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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

En un audio revelado este domingo, el hijo de Nicolás Maduro pide unidad al pueblo venezolano tras la captura de su padre y Cilia Flores, llamándolo un "día de shock". Maduro Guerra insta a la movilización en apoyo al gobierno, prometiendo la vuelta de sus padres a Venezuela. Destaca la importancia de mantener la unidad y lealtad al chavismo.

Este domingo se reveló un audio del hijo del presidente venezolano Nicolás Maduro, en el que llama a la unidad del pueblo y advierte que “la historia dirá quienes fueron los traidores, la historia lo develará, lo veremos, nosotros debemos concentrarnos en sacar a la patria adelante”.

En el audio, Maduro Guerra expresa que lo sucedido la madrugada de este sábado y que terminó con la captura de Nicolas Maduro Moros y Cilia Flores, “fue un día de shock”.

“Todos estamos en shock, coño, fue un coñazo. Hemos tenido gran victoria, pero hoy subestimamos, pero mañana, 4 de enero, y el 5 de enero, vamos a la calle, vamos a convocar a nuestro pueblo, vamos a unirnos, a nuclearnos alrededor de nuestro alto mando político-militar con máxima unidad. Quieren sembrar cizaña, quieren sembrar dudas, no lo van a lograr”, aseguró.

“Se los juro por mi vida, se los juro por mi papá, se los juro por Cilia, que de esta vaina vamos a salir”, agregó.

“La historia dirá quiénes fueron los traidores”

Además, pidió enfocarse en “sacar a la patria adelante”, ya que, afirma, que su padre y Cilia Flores volverán a Venezuela.

“La historia dirá quiénes fueron los traidores. Nosotros debemos concentrarnos en sacar la patria adelante, en levantar las banderas de Chávez y en traer sano y salvo a Nicolás Maduro Moro y a Cilia Flores. Yo aquí, hermanos y hermanas de este partido, de estos movimientos, estoy firme, estamos firmes, mi familia está firme. Venceremos”, afirmó.

Durante la noche de este sábado Nicolás Maduro Moro y Cilia Flores fueron llevados a Nueva York, donde se dirigieron a una oficina de la DEA, para luego ser llevados al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn.