El joven recordó una de las peores etapas de su vida hace cinco años. Reconoció que su madre, Cecilia Bolocco, fue clave.

Máximo Menem Bolocco es sobreviviente de cáncer y para crear consciencia sobre la enfermedad, el adolescente contó cómo fueron los días previos a su diagnóstico y los síntomas que lo llevaron a buscar ayuda.

El hijo de Cecilia Bolocco recordó en el espacio Somos Tu Voz que durante 2018 comenzó a experimentar fuertes dolores de cabeza “justo detrás de los ojos”. En ese momento, su madre pensó que se trataba de excusas para no ir al colegio, pero ante la insistencia del niño, decidió llevarlo a la clínica… varias veces.

En la clínica, lo diagnosticaron una y otra vez con migraña. “En noviembre de ese año, fui al psicólogo y él me cerró el año escolar el 9 de noviembre, porque dijo ‘este niño va a explotar en cualquier segundo. No puede seguir así"”, relató.

“El martes 13 de noviembre de 2018 me despierto y me dolía la cabeza. Le digo a mi mamá y me dice, ‘¿qué raro? Si no está yendo al colegio por qué me inventaría esto ahora”, recordó.

La animadora le pidió a su hijo que se fuera a bañar para despejarse un poco y que luego volviera a contarle cómo se sentía. Mientras iba camino al baño, Máximo comenzó a sentirse peor e incluso tuvo vómitos.

“Me miro al espejo, me veo y digo, ‘Esto no está bien"”, dijo.

Nuevamente, partió a la clínica donde registró fiebre de 37,1, que es la misma que había tenido casi todos los días en las últimas semanas.

En aquella ocasión otra vez le diagnosticaron migraña. “Ahí mi mamá dijo, ‘no’. Habló con la doctora y le dijo: ‘háganle todo tipo de exámenes, lo que sea, porque ya es la séptima vez que venimos y le dicen el mismo diagnóstico"”, relató.

Los médicos aceptaron y lo sometieron a un scanner y un PET, donde salió el tumor del porte de una pelota de tenis en el lóbulo frontal izquierdo, que es el que se encarga de las emociones.

Posteriormente a eso fue internado, y “ahí laguna, no me acuerdo de nada”.

Su memoria sólo comenzó a volver estando ya hospitalizado y sintiendo la compañía de muchas personas que lo fueron a ver. “Nunca sentí miedo. No sé cómo explicarlo, pero nunca sentí miedo. Mi mamá fue fundamental. No sé qué habría hecho sin ella”, reconoció.

Máximo fue operado el 16 de noviembre, en una cirugía que se extendió por 8 horas. A pesar de que se pensaba que estaría en la UTI por una semana, al segundo día pudo ser dado de alta y pudo pasar su cumpleaños en casa.

Luego de eso partió con su madre a EEUU, donde se trató. “El problema del tratamiento y en la enfermedad en sí, es que era tan raro el tumor que se llama ARRT, y más raro aún porque normalmente sale en niños de 2 a 3 años, en la parte de atrás de la cabeza”.

“Yo tenía 14 años, me sacaron el lóbulo frontal de la cabeza, y nadie sabía qué hacer conmigo. Tuve suerte que salió superficial y pudieron sacarlo. Al doctor le debo mi vida, por esta operación impactante, donde me pude sacar el tumor. Él es el principal salvador”, agregó.

Máximo Menem y el viaje a Estados Unidos

Una vez en Estados Unidos recibieron distintas propuestas de tratamientos, las cuales eran muy distintas entre sí.

La situación era compleja, hasta que se pudieron en contacto con el Hospital Saint Jude, de Menphis, donde pude completar el tratamiento.

“Es un hospital público en Estados Unidos donde todo lo que ellos hacen y logran es para beneficio del resto. Con los casos más raros ellos van obteniendo curas, como investigación. Contactaron a mi mamá y nos fuimos para allá”, concluyó.

Hay que señalar que el joven seguirá con chequeos rutinarios por esta enfermedad. Actualmente tiene 19 años e ingresó a la universidad, luego de haberse graduado del colegio.