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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Académicos de la U. Finis Terrae advirtieron sobre una "letra chica" del proyecto de ley que busca devolver el IVA en pañales y medicamentos al 80% más vulnerable. Aunque se exige comprar en el comercio formal con boleta electrónica y receta o certificado médico, la devolución no cubriría el total gastado y dependerá de un fondo tope de $89.600 millones anuales. Con un estimado de 2 millones de beneficiarios, el monto promedio que recibiría cada persona sería de solo $3.700 mensuales, lo que, sumado a la alta carga burocrática, podría desincentivar el uso de este beneficio.

Desde mediados de mayo el Congreso discute una iniciativa acordada entre el Gobierno y el Partido de la Gente (PDG) para la devolución del Impuesto al Valor Agregador (IVA) en productos esenciales como pañales y medicamentos.

La iniciativa pone una serie de requisitos, como que las personas beneficiadas estén en el 80% más vulnerable del Registro Social de Hogares (RSH), donde la devolución del IVA respecto a los pañales será para madres de menores hasta 24 meses de edad, junto con mayores de 65 años que presenten alguna de las condiciones médicas establecidas en la norma.

Para la devolución sobre medicamentos, esta regirá solo para aquellos productos comprendidos en la cobertura indicada en el eventual reglamento de la ley.

Ahora bien, han surgido advertencias sobre cuál será el monto que efectivamente van a recibir las personal en el caso de que la ley se apruebe. En este sentido, académicos de la Universidad Finis Terrae alertaron sobre una especie de “letra chica” entre expectativas económicas “irreales” y trabas burocráticas.

Y en lo primero, sostienen que el beneficio estaría bordeando los $3.700 mensuales por persona, considerando un universo de 2 millones de beneficiarios.

La “letra chica” de devolución de IVA en pañales y medicamentos

El análisis -donde se recalca que no es una ‘devolución’ en el sentido estricto, ya que es un subsidio calculado respecto al IVA- fue realizado por Carmen Quezada, de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Finis Terra y Felipe Bravo, de la Facultad de Derecho en la misma casa de estudios.

Según explicó por escrito la académica a BioBioChile, esta “letra chica” se explica dado que “el proyecto estaría devolviendo solo el IVA de los productos gastados y no el total del gasto en el que incurrí. Por ejemplo, si gasté $30.000 en pañales y/o medicamentos, lo máximo que podría recibir mensual serían $5.700”.

Por otro lado, agregó que “la devolución está sujeta a un tope total de las solicitudes de devolución. El fondo total es de aproximadamente $89.600 millones. Esto dividido en los 12 meses es aproximadamente $7.466 millones al mes. Si suponemos 2 millones de beneficiarios, el monto que recibe cada persona es de aproximadamente $3.700″.

Es decir, que la devolución no solo depende de cuánto gaste una persona, sino de también el fondo disponible ya que “mientras más personas soliciten devolución, menos es lo que voy a recibir”, según Carmen.

Trabas legales y operativas

Junto con el monto propiamente tal, Bravo también puso atención en los requisitos previstos para hacer uso del eventual beneficio.

Además de los nombrados previamente, está el realizar la compra “en el comercio formal, obtener una boleta electrónica, contar con una receta médica electrónica vigente para el caso de medicamentos o un certificado médico para los pañales de adultos mayores”.

Todo ello obliga al Instituto de Previsión Social (ISP) a realizar verificaciones cruzadas con el Servicio de Impuestos Internos (SII), el Ministerio de Desarrollo Social, Registro Civil o el Ministerio de Salud. Y todo sumado la espera del reembolso, que se efectúa al mes subsiguiente de presentada la solicitud.

“Estos trámites, sumados a que el monto mensual máximo de devolución es bajo (aproximadamente $3.700 por persona) pueden generar un fuerte desincentivo al uso del mecanismo, y en cambio, a preferir opciones informales donde el ahorro puede ser mayor”, sentenció el profesor universitario.