El 15° Juzgado Civil de Santiago declaró la quiebra del ex futbolista de la selección chilena, Mauricio Pinilla, por deudas en torno a los $1.670 millones tras una serie de fallidos negocios.
La información fue publicada por diario La Tercera, donde indican que el proceso judicial se inició tras una demanda presentada por el empresario Samy Yagoda, a quien Pinilla debería $300 millones.
Esta deuda se originó por el impacto del arriendo de un inmueble en el Barrio Bellavista, luego de un fallido proyecto de local nocturno Bar Constitución, que comenzó en 2016, pero desde 2019 se dejó de pagar el arriendo.
De acuerdo al citado medio, Pinilla también mantiene deudas impagas con el Banco de Crédito e Inversiones (BCI) por $682 millones, Primus Capital por $514 millones y Banco Santander por $207 millones.
En ese contexto, se fijó para el 25 de febrero y el 26 de marzo el primer remate de bienes de Pinilla en las oficinas de Colliers, donde el responsable será el martillero público Matías Leiva Frías.
Entre los bienes que serán rematados están la parcela L5 del proyecto “San Luis o Santa Isabel” en la comuna de Colina en la región Metropolitana, que además incluye algunas parcelas numeradas del 27 a 32, además de sitios de las parcelas 33 y 34.
Acción revocatoria
Además de la declaración de quiebra, el liquidador Israel Letelier, presentó una acción revocatoria concursal contra Pinilla por vender un automóvil a Felipe Ballesteros Vásquez, pese a que estaba “en conocimiento del mal estado de sus negocios”.
La transacción ocurrió en marzo de 2025, meses antes de que se declarara la quiebra del ex futbolista, y la ley de quiebras, obliga al liquidador a presentar una acción para recuperar los bienes que el deudor haya vendido en los dos años anteriores a la declaración de quiebra.
El automóvil era un Land Rover 110 4×4 3.0 automático, que compró en diciembre de 2013, además también se indaga la transferencia de 3 vehículos y 2 inmuebles.