A fines de agosto falleció el abogado Edmundo Rojas García, Conservador de Hipotecas de Santiago por más de 50 años, dejando un vacío que desató una ola mensajes en grupos de Whatsapp y llamados entre notarios y abogados de ejercicio libre de la profesión. La razón es muy simple: el presidente de la Corte de Apelaciones de Santiago, Alejandro Madrid, debía elegir y nombrar un interino a la brevedad.

Altamente codiciado, es un cargo donde el dinero que ganaba Rojas García es hasta hoy un misterio.

También el que perciben los otros dos conservadores: el de Bienes Raíces, Luis Maldonado y Kamel Saquel, quien dirige actualmente el Registro de Prohibiciones e Interdicciones de Enajenar.

Fuentes del tribunal de alzada capitalino aseguran que a Madrid le llegaron peticiones a diestra y siniestra.

Una de las propuestas fue la de Maldonado, hermano de Mónica -exfiscal de la Suprema- y ambos hijos de Luis Maldonado Boggiano, presidente del máximo tribunal entre 1988 a 1991.

La carta del Conservador de Bienes Raíces de Santiago, era nada menos que su hijo Luis, aseguró un magistrado.

Actualmente, el primogénito es notario en la comuna de San Miguel. Es más, trabajó con su padre entre 2011 a 2015, como “jefe del Registro de Comercio del Conservador de Bienes Raíces de Santiago”, versa su curriculum.

Quienes conocieron la interna, explicaron que Madrid, más que pensar en Maldonado hijo, buscó un candidato al que conociera de cerca, en medio del intenso lobby.

El titular de la Corte -el lunes pasado- convocó entonces a Francisco Leiva, titular de la Segunda Notaría de Santiago para que ejecutara el interinato por cuatro meses con una orden perentoria: fiscalizar y modernizar. Todo lo anterior, hasta que se conforme una terna que deberá resolver el titular de Justicia, el UDI Hernán Larraín.

Actualmente los candidatos -tanto para conservadores como notarios- deben rendir una prueba de conocimientos y quienes obtienen las mejores notas quedan en la terna.

Prestado

Leiva es apreciado por los magistrados por su eficiencia, ya que modernizó el Archivo Judicial, del cual Madrid fue ministro visitador.

Leiva, además, fue secretario privado de dos presidentes de la Suprema: Marcos Libedinsky y Mario Garrido Montt. El dicho que circula en el palacio de tribunales es que se trata de “un judicial, prestado a una notaría”, sin contar que está casado con una jueza de familia.

El lunes de la semana pasada Madrid le comunicó a Leiva que era su elegido. Si bien el magistrado tiene la facultad para resolver, la deferencia con sus pares, derivó en una “consulta” al pleno. No hubo problemas: todos confiaban en él.

Leiva contaba al menos con un voto seguro. El ministro Omar Astudillo que también fue visitador del Archivo Judicial.

Pero hubo otro factor que Madrid consideró para que Leiva asumiera la titularidad del Conservador de Hipotecas: la lealtad con el Poder Judicial.

Ocurre que en 2012 la entonces archivera, Hilda Aguirre del Real fue expulsada por graves irregularidades, entre ellas contratos millonarios con familiares y amigos.

La salida de Aguirre del Real no solo provocó un vacío, sino también un problema. El Archivo Judicial mantenía un sistema vetusto, con expedientes empolvados por décadas y ratones que se nutrían de las fojas de causas y escrituras sin mayores límites.

En la oportunidad la Corte de Santiago buscó quien asumiera la responsabilidad pero nadie quiso. “Era una tremenda responsabilidad con una entidad tan añosa que su modernización parecía una tarea titánica”, recordó un ministro. Leiva fue el único que aceptó el desafío. Quien lo ungió fue el actual ministro de la Suprema, Manuel Fuentes Belmar, entonces titular del tribunal de alzada capitalino.

Cercanos a este último indicaron que Leiva solo se pagó un sueldo y el resto del dinero fue reinvertido en el AJ, a diferencia de su antecesora.

Antes que el AJ fuera trasladado a Almirante Latorre, funcionaba en Carmen 339. La vieja casona fue la sede del Laboratorio de Guerra Bacteriológica del Ejército desde 1978 hasta finales de los ochentas, donde se preparaban venenos. A fines de esa década fue reubicado en el terreno que hasta hoy ocupa la Escuela de Inteligencia de la institución castrense.

Nadie, nadie

La decisión de Madrid y el apoyo de sus colegas dejó a “los Maldonado” con los crespos hechos. Varios ministros comentaban en sordina que resultaba “impresentable” la sola idea de votarlo porque instalaba a una “casta” en el mismo edificio.

La determinación fue leída en los mentideros del palacio de tribunales como una señal de independencia, ya que Leiva, terminado el plazo y nombrado el titular en el Conservador de Hipotecas, volverá a la notaría.

El martes pasado, Leiva recorrió las dependencias de Morandé 440. Habló uno a uno con los funcionarios para conocer el trabajo que realizan y escuchó sus necesidades y temores.

Revisó el reloj de asistencia y aunque no lo dijo abiertamente, entre los empleados quedó claro que una de sus misiones será revisar el desempeño de cuatro familiares directos del fallecido conservador Rojas García, quienes ganan sueldos envidiables para algunos trabajadores.

Prometió que no habría despidos y que el dinero que produzca la instancia durante su permanencia será reinvertido en mejorar el lugar, las condiciones de trabajo y adquirir más tecnología, indicando que la instancia no es una “empresa judicial”. Por último, les aseguró que no postularía al cargo, como una forma de retribuir la confianza depositada en él por la Corte de Santiago.

Lo particular

Los conservadores son una figura particular o más bien una institución arcaica que no tiene control, salvo el que ejerce la Corte, a través del Código Orgánico de Tribunales (COT). No tienen la calidad de funcionarios públicos, sino que operan como “ministros de fe”.

Cuánto ganan mensual o anualmente es “como el misterio de la trinidad”, dijo un ministro.

De acuerdo a La Tercera, en 2006 solo el Conservador de Bienes Raíces de Santiago Luis Maldonado ganaba cerca de US$8 millones, antes de impuestos. La cita es de un estudio realizado por los académicos de la Universidad Alberto Hurtado, Julio Peña y Javier Velozo.

Como sea, el nombramiento del Conservador de Hipotecas, podría ser el último del titular de Justicia antes que en marzo de 2022, termine el gobierno del Presidente Sebastián Piñera.