Fue hace un año que Wladimir Vidal Jara ingresó al domicilio de su expareja en el sector Villa El Esfuerzo en la comuna de Coronel, región del Bío Bío, para recriminarle denuncias anteriores en su contra, momento en el sujeto tomó un cuchillo cocinero y le propinó alrededor de diez estocadas en distintas partes de su cuerpo, sumado a un golpe, quedando la mujer en estado grave y con riesgo vital.
Cabe señalar que al momento de los hechos -la madrugada del 3 de septiembre de 2025- Vidal Jara de 33 años, cumplía una condena por femicidio tentado y desacato contra la misma víctima. Incluso mantenía una prohibición judicial de acercarse y comunicarse con ella.
Mensajes de la víctima a su madre fueron claves
De acuerdo a los antecedentes expuestos por el Ministerio Público, la madre de la mujer atacada fue alertada de la situación, mediante mensajes enviados por su hija, lo que permitió detener la agresión y siendo uno de los medios de prueba expuestos en el juicio oral, dijo el fiscal jefe de Coronel, Hugo Cuevas.
“Uno de los medios de prueba importantes que se arreglaron, aparte de la declaración de la víctima y de la madre, fueron los mensajes de auxilio que la primera envió a la segunda a través de plataformas por redes sociales y en la cual denuncia que está siendo agredida y que está al borde de la muerte”, contó
De esta manera, el sujeto fue condenado a doce años de cárcel. Nueve por el femicidio íntimo tentado y tres por desacato, cuyas penas son de cumplimiento efectivo.
A su vez, “se impuso una nueva prohibición de acercarse y comunicarse con la víctima por dos años una vez cumplidas las condenas”, indicaron desde el Poder Judicial.
En la causa, fue querellante el Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género, organismo que pedía 25 años de presidio y que evalúa recurrir de nulidad con el fin de acceder a mayores penas para el sentenciado.