La Contraloría General de la República (CGR) investiga la mantención “a la chilena” del Boeing 767-300ER de la Fuerza Aérea (FACh). Se trata del avión presidencial de Chile, que a comienzos de octubre entró a refacción en medio de una cadena de subcontrataciones vía trato directo.
Según antecedentes recopilados por Bío Bío Investiga, el organismo presidido por Dorothty Pérez ofició a la institución para que entregue información sobre el ingreso de la aeronave a taller, luego de recibir una denuncia anónima el 10 de octubre pasado.
De acuerdo con quienes conocen de la presentación, en el documento se alega que la FACh canceló una licitación internacional “de manera intempestiva” para asignar el contrato a dedo a la firma estadounidense RAM y a su filial con sede en Pudahuel, APAS Chile.
Según el escrito, las bases del concurso exigían un taller certificado, con experiencia comprobable en Boeing 767. La propuesta de RAM, que representaba a APAS, no cumplía esos requisitos, plantea la denuncia.
Sin certificación
Tal como reveló Bío Bío Investiga en un artículo previo, los trabajos fueron encargados por la FACh a la Empresa Nacional de Aeronáutica (ENAER). Sin embargo, al no contar con la capacidad técnica, la compañía subcontrató a RAM, firma con asiento en EEUU que —a su vez— derivó los trabajos a su filia APAS Chile. ¿El problema? Esta última efectivamente no contaba con experiencia en aviones de fuselaje ancho como es el caso del Boeing presidencial.
Esta Unidad de Investigación comprobó que el avión ingresó a taller el 2 de octubre pasado y recién obtuvo la certificación de la DGAC el 13 del mismo mes.
El escrito también afirma que RAM habría recibido desde 2022 una serie de tratos directos para el soporte de helicópteros Black Hawk MH-60M y de los cazas F-16 y F-5.
Así, el denunciante anónimo solicitó a la CGR auditar esos contratos, revisar el expediente de la DGAC sobre la habilitación de APAS, ordenar una inspección técnica de la aeronave y suspender cualquier intervención sobre ella.
“No podía volar fuera de Chile”
Frente a las críticas, la FACh y ENAER han defendido la decisión con argumentos técnicos, logísticos y económicos. La FACh, por ejemplo, sostuvo que su política está “orientada al fortalecimiento de la industria aeronáutica nacional”. De ahí que contratara directamente a ENAER, como lo permite la ley, por tratarse de una empresa estratégica del Estado.
Desde ENAER explicaron a esta Unidad de Investigación que existían dos razones para que los trabajos se hicieran en el país. La primera fue la “premura” para aplicar las directivas de aeronavegabilidad. La segunda: el avión no estaba en condiciones de volar fuera de Chile, por una “restricción de la operación de la aeronave por la gestión del riesgo”. La empresa agregó que la institución castrense “requería que los trabajos se realizaran en Chile”.
A ello se suma un factor financiero, según otras fuentes consultadas. La FACh buscaba reducir los gastos de esta mantención. “Una ida y vuelta a EEUU es muy caro”, afirman quienes conocen de cerca la industria, por viáticos, combustible y otros costos asociados.
Desde 2009 el avión recibía sus mantenciones en Estados Unidos. El último registro es de 2024, cuando ingresó a taller en Atlanta, en TechOps de Delta Airlines. La denuncia sostiene que esa práctica respondía a razones de seguridad y que la cancelación del concurso no obedeció a motivos logísticos reales.
El desperfecto en Madrid
El 2 de noviembre, Radio Bío Bío informó que el mismo Boeing 767, matrícula 985, presentó un desperfecto al aterrizar en la base de Torrejón de Ardoz, en Madrid, tras trasladar al presidente José Antonio Kast a España. Bomberos y personal de emergencia revisaron la aeronave y se restringió el acceso como medida preventiva.
Desde Presidencia descartaron una falla. Aseguraron que el avión “no aterrizó con problemas de frenos ni presentó falla alguna” y que la variación en la temperatura de los frenos es “un efecto físico normal”. Precisaron que la ventilación aplicada por el servicio de extinción de incendios del aeropuerto es un procedimiento habitual.
No existe antecedente que vincule directamente ese episodio con los trabajos realizados en Pudahuel. El hecho ocurrió días después de que el avión saliera del hangar, el 22 de octubre.
El Boeing 767 es clave para la agenda internacional del Mandatario. Kast debe viajar a la cumbre APEC, que se realizará el 18 y 19 de noviembre en Shenzhen, China. La aeronave tiene mayor autonomía que otros aviones de la flota presidencial, razón por la que figura como clave para los traslados del Jefe de Estado en viajes transcontinentales.
Los oficios
Fuentes conocedoras de la materia explican que la denuncia se encuentra en estudio en la Unidad de Fiscalización de la Contraloría.
Los mismos inquiridos explican que el organismo ya despachó sus primeras diligencias. Entre ellas, envió oficios a la FACh para entreguen todos los antecedentes respecto a los contratos que llevaron a esta mantención “a la chilena” del Boeing presidencial.
El detalle de los dineros desembolsados no ha sido informado.