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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Según el Índice de Percepción de la Corrupción 2025 de Transparencia Internacional, la corrupción sigue siendo un problema global, con el promedio mundial cayendo a 42 puntos, el más bajo en más de una década. Aunque Chile obtuvo 63 puntos, ubicándose bien en América Latina, aunque el informe destaca retrocesos incluso en democracias consolidadas y la importancia de instituciones fuertes para combatir la corrupción.

La corrupción sigue siendo un problema grave y extendido en todo el planeta, y el balance de 2025 no es alentador. Lejos de mejorar, el panorama global muestra retrocesos, incluso en países con democracias consolidadas, mientras crecen las protestas ciudadanas contra liderazgos que no rinden cuentas. Esa es la foto que deja el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025 de Transparencia Internacional.

Chile obtuvo 63 puntos, ubicándose entre los mejores de América Latina y en el número 31 de la lista mundial, pero con señales que invitan a no confiarse.

Cae promedio mundial en ranking de corrupción

El IPC clasificó a 182 países y territorios según cómo se percibe la corrupción en el sector público. No mide casos puntuales, sino el clima general de integridad de cada Estado.

A cada país se le asignó un puntaje de 0 a 100: mientras más cerca de 100, mayor transparencia; mientras más cerca de 0, mayor corrupción. Para construir el ranking, el estudio cruza distintas fuentes de expertos y organismos especializados que evalúan desde sobornos y tráfico de influencias hasta la fortaleza (o debilidad) de los controles institucionales.

Los resultados preocupan. El promedio mundial cayó a 42 puntos, el nivel más bajo en más de una década, y más de dos tercios de los países quedaron bajo 50. Solo 31 naciones han logrado reducir significativamente su corrupción desde 2012; el resto se ha estancado o empeorado.

Según Transparencia Internacional, este deterioro está ligado al debilitamiento de los contrapesos democráticos y a los crecientes ataques al espacio cívico. Cuando se le ponen trabas a periodistas, organizaciones sociales y ciudadanos para fiscalizar al poder, la corrupción encuentra terreno fértil.

En la parte alta del ranking figuran Dinamarca (89), Finlandia (88) y Singapur (84). En el extremo opuesto aparecen Somalia y Sudán del Sur (9), y Venezuela (10). Incluso países tradicionalmente bien evaluados muestran caídas, como Estados Unidos (64), Reino Unido (70) y Nueva Zelanda (81).

Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025

América Latina: avances insuficientes y riesgos que persisten

América Latina refleja, en buena medida, el problema global. La mayoría de las naciones latinoamericanas se ubican bajo los 50 puntos, es decir, en niveles similares al promedio mundial de 42.

Los problemas se repiten: corrupción en compras públicas, financiamiento irregular de campañas, redes de influencia que capturan organismos del Estado y sistemas de justicia que no siempre llegan a los poderosos. A esto se suma un clima cada vez más riesgoso para periodistas y denunciantes.

Hay contrastes marcados. Uruguay (73) lidera en la región y se mantiene como referente en transparencia. En el otro extremo está Venezuela (10), entre los peores evaluados del mundo, con corrupción estructural y fuerte captura del Estado.

Países como Perú (30), México (27), Brasil (35), Argentina (36) y Colombia (37) siguen bajo los 50 puntos, lo que refleja desafíos profundos en independencia judicial, control del gasto público y rendición de cuentas.

Chile: bien posicionado, pero con luces de alerta

Chile obtuvo 63 puntos, ubicándose entre los mejores de América Latina, pero con señales que invitan a no confiarse. El país sigue por sobre la media regional y global, pero según el informe forma parte del grupo de democracias que, pese a su historial, han mostrado retrocesos o estancamiento en los últimos años.

En el ranking, Chile queda por debajo de países como Canadá (75), Alemania (77) y Uruguay (73), y se mueve en el mismo rango que Corea del Sur y Brunei.

La lectura del informe es clara: mientras no haya instituciones sólidas que controlen efectivamente al poder político y económico, la corrupción seguirá siendo un lastre para la región, más allá de quién gane las elecciones.

La directora ejecutiva de Transparencia Internacional, Maíra Martini, señaló que “El mundo necesita más que nunca líderes responsables e instituciones independientes que protejan el interés público. Sin embargo, con demasiada frecuencia, no lo hacen. Instamos a los gobiernos y líderes a actuar con integridad y a cumplir con sus responsabilidades para brindar un futuro mejor a sus ciudadanos”.

Mira aquí el informe completo: