Internacional
Jueves 12 marzo de 2020 | Publicado a las 12:44
"Maldito coronavirus, nos quitan hasta el café": estampas de una Italia atrapada en la cuarentena
Por Paola Alem√°n
La información es de Agence France-Presse
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Roma amaneció desierta este jueves, con buses fantasma circulando por calles vacías y en la cual sólo se escuchaba el repicar de las campanas de las iglesias y el graznido de las gaviotas. Una estampa que se repetía en multitud de ciudades del país.

Se acabó el café en la barra del bar, pues hasta las cafeterías bajaron la persiana el jueves, después de que el gobierno ordenara el cierre de todos los comercios que no sean esenciales, en un intento de frenar la propagación del coronavirus.

“Maldito coronavirus, ahora nos quitan hasta el caf√©, ¬Ņpero en qu√© mundo vivimos?”, exclama indignado Roberto Fichera, de unos 80 a√Īos, decepcionado frente a su bar favorito, a dos pasos del Coliseo.

Piazza Navona Rome / Vincenzo PINTO / AFP
Piazza Navona Rome / Vincenzo PINTO / AFP

Al menos √©l est√° en la calle. El argentino Osvaldo Alzari, de 70 a√Īos, lleva d√≠as sin salir de casa. “Estoy encerrado desde hace cinco d√≠as. Me parece un escenario de ciencia ficci√≥n, de cuento dist√≥pico“, confiesa al tel√©fono, desde su apartamento romano.

Una primavera anticipada, con el cielo azul y un sol brillante pero suave, reina en toda la península, desde los Alpes hasta Sicilia, la mejor estación para conocer sus célebres monumentos y hermosos paisajes.

Messina, Sicilia / Giovanni Isolino / AFP
Messina, Sicilia / Giovanni Isolino / AFP

Pero este jueves, los lugares m√°s emblem√°ticos, como la Catedral, el Coliseo, la plaza Navona, el Pante√≥n o la plaza de San Pedro, que suelen estar atestados de turistas todo el a√Īo, presentaban estampas dignas de postal, sin visitantes.

Los contagios en Italia superan los 12.000 casos, con más de 827 personas fallecidas -casi todos en el norte de la península-, pero se teme que se propague al resto de la península, por lo que el gobierno adoptó medidas draconianas.

Muchos turistas, intuyendo que la situaci√≥n pod√≠a agravarse, cancelaron sus viajes en las √ļltimas dos semanas.

Venecia / Marco Sabadin / AFP
Venecia / Marco Sabadin / AFP

Un ejemplo para el mundo

“El mundo entero nos est√° mirando. Italia est√° demostrando que es un gran pa√≠s (…) un ejemplo positivo”, afirm√≥ la v√≠spera el primer ministro, Giuseppe Conte, al anunciar m√°s restricciones.

“Necesitamos que 60 millones de italianos hagan sacrificios grandes y peque√Īos”, dijo.

En Florencia, una pareja de turistas admira la majestuosa catedral antes de emprender el regreso a su país.

“Todo est√° cerrado, nos vamos para nuestra casa”, suspira Alex Gross, un alem√°n de 32 a√Īos, mientras su prometida, nerviosa, comprueba en el m√≥vil que el vuelo siguiera programado.

“¬°Ojal√° no lo cancelen!”, exclama.

Florencia / Carlo Bressan / AFP
Florencia / Carlo Bressan / AFP

Los pocos turistas que quedan en la península tienen dos opciones: permanecer en su hotel, ya que no pueden ir ni a museos ni a teatros, o volver a casa.

Además de ordenar el cierre de museos, monumentos y comercios no esenciales, el gobierno pidió que, en las próximas dos semanas, la gente solo abandone sus casas cuando sea estrictamente necesario.

“Es un deber nacional”, comenta por su parte Stefano, un mec√°nico del barrio romano del Trastevere.

Piazza del Duomo Milan / Miguel Medina / AFP
Piazza del Duomo Milan / Miguel Medina / AFP

“Volvernos a abrazar”

Muchas aerolíneas decidieron suspender sus rutas hacia y desde Italia y algunos países, incluyendo varios de América Latina, impusieron restricciones a los pasajeros provenientes de ese país.

“No s√© si vamos a poder salir de Mil√°n. Nadie sabe lo que est√° pasando”, lamenta Nick Manager, un estadounidense que deambula por la inmensa estaci√≥n central de la capital lombarda.

Ni en los canales de Venecia, en el norte, ni en el yacimiento arqueológico de Pompeya, en el sur, hay gente.

El silencio reina sobre la plaza romana Campo de’ Fiori, cuyo mercado suele estar a rebosar por la ma√Īana y sus terrazas, llenas de estudiantes extranjeros.

Campo dei Fiori / Rome / AFP
Campo dei Fiori / Rome / AFP

El turismo, que representa el 13% del PIB italiano y emplea a cerca de un millón de personas, ha sido uno de los grandes damnificados de la epidemia.

Nicola, director de un hotel florentino que rechaz√≥ dar su apellido, confiesa: “el 90% de nuestras reservas han sido canceladas”.

Seg√ļn la asociaci√≥n profesional de hoteleros italianos Federalberghi, las reservas se redujeron un 80% a nivel nacional, entra√Īando p√©rdidas de 2.500 millones de euros aproximadamente.

La cifra no incluye las pérdidas registradas en otros sectores relacionados, como el transporte, restaurantes y tiendas.

Roma / Vincenzo Pinto / AFP
Roma / Vincenzo Pinto / AFP

El ejecutivo cuenta con un fondo excepcional para hacer frente al da√Īo causado a la econom√≠a por la epidemia, pero el primer ministro no especific√≥ c√≥mo ser√° distribuido.

“Espero que podamos salir de esto y que en unas semanas, en unos pocos meses, los turistas regresen a Italia, a√ļn m√°s numerosos que antes”, dice con optimismo Agostino Ferrara, de 52 a√Īos, propietario del restaurante Spada, en el centro de Florencia.

“Lo lograremos, para que ma√Īana podamos volvernos a abrazar”, concluy√≥ Conte en su alocuci√≥n nacional.

Cristoforo Colombo, Roma / AFP
Cristoforo Colombo, Roma / AFP
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