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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La desocupación llegó a 9,8% entre julio y septiembre, equivalente a 1.007.976 personas, y subió 1,3 puntos en doce meses, según el INE. Economistas advirtieron que el alza refleja destrucción de empleo, especialmente formal, y no mayor búsqueda laboral. La tasa femenina alcanzó 10,5%, mientras el desempleo juvenil bordea el 25%. También aumentó la informalidad, a 26,4%. El ministro del Trabajo reconoció que las cifras “no son buenas”.

La crisis del desempleo en Chile alcanzó nuevos niveles, y en los últimos meses ya son un millón de personas las que no tienen un trabajo.

Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa de desocupación fue de 9,8% en el trimestre julio-septiembre, equivalente a 1.007.976 personas. El porcentaje subió 1,3 puntos porcentuales (pp.) en doce meses.

Desde el Gobierno reaccionaron a los datos, con el ministro del Trabajo, Tomás Rau, reconociendo que “no son buenas”, mientras que el decano de la FEN, Óscar Landerretche, remarcó en una publicación que la última vez que hubo un millón de desocupados fue entre julio y octubre del 2020.

“Quizás falta sentido de urgencia”, agregó el economista.

Lupa al desempleo

Carlos Smith, economista, docente investigador del Centro de Investigación de Empresa y Sociedad de la Universidad del Desarrollo (CIES FEN UDD), destacó que él esperaba un porcentaje entre 9,4% y 9,6%.

“Hay que tener ojo porque esto no es estacionalidad. La tasa corregida por estacionalidad también subió dos décimas (0,2pp. hasta 9,6%) y, por lo tanto, el deterioro que muestra el mercado laboral es real, es de verdad”, advirtió el experto.

Por su parte, Benjamín Villena, académico del Instituto de Políticas Económicas de la Facultad de Economía y Negocios de la U. Andrés Bello, apuntó que “hay señales preocupantes también de desaliento laboral. La participación bajó 0,3 puntos y la desocupación ampliada para quienes trabajan pero no buscan o no pueden empezar de inmediato, subió 1,5 puntos y llega hasta un 17,7%”.

Ahora bien, el investigador de la UDD puso voz de alerta sobre las razones tras la subida del desempleo, tanto en lo general como desestacionalizado: “No es que haya más gente buscando trabajo, es que se destruyó empleo nuevamente”.

“En un año hay 103.000 personas ocupadas menos y a eso hay que sumarle que hay 113.000 personas más fuera de la fuerza de trabajo. Entonces, si la participación se hubiese mantenido, la tasa estaría en torno al 10,3%. Y si contamos a quienes quieren trabajar, pero no están buscando, la subutilización llega a 17,9%, casi 18 de cada 100 personas”, agregó Smith.

Villena afirmó que la destrucción de empleos se explicó “casi por completo” por una reducción de 96 mil empleos formales aproximadamente, junto con una caída menor en los empleos informales. Y en esta línea, la informalidad reportada por el INE subió ligeramente hasta el 26,4%, “reflejando un peso un poco mayor de los informales en el empleo total, debido a que se reducen menos”.

“En general, las cifras hablan de un nuevo debilitamiento del sector formal de la economía, sumado a un sector informal que se muestra en un leve retroceso también”, sentenció el experto de la UNAB.

Industria manufacturera, servicios financieros e información y comunicaciones fueron algunos de los sectores donde más se perdió empleo. Smith, en este contexto, señaló que en estas dos últimas “el empleo cae justo donde antes cayó la inversión”.

“Entonces, lo que dejó de invertirse hace unos meses, hoy se ve en el empleo”, sentenció el académico de la UDD, quien también observó que con la caída de los asalariados formales, no es que solamente hay menos empleo, sino que es “más precario”.

Desempleo en mujeres

Uno de los aspectos más preocupantes del último reporte de empleo es lo relacionado con el empleo femenino, donde la desocupación escaló 1,4pp. hasta 10,5%, por sobre el 9,3% de los hombres.

Las desocupadas se expandieron 16,7%, incididas tanto por las cesantes (16,4%) como por quienes buscan trabajo por primera vez (19,6%). El ministro Rau recalcó durante la mañana que el empleo femenino “es prioridad para el Gobierno”, por lo que llamó a las bancadas del Congreso a aprobar el proyecto de Sala Cuna Universal.

Soledad Hormazabal, de Pivotes, remarcó que el desempleo femenino “lleva siete mediciones consecutivas sobre los dos dígitos. Sin embargo, me parece todavía más preocupante que llevemos tres trimestres móviles consecutivos de caída interanual del número de ocupados, algo que solo habíamos visto durante la pandemia”.

Otro dato aportado por Villena fue que “para los jóvenes la tasa de desempleo llega a ser casi 25%, lo que refleja un alza de 5 puntos porcentuales desde hace un año. La situación en general es compleja y las noticias que hemos recibido hoy día lo ratifican más aún”.

“La tasa de informalidad está subiendo levemente hasta 26,4% reflejando un peso un poco mayor de los informales en el empleo total, debido a que se reducen menos”, concluyó.

Para los próximos meses, Smith de la UDD estimó que “con una economía que crece cerca de cero”, con proyecciones de nuevos Imacec negativos y que los riesgos de la inflación siguen al alza, “el desempleo no tiene cómo bajar”.

“Se están haciendo cosas, pero esas cosas al final mueven menos la aguja y lo que trata de hacer es contener esto que se está dando. Y claro, vamos a tener un verano donde la tasa va a mejorar algunas décimas por temporada, lo cual no es recuperación, es calendario”, sentenció el economista.