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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

En Chile, la inteligencia artificial ha revolucionado la búsqueda de empleo, con un 45% de profesionales usando IA para mejorar sus currículums y un 35% para prepararse para entrevistas, según Robert Walters Chile. Sin embargo, las relaciones profesionales siguen siendo clave, ya que el 50% de las empresas contrata basándose en recomendaciones y el 40% en redes personales. Aunque la tecnología facilita el proceso de postulación, es crucial mantener una red activa para acceder a oportunidades que no se publican. El networking profesional es vital, ya que una recomendación puede destacar un currículum entre cientos. A pesar de la automatización, la confianza detrás de una recomendación sigue siendo esencial en búsquedas ejecutivas confidenciales.

Buscar trabajo ya no es lo mismo que hace algunos años. Actualmente, una herramienta de inteligencia artificial puede analizar un currículum, ajustarlo a una oferta laboral, detectar palabras clave y hasta simular una entrevista. En Chile, el 45% de los profesionales asegura utilizar IA para preparar su CV, mientras que un 35% recurre a esta tecnología para prepararse para entrevistas, según datos de la consultora de talento Robert Walters Chile.

Pero pese al avance de estas herramientas, hay un elemento que no ha sido reemplazado: las relaciones profesionales. Conocer a alguien que pueda identificar tu experiencia o poner tu trayectoria en conocimiento de las personas adecuadas puede seguir siendo determinante.

De acuerdo con datos de la misma consultora, compartidos a través de un comunicado, más del 50% de las empresas utiliza recomendaciones como vía de contratación y cerca del 40% recurre a redes personales. La cifra da cuenta de que una parte relevante de la búsqueda laboral ocurre fuera de las plataformas de postulación y del tradicional botón “Postular”.

Esto adquiere aún mayor importancia en cargos especializados y ejecutivos. En este tipo de posiciones existen procesos confidenciales, búsquedas directas y labores de headhunting que no necesariamente llegan a publicarse.

Networking no significa “tener pituto”

En Chile, hablar de contactos para conseguir empleo puede generar reparos debido a la asociación inmediata con el concepto de “pituto”. Sin embargo, ambos conceptos no son necesariamente equivalentes.

Mientras el pituto supone que una persona accede a una oportunidad principalmente por la influencia de un tercero, incluso por sobre sus competencias, el networking profesional apunta a que un candidato que cuenta con las capacidades necesarias pueda ser conocido, recomendado o considerado.

Una recomendación puede conseguir que un reclutador se detenga a revisar un currículum entre cientos de postulaciones, pero no determina por sí sola la contratación. La experiencia, las competencias, el grado de ajuste al cargo y el desempeño durante las entrevistas continúan siendo parte del proceso.

Por lo mismo, construir una red profesional no consiste en pedir trabajo a todas las personas conocidas, sino en conseguir que otras personas sepan qué haces, cuáles son tus fortalezas y hacia dónde quieres orientar tu carrera.

Según el estudio “IA en el trabajo” de Laborum, en Chile el 74% de los especialistas en recursos humanos ya utiliza inteligencia artificial para analizar currículums o perfiles, mientras que un 56% la emplea para redactar avisos de empleo.

Esto genera una paradoja: postular a un trabajo nunca había sido tan sencillo, pero al mismo tiempo resulta más complejo lograr que una candidatura se diferencie de cientos de otras similares.

Los contactos menos frecuentes también pueden ser importantes

Otro error habitual al pensar en networking es concentrarse únicamente en los vínculos más cercanos.

Durante una búsqueda laboral, los contactos más lejanos pueden ampliar las posibilidades, precisamente porque se desenvuelven en entornos diferentes. Mientras los compañeros actuales suelen conocer un mercado similar al propio, alguien con quien se trabajó hace cinco años podría encontrarse actualmente en otra industria y abrir el acceso a oportunidades distintas.

Por ello, la red profesional puede entenderse en tres niveles:

Contactos cercanos: exjefaturas, colegas, clientes o personas que conocen directamente tu trabajo y pueden recomendarte.

Contactos profesionales extendidos: excompañeros, proveedores, antiguos clientes, personas de la universidad o profesionales con quienes se ha coincidido durante la trayectoria laboral.

Especialistas de mercado: recruiters y headhunters que trabajan regularmente con empresas de una determinada industria y pueden considerar un perfil antes de que una posición sea publicada.

En este escenario, LinkedIn también adquiere una función que va más allá de revisar empleos disponibles. La plataforma puede utilizarse para mantener activa una red profesional.

Tener el perfil actualizado, explicar de manera clara las responsabilidades y logros, seguir a empresas relevantes y mantener el contacto con antiguos colegas puede aumentar las posibilidades de ser encontrado.

¿Cómo activar la red profesional sin pedir favores?

No es necesario enviar un mensaje preguntando directamente si alguien tiene un trabajo disponible. Una alternativa es retomar una relación profesional y comunicar que existe apertura a nuevos proyectos.

La consultora de talento Robert Walters Chile entrega el siguiente ejemplo:

“Hola, hace tiempo que no conversamos. Estoy evaluando mi próximo paso profesional en finanzas y quería contarte que estoy abierto a nuevos proyectos. Si escuchas de algo donde mi experiencia tenga sentido, feliz de conversar.”

La finalidad no necesariamente es conseguir una entrevista de inmediato, sino volver a aparecer en el radar profesional de esa persona.

Además, la red puede construirse incluso cuando no existe una búsqueda laboral activa. Felicitar a alguien por un nuevo cargo o participar en encuentros del sector permite mantener esos vínculos y facilita que retomarlos después de varios años resulte natural.

“La IA está mejorando la forma en que los candidatos se presentan, pero no reemplaza la confianza que hay detrás de una recomendación. En Chile, donde muchas búsquedas ejecutivas se resuelven de forma confidencial, seguir siendo visible para las personas correctas es tan importante como tener un buen CV”, concluye Alfredo Araneda, director regional para Latinoamérica de Robert Walters.

“La estrategia que hoy funciona no es elegir entre tecnología o contactos, sino combinar ambas: IA para presentar mejor tu experiencia, plataformas digitales para descubrir oportunidades y una red activa para acceder a conversaciones que nunca se publican”, agrega.

Así, incluso en un mercado laboral cada vez más automatizado, las relaciones profesionales mantienen un peso que la tecnología todavía no consigue sustituir: que alguien pueda decir “Conozco a alguien que podría ser muy bueno para este cargo”.