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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El expresidente paraguayo Santiago Peña quedó en prisión preventiva, acusado de lesión de confianza y administración en provecho propio por su presunta intervención en operaciones de fondos públicos con Ueno Bank. La entidad fue intervenida por problemas de solvencia, dejando a millones de clientes sin acceso a sus depósitos y desatando protestas. Peña fue destituido el viernes tras un juicio político por mal desempeño de funciones y cumplirá la medida en el Regimiento Escolta Presidencial, en Asunción.

El expresidente paraguayo Santiago Peña quedó este sábado en prisión preventiva, tras ser imputado por su presunta responsabilidad en una crisis bancaria que dejó a millones de ahorristas sin acceso a sus depósitos y precipitó su destitución, informó a periodistas el juez Humberto Otazu. La fiscalía había solicitado dicha medida cautelar unas horas antes.

“El juzgado ha determinado decretar la prisión preventiva”, declaró Otazu a periodistas al término de una audiencia con Peña y su abogado, e informó que cumplirá la medida en el Regimiento Escolta Presidencial en Asunción, tal como lo hizo en la noche del viernes.

Ese día Peña fue detenido poco después de haber sido hallado culpable en un juicio político por “mal desempeño de funciones” tras la disolución por problemas de insolvencia de Ueno, un banco con 2,94 millones de clientes, entre ellos importantes instituciones estatales cuyos fondos quedaron congelados, lo que desató masivas protestas de los ahorristas.

Peña fue indagado esta misma jornada en la Fiscalía General en Asunción, en donde permaneció por cerca de tres horas, donde se anunció que se solicitaría su prisión preventiva. Los hechos punibles son “lesión de confianza y administración en provecho propio”, refirió en una rueda de prensa la fiscal Nancy Salomón.

Millones de afectados

El documento de la Fiscalía indica que el expresidente “habría intervenido en circunstancias relacionadas con la colocación, renovación y permanencia de importantes sumas de dinero provenientes de entidades públicas y previsionales” en Ueno Bank, una entidad con cuyo grupo empresarial Peña “habría mantenido una relación económica y corporativa previa”.

Ueno Bank, añade el texto, habría recibido esos recursos públicos “mientras desarrollaba operaciones crediticias con sociedades presuntamente vinculadas a su grupo económico”, en las que “fueron identificadas observaciones e irregularidades por parte de los órganos de supervisión del Banco Central”.

La crisis estalló el 3 de noviembre, cuando el Banco Central del Paraguay intervino al Ueno Bank por problemas de solvencia y dejó a millones de clientes sin acceso a sus depósitos. La medida de intervención del banco provocó fuertes protestas en las calles que fueron repelidas por la policía.

En paralelo, el hasta el viernes vicepresidente, Pedro Alliana, del Partido Colorado al igual que Peña, comenzó este sábado su primera jornada completa como presidente, con la atención puesta en la respuesta de su gobierno al colapso bancario que precipitó la caída de su antecesor.