La clasificadora de riesgo Fitch Ratings mantuvo la calificación crediticia de Chile en “A-”, con perspectiva estable, destacando la posición de la deuda pública del país y la solidez de sus instituciones. Sin embargo, redujo significativamente su previsión de crecimiento económico para este año, desde un 1,6% a un 0,7%.
De acuerdo con el análisis publicado este viernes, la nota soberana se sustenta en un balance fiscal “relativamente sólido”, con una relación entre deuda pública y Producto Interno Bruto (PIB) inferior a la registrada por otros países con una clasificación similar.
Fitch también destacó “la sólida gobernanza de Chile y su historial de políticas macroeconómicas creíbles”, apoyadas en un régimen de metas de inflación y un tipo de cambio flexible.
Estas fortalezas, advirtió la agencia, se contraponen con un ingreso per cápita todavía bajo respecto de economías comparables, una elevada dependencia de las materias primas y unos indicadores de deuda externa y liquidez relativamente débiles.
Fitch aborda reformas del Gobierno de Kast
En su informe, la clasificadora también abordó la agenda económica impulsada por el Gobierno del presidente José Antonio Kast, particularmente la denominada Ley de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social.
Entre sus principales medidas, Fitch menciona la reducción gradual del impuesto corporativo hasta un 23% en 2029, la reintegración del sistema tributario y el objetivo de disminuir en un 40% los plazos asociados a la obtención de permisos.
“El gobierno pretende que esta sea la primera etapa de una agenda más amplia —que incluye reformas en el mercado laboral y en los mercados de capitales, así como una agilización aún mayor de los trámites de permisos— que, en conjunto, podría elevar la tasa de crecimiento potencial”, señaló Fitch.
La agencia agregó que la posición del Ejecutivo en el Congreso podría facilitar el avance de esa agenda legislativa.
Asimismo, destacó que el Gobierno está impulsando una consolidación fiscal centrada en la contención del gasto, luego de que Chile incumpliera sus metas de déficit fiscal estructural durante 2024 y 2025.
Según los datos considerados por Fitch, los ingresos reales acumulaban hasta julio un crecimiento interanual de 7%, impulsados principalmente por mayores ingresos provenientes de la minería, mientras que el gasto registraba una contracción de 0,7%.
En ese escenario, la clasificadora estima que el déficit fiscal efectivo bajará desde el 2,7% del PIB registrado en 2025 hasta un 1,8% en 2026, para continuar reduciéndose durante 2027 gracias a los elevados precios del cobre y la contención del gasto.
Deuda se estabilizaría cerca del 43% del PIB
Fitch también puso atención en la trayectoria de la deuda pública, que se mantuvo estable por primera vez en dos décadas y cerró 2025 en un 41,7% del PIB.
Para este año, la agencia proyecta que la relación deuda-PIB aumentará hasta un 42,8%, antes de estabilizarse en torno al 43%.
La cifra, resaltó Fitch, se mantiene ampliamente por debajo de la mediana cercana al 59% del PIB que registran los países con clasificación “A”.
El análisis también recoge que el Gobierno aumentó durante el segundo trimestre en US$6.200 millones el techo de emisión de deuda para 2026, hasta los US$23.600 millones. No obstante, la clasificadora considera posible que no sea necesario utilizar completamente ese margen debido a la evolución más favorable de las cuentas fiscales.