola. “Son hombres jóvenes entre 20 y los 30 años, en su mayoría ya con niveles de deuda importante, con ideación suicida, con problemas familiares, deterioro de relaciones, separaciones”.

Por otra parte, “la mayoría de las mujeres apuestan para escapar”, explica Cook. “Escapan de presiones sociales, presiones laborales, de una relación, violencia doméstica, abuso financiero… madres solteras”.

“Estoy hablando con nuevas madres que pasan sus noches apostando online mientras se sienten aisladas, luchando con depresión postparto, sintiéndose sin apoyo en esta nueva vida”, añade.

En España, una joven de 27 años se suicidó en octubre de 2025 después de solo 4 meses de adicción a las tragamoendas virtuales. Jugaba de 8 a 10 horas diarias de forma ininterrumpida. Su novio encontró su nota de suicidio debajo de una almohada después de que ella chocara intencionalmente su coche contra un puente.

Juan, de la Asociación Malagueña de Jugadores de Azar en Rehabilitación (Amalajer), aseguró que “Cuando estás atrapado en ese mundo todo son locuras. Y esta es la peor de todas. Creer que no hay solución y quitarse la vida… La realidad es que hay muchos suicidios por culpa del juego, tanto por culpabilidad como por deudas acumuladas”.

En tanto, el perfil de las personas adictas al juego en Chile ha cambiado drásticamente. “Antes de la pandemia, el perfil de las personas adictas al juego que recibíamos en la Fundación AJUTER eran mujeres en torno de los 50 años, o mayores, adictas a ir al casino presencial o jugar a las máquinas presenciales”, relató Lara Arzola.

“Sin embargo, después de la pandemia y la violenta irrupción de las plataformas online sumado al tema de la cuarentena y del encierro, el perfil cambió radicalmente”, advierte el especialista. “Hoy en día el grupo de mayor riesgo son hombres entre los 20 y los 40 años que presentan mayor impacto de adicción al juego”.

Esta transformación tiene implicancias profundas. Las plataformas online, con su acceso 24/7 desde dispositivos móviles, han modificado no solo quién apuesta, sino también cuándo y cómo se desarrolla la adicción.

¿Legalizar para recibir impuestos? Los costos superan los beneficios

Por decirlo de forma muy adecuada, los promotores de las apuestas online suelen usar un comodín bajo la manga para defender la legalización de sus actividades: los ingresos fiscales. Tanto las casas de apuestas como sus lobbyistas prometen recaudaciones millonarias que -supuestamente- mejorarán la calidad de vida de los ciudadanos. En Chile, la agrupación de Plataforma de Apuestas en Línea (PAL), que representa a Betsson, Betano, Coolbet, Latamwin y Betwarrior, estima potenciales ingresos de US$800 millones anuales para el Fisco.

Suena tentador, pero los estudios independientes cuentan una historia muy diferente.

Suecia: los costos duplican la recaudación

Un estudio publicado en el journal BMC Public Health detectó que en 2018 los costos sociales del juego en Suecia alcanzaron los 1.420 millones de euros, mientras que la recaudación fiscal fue de aproximadamente €600 millones. Es decir, los costos fueron más del doble de los ingresos fiscales.

¿Qué incluyen esos costos? El 59% corresponde a pérdida de productividad laboral (€838 millones), 28% a costos intangibles como el deterioro en la calidad de vida (€398 millones), y 13% a costos directos de salud y justicia (€185 millones).

Nueva Jersey: recaudación y costos son “aproximadamente iguales”

Un estudio de la consultora NERA Economics encontró que en Nueva Jersey los costos sociales del juego online son “aproximadamente iguales” a los recaudados en impuestos en 2022. Es decir, mientras los sitios de apuestas en internet entregaron 385 millones de dólares en impuestos, el Estado tuvo que cargar con costos de 350 millones en costos sociales derivados del abuso del juego, incluyendo costos médicos, intervenciones sociales, indigencia y procesos judiciales.

El juego en línea “no produce la bonanza económica ni las externalidades positivas que otras industrias sí tienen”, sentencia el informe.

Ludopatía
PsicoNetwork.com

Australia: el peor escenario posible

Los australianos tienen un serio problema. Según reportó la cadena SBS News en septiembre de 2024, el país de los canguros tiene las mayores pérdidas per cápita de apuestas del mundo: $1.555 dólares australianos por adulto, por año. Un estudio de la Alliance for Gambling Reform, organismo que presiona por mayores restricciones a las casas de apuestas, calculó que solo en el estado de Victoria los costos del daño por juego alcanzan los AU$14.000 millones anuales (aproximadamente US$9.300 millones), los que se dividen en $5.200 millones por daño financiero (bancarrotas), $3.300 millones por daño emocional, psicológico y suicidios, además de $1.300 millones en carga para gobiernos estatales y locales.

También en Australia, el Grattan Institute, una ONG abocada a las causas sociales, encontró que 67% de los usuarios de máquinas tragamonedas experimentan las formas más severas de daño. Y claro, los casinos físicos tampoco son inocentes frente a la ludopatía: 30% de las personas que viven cerca de locales de apuestas son más propensas a tener dificultades financieras y mala salud mental. Una triste confirmación de que la adicción a las apuesta depende, en gran medida, de tener la oportunidad.

BioBioChile tomó contacto con la Plataforma de Apuestas en Línea (PAL) que representa a las principales casas de apuestas online en Chile y promueve el lobby para su legalización. Tras indicarle el propósito de este reportaje, la asociación indicó que no haría comentarios al respecto, pero que entregaría información para respaldar su postura.

A dos semanas de esa solicitud, PAL no ha enviado los datos referidos.

El dilema chileno… ¿legalizar con qué condiciones?

“Hoy en día, lo que es legal en Chile son las casas de apuestas presenciales, los casinos que están licitados, la Polla, la Hípica y la Lotería”, explica Miguel Ángel Lara Arzola a BioBioChile. “Sin embargo, todas las otras actividades y plataformas online que involucran apuestas son ilegales”.

Esta situación genera múltiples problemas. “Dentro de la desesperación por obtener dinero para seguir apostando, las personas con una adicción al juego recurren a las mafias de prestamistas informales que, cuando las personas no pueden pagar estos créditos usureros, los extorsionan”, advierte el especialista. “Tenemos un riesgo de extorsión muy grande, con amenazas de todo tipo, tanto para la persona adicta como para los familiares en el entorno más directo. Eso es tremendamente preocupante porque afecta también la seguridad pública”.

El psicólogo identifica tanto posibles beneficios como graves riesgos de una eventual legalización. Entre los aspectos positivos: “Permitiría que el Estado finalmente asuma una posición clara respecto de las consecuencias de esta actividad en la salud mental y podría implicar que, desde el punto de vista del Minsal, se desarrollen programas especializados de prevención y de tratamiento”, aseguró a BioBioChile.

Sin embargo, los riesgos son sustanciales. “La población va a estar mucho más expuesta y vulnerable a desarrollar adicción a las apuestas en línea porque van a tener la posibilidad de hacerlo 24/7, todos los días a cualquier hora desde un dispositivo electrónico”, advierte. “Eso significa que cualquier persona eventualmente podría tener acceso a esto, por ejemplo, menores de edad, y creo que es un riesgo que no sé si vale la pena asumir”.

El especialista es categórico: “Lo peor que se puede hacer en este caso es normalizar este mundo de las apuestas porque las personas van perdiendo la noción de riesgo”.

Entre las consecuencias negativas que observa en pacientes de AJUTER están “conductas que pueden ser consideradas disruptivas, desde el punto de vista económico y familiar, donde hacen uso de recursos ajenos, hurtan, usan tarjetas de crédito de los papás o de la pareja o se gastan ahorros de proyectos conjuntos, o bien ocupan plata desde sus propios trabajos para poder apostar, o bien pueden hacer uso indebido o ilegal de instrumentos financieros con tal de seguir jugando”.

Preocupaciones de los padres sobre los adolescentes que apuestan online
Universidad de Michigan

“El modelo de negocios de las apuestas online depende de destruir vidas”

Las cifras siguen en cascada. Desde que la Corte Suprema de EEUU legalizó las apuestas deportivas en 2018, las llamadas a líneas de ayuda por ludopatía aumentaron de 32.666 a 83.660 en 2023 —un aumento del 150% en sólo 5 años, según el Consejo Nacional para los Problemas de Juego (NCPG). Asimismo, un estudio de la Universidad de Morgan State en EEUU, asegura que el riesgo de adicción aumentó 30% desde la legalización de 2018, y que los jugadores online son 8 veces más propensos a reportar problemas de juego compulsivo.

Por su parte, un amplio estudio conjunto de las universidades de Maryland y UC San Diego basado en 700.000 apostadores encontró que la legalización aumentó el gasto en apuestas de la ciudadanía un 369%, mientras que el juego irresponsable se elevó en 372%, especialmente entre poblaciones de bajos ingresos. De hecho, el mismo reporte estipula que el 1% de los ingresos mensuales de una persona es el recomendado como límite responsable para apuestas, siendo excedido por 43% de los jugadores.

“Los legisladores deben sopesar el dinero adicional de los impuestos a las casas de apuestas online contra los costos sociales que provocan”, advirtió el investigador Kenneth Wilbur en un comunicado de la Universidad de Maryland.

Ya en 2016, cuando se comenzaba a debatir la legalización en EEUU, el Rockefeller Institute of Government concluyó que “el juego no es una fuente confiable y sostenible de ingresos para los estados” y que “no hay consenso sobre si los casinos conducen al desarrollo económico”. Peor aún, constató que los problemas de juego afectan desproporcionadamente a hogares de bajos ingresos.

Pero quizá este sea el dato más escalofriante: según un estudio presentado en el parlamento de Reino Unido en 2022 para analizar los problemas causados por la ludopatía, el 60% de las ganancias de la industria del juego proviene del 5% de jugadores. Estos son los adictos y aquellos en riesgo de adicción.

Es decir, el modelo de negocios de las casas de apuestas depende -literalmente- de destruir vidas.

Chile sin programa de salud mental para ludopatía

A diferencia de otros países que han comenzado a desarrollar programas especializados de atención, Chile carece de una respuesta institucional ante la ludopatía.

“No existe en el Ministerio de Salud un programa que esté orientado al diagnóstico y tratamiento de la ludopatía”, confirmó Miguel Ángel Lara Arzola a BioBioChile. “Si bien la ludopatía existe en los manuales diagnósticos de psicología y psiquiatría, está descrito. Sin embargo, no existe un programa desde el punto de vista ministerial para abordar estos temas”.

Las consecuencias de esta ausencia son graves: “No hay recursos, no hay personal calificado, especializado en estos temas, impulsado por el Ministerio de Salud para abordar este tema”, señala el psicólogo.

Esto implica que los profesionales de salud pública “no le dan la importancia a un dato que puede tener una persona: que está haciendo muchas apuestas”, explica Lara Arzola. “Tampoco se hacen intervenciones que estén orientadas a disminuir la exposición o a dar un programa de rehabilitación o tratamiento. Por lo tanto, no quedan tratadas o, si son tratadas, pueden ser por otro tipo de diagnósticos que son paralelos, como una depresión o un síndrome de ansiedad o algún otro tipo de trastorno del ánimo”.

Cómo ayudar a alguien con ludopatía

“Lo primero que podemos hacer para ayudar a una persona que sufre de adicción al juego es educar a la población para que no estigmatice como viciosa o vicioso a una persona adicta al juego”, enfatiza Lara Arzola en entrevista con BioBioChile.

El especialista propone tres acciones concretas:

Primero, educar y desestigmatizar. “Generar socialización de en qué consiste esta enfermedad, ¿de qué se trata? ¿Cómo la identifico, qué se puede hacer? ¿Cuáles son las alternativas que puedo darle a una persona, si es que me doy cuenta de que está con problemas de juego problemático, impulsivo o derechamente adicta?”, explica.

Segundo, dar a conocer alternativas de tratamiento. AJUTER trabaja con un modelo de terapia grupal. “Para las adicciones es mucho más potente que las personas adictas se vean reflejadas en otros”, señala Lara Arzola. “Habitualmente se sienten muy solas porque habitualmente no conocen que existen otras personas que estén pasando por situaciones parecidas. Entonces ellos se sienten muy excluidos, muy solitarios en esta vivencia”.

Tercero, trabajar en prevención. “Trabajar en todos los niveles posibles en la prevención de comportamientos adictivos”, dijo a BioBioChile el psicólogo de AJUTER.

Su mensaje final es claro: si tienes un amigo o familiar con problemas de adicción al juego, “muéstrale alternativas de grupos de tratamiento. Es muy difícil que una persona por sí sola logre romper este ciclo adictivo sin un tratamiento adecuado”.

Cómo realizamos este artículo

Esta nota fue hecha con asistencia de Claude, la inteligencia artificial (IA) de Anthropic. Comenzamos por delinear a Claude la estructura general del reportaje, indicándole las aristas que deseábamos abordar y pidiéndole que realizara una investigación profunda de estudios y datos estadísticos en internet, desde fuentes confiables y sobre todo, académicas. Tras un primer borrador le dimos varios artículos para enriquecer su selección de datos, y descartamos parte de la investigación de otras aristas que se profundizarán a futuro. Noelia realizó la entrevista con el especialista en ludopatía con base a esta investigación, cuyas respuestas se convirtieron en la columna vertebral del reportaje. Finalmente, Christian realizó una edición completa del texto y de la información, con un chequeo de fuentes adicional.