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De Spinosa Melo a Brandon Judd: los embajadores más polémicos que han enviado a Chile

Yerko Roa Núñez

Periodista del equipo de Investigación de BioBioChile.

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Viernes 18 septiembre de 2026 | 06:01
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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, ha generado controversia por sus declaraciones sobre el origen de los disturbios en 2019, señalando a activistas de izquierda como responsables. Sus críticas han provocado malestar en el Gobierno y la oposición, poniendo a prueba la diplomacia de la administración de José Antonio Kast. Judd ha desafiado las normas tradicionales de un embajador, siguiendo el estilo del expresidente Trump. Otros embajadores extranjeros, como el argentino Jorge Faurie y el chino Xu Bu, también han causado inconvenientes en el pasado. A lo largo de los años, diversas figuras diplomáticas han generado polémicas en Chile, desde declaraciones desafortunadas hasta comportamientos inapropiados, como el embajador argentino Spinosa Melo, quien protagonizó escándalos en la década de 1990.

El embajador de Estados Unidos, Brandon Judd, ha generado controversia en Chile al insistir en sus opiniones sobre asuntos internos. Sin embargo, su caso no es inédito. Desde el retorno a la democracia, varios representantes extranjeros han resultado problemáticos para La Moneda, tanto por sus declaraciones como por su comportamiento. Entre los más destacados se encuentran el exdiplomático trasandino Oscar Spinosa Melo, quien fue acusado de realizar orgías en la residencia oficial, y el exembajador de Israel Gil Artzyeli, quien mantuvo constantes tensiones con el Gobierno de Gabriel Boric.

—Cuando hacemos un análisis de lo ocurrido en 2019, sin duda la evidencia apunta a que fueron, de hecho, activistas de izquierda quienes perpetraron estos disturbios o las alteraciones que se vieron.

Las declaraciones del embajador de Estados Unidos, Brandon Judd, no han caído bien ni en el Gobierno ni en la oposición. Su injerencia ha puesto a prueba el manejo diplomático de la administración de José Antonio Kast, al inmiscuirse en asuntos como el origen del estallido social y al opinar sobre los límites de la soberanía chilena.

Si bien el canciller, Francisco Pérez Mackenna, lo citó al Ministerio de Relaciones Exteriores la semana pasada —un gesto que fue visto como un intento para disuadirlo de hablar sobre política contingente chilena—, Judd ha dicho que seguirá “siendo un tipo diferente de embajador”:

—Él ha decidido que ese es el estilo del presidente (Trump), que él va a seguir el estilo del presidente, que no le importa —analiza una fuente con décadas de experiencia en la carrera diplomática.

Judd no es el primer embajador inoportuno que ha pisado suelo nacional. A lo largo de los años un puñado de líderes de legaciones han causado inconvenientes a La Moneda, tanto por sus declaraciones como por su comportamiento.

Orgías

—Mi país ya era potencia agrícola mientras ustedes recién aprendían a comer.

Esas fueron las palabras del embajador argentino, Jorge Faurie, que citó el cónsul chileno en Mendoza, David Quiroga. El funcionario ofició a la Dirección de Fronteras y Límites (Difrol) sobre el incidente ocurrido en marzo de 2024, según El Mostrador:

—En dependencias del complejo Los Libertadores y ante la explicación que se le brindó a propósito de los controles del SAG y el perfil alimentario de nuestro país, el Sr. Faurie alzó la voz[…]. Resulta altamente frustrante que en el encuentro no haya existido una disposición decorosa de la contraparte —criticó Quiroga en el documento.

Faurie, un diplomático de carrera con fama de trabajólico, aseguró posteriormente que no recordaba haber utilizado esas expresiones. Nombrado en enero de 2024 como líder de la legación trasandina, Faurie había sido antes ministro consejero en Santiago entre 1989 y 1992. En ese período coincidió con quizás el diplomático más polémico que ha tenido la capital chilena: Oscar Spinosa Melo.

Durante el gobierno de Carlos Menem en Argentina, Spinosa Melo fue destinado como embajador en Chile. Luego de haber presentado sus cartas credenciales ante Augusto Pinochet, comenzó a utilizar el palacio de avenida Vicuña Mackenna, la residencia oficial del embajador argentino, como centro de su agitada vida social.

El escándalo estalló en 1991, cuando Menem decidió relevar a Spinosa Melo de sus funciones y la prensa empezó a publicar sobre los sumarios internos de la Cancillería argentina. De acuerdo con Página 12, un “mucamo” aseguró que entró en una ocasión al dormitorio del embajador mientras el diplomático dormía “acompañado de tres personas del sexo femenino” y un chofer atestiguó haber conducido al embajador a “establecimientos nocturnos de mala reputación”.

En 1993, el periodista Francisco Martorell y la editorial Planeta intentaron publicar el libro Impunidad diplomática, sobre el turbulento paso de Spinosa Melo por la Embajada de Argentina.

El texto hacía referencia al consumo de estupefacientes y a la realización de orgías al interior de su residencia. Además, aseguraba que Spinosa Melo había utilizado imágenes tomadas durante esas fiestas para chantajear a importantes figuras de la política nacional, empresarios y miembros de la alta sociedad santiaguina. Sin embargo, la Corte Suprema acogió un recurso de protección presentado por Andrónico Luksic y prohibió su circulación en Chile.

El opinólogo

Una alta fuente que pasó por el Ministerio de Relaciones Exteriores comenta que la situación de Spinosa Melo difiere de la de Judd y otros embajadores foráneos, debido a que el problema no se produjo por sus declaraciones, sino por su vida privada.

Argentina sí ha tenido embajadores que se las han dado de opinólogos, como Rafael Bielsa, quien ocupó la residencia de la avenida Vicuña Mackenna entre 2020 y 2023. El hermano del exentrenador de la selección chilena de fútbol, Marcelo Bielsa, habló en más de una ocasión sobre la política nacional.

Una de las más recordadas fue la vez que se refirió a la elección de 2021, durante la segunda vuelta:

—La de [José Antonio] Kast es una derecha rupturista, pinochetista, que no habla de derechos humanos, ni de desaparición de personas, ni de tortura, ni de responsabilidades estatales, y que no teme decir su nombre —comentó Bielsa a la emisora argentina El Destape.

En esa ocasión, Bielsa fue desautorizado por el canciller argentino, Santiago Cafiero, quien llamó a su par Andrés Allamand para presentar las excusas del caso.

Antes incluso de eso, Bielsa había participado en una audiencia de la Comisión de Libertad Condicional de la Corte de Apelaciones de Temuco, en que se discutió la libertad condicional del líder de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), Facundo Jones Huala.

El ciudadano trasandino había sido condenado a nueve años de cárcel por incendio y porte ilegal de armas. De acuerdo con lo que reporteó en ese momento la Unidad de Investigación de Radio Bío Bío, Bielsa habría proferido ofensas directas al abogado de la Delegación Regional de La Araucanía:

—Siempre falta algo para el señor Valdebenito, porque reitero que solo se conforma con la prisión perpetua de los seres humanos —habría dicho el diplomático.

Ya durante el gobierno de Gabriel Boric, Bielsa tuvo una polémica participación en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, en la que cuestionó que las autoridades chilenas no hubieran avisado antes del rechazo del proyecto Dominga.

Un lobo guerrero

A diferencia de los diplomáticos trasandinos, los embajadores chinos habían tenido históricamente un perfil más bajo y protocolar.

Pero hacia mediados de la década pasada las instrucciones desde Beijing cambiaron. La “diplomacia del lobo guerrero” impuesta bajo la administración de Xi Jinping implicaba defender el comunismo chino ante sus críticos públicamente.

En 2019, el entonces diputado Jaime Bellolio fue uno de ellos. El parlamentario había viajado a Hong Kong, donde se entrevistó con el líder estudiantil Joshua Wong.

En una carta a El Mercurio titulada “Diputado Bellolio se reunió con la persona equivocada”, el embajador chino Xu Bu cuestionó la intromisión del parlamentario chileno y calificó a Wong de “matón social”:

—El señor Bellolio viajó a Hong Kong para reunirse con Joshua Wong, y no sé qué es lo que ha conseguido. Espero que pueda trabajar más para el pueblo de su distrito. Como saben, las ciudades chinas como Beijing, Shanghái, Shenzhen y Guangzhou ya han sobrepasado a Hong Kong en el PIB, por eso lo que necesita Hong Kong no es turbulencia y violencia, sino estabilidad y desarrollo, que también necesitan otros países, incluyendo Chile —aseveró el diplomático.

Después de que Bellolio respondiera que le alegraba que el embajador estuviera en un país donde podía expresar libremente su opinión, Xu Bu contraatacó con una nueva carta:

—Por su ignorancia de la historia, cultura y actualidad social de China, el señor Bellolio ha difamado y calumniado gravemente a nuestro país como si fuera una autoridad de la moral. Él ha dicho que no tengo derecho a criticarlo, y parece que sólo podría dejarlo atacar a China. Su entendimiento sobre los derechos humanos y la democracia es lógicamente muy caótico —expresó en la misiva también dirigida a El Mercurio.

El más incómodo

Desde la vuelta a la democracia, ningún embajador extranjero ha sido expulsado bajo la figura de persona non grata estipulada en la Convención de Viena. La última vez que se usó esa opción fue en diciembre de 1973, contra el jefe de la legación sueca, Harald Edelstam, quien había sido un férreo defensor de los derechos humanos en los primeros meses de la dictadura.

—El que ha estado más cerca en los últimos años ha sido el israelí, probablemente —comenta un exdiplomático—. Reiteradamente cuestionaba las políticas del Gobierno y se involucraba en polémicas.

Gil Artzyeli, embajador de Israel entre 2022 y 2025, se enfrentó constantemente a la administración de Gabriel Boric, quien acusó a ese país de ser responsable de un genocidio en la Franja de Gaza.

Todo comenzó cuando Boric canceló la ceremonia en que Artzyeli debía entregar sus cartas credenciales en septiembre de 2022, tras enterarse de la muerte de un adolescente palestino de 17 años durante un operativo israelí en Cisjordania. A pesar de que Artzyeli dijo que desde la Cancillería se disculparon posteriormente, ese sólo fue el comienzo de una relación tensa con la administración pasada.

A partir del 7 de octubre de 2023, con el ataque de Hamás y la contraofensiva de Israel, la situación empeoró significativamente. Después de que el canciller Alberto Van Klaveren emitiera una declaración llamando a todas las partes a respetar a la población civil, Artzyeli calificó su postura de “muy desafortunada” en X.

En marzo del año siguiente, Chile decidió excluir a Israel de la Feria Internacional del Aire y del Espacio (Fidae). A continuación, Artzyeli aseguró a T13 que se trataba de un “historial largo de una política muy antiisraelí”:

—No ha habido ningún gesto de empatía hacia Israel en nuestro peor día. Llegaron a Israel más de 100 visitas oficiales. Todo el mundo democrático ha ido a Israel. No pido que el gobierno de Chile vaya a Israel. Una llamada después de lo que ha pasado, de estas atrocidades —criticó Artzyeli.

En la Cuenta Pública 2025, Boric calificó las acciones de Israel en la Franja de Gaza como “genocidio” y “limpieza étnica”. Artzyeli salió a defender que se trataba de una guerra con un grupo terrorista:

—Estas declaraciones respecto de boicotear importaciones de Israel no van a apoyar a los palestinos y no van a perjudicar a Israel. El único que quedará perjudicado es Chile —aseveró en La Tercera.

El 31 de julio del año pasado Artzyeli dejó el cargo de embajador de Israel. Peleg Lewi asumió al mes siguiente.

Judd, el contumaz

Exagente de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, Brandon Judd había conocido el país durante los noventa como misionero de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Incluso antes de presentar sus credenciales, Judd comenzó a provocar inconvenientes para el Gobierno de Gabriel Boric. En noviembre del año pasado, en una conferencia tras haber aterrizado en Santiago, contó que él le había pedido a Donald Trump el puesto:

—Yo amo este país. Me encanta. La verdad es que tengo un gran, gran afecto en base al tiempo que yo viví aquí, la gente que conocí, la gente con la cual trabajé —aseveró ante la prensa.

En esa misma ocasión criticó a Boric porque en cada oportunidad que tenía señalaba “algo negativo de Trump”, sin entender que su deber era “ser representante de los chilenos”. Las declaraciones de Judd valieron una nota de protesta de la Cancillería.

Al mes siguiente, poco antes de la segunda vuelta electoral, Judd volvió a la carga en una entrevista con El Mercurio de Antofagasta, en la que criticó que el presidente hubiera “cortado la comunicación con Estados Unidos”.

Recién el 30 de diciembre Judd presentó sus cartas credenciales. Poco después Boric criticó a Estados Unidos y aseveró que los líderes que se sometían ante Trump sólo “se humillan”, a propósito de la retórica del líder norteamericano sobre “nuestro hemisferio”. Judd salió a defender a su jefe en X:

—Los líderes que debieran sentirse humillados son aquellos que no han dado un paso adelante para solucionar los problemas de nuestro vecindario común —señaló.

Ya en el gobierno de Kast, Judd hizo el comentario sobre el estallido social. Tras la cita con el canciller en el Ministerio de Relaciones Exteriores el miércoles 9 de septiembre, el embajador aseveró que sus afirmaciones sobre el inicio de la crisis se basaban en “fuentes abiertas de información”.

Más tarde, en una entrevista con La Tercera, aseveró que iba a “seguir siendo un tipo diferente de embajador” y criticó el acercamiento con China porque, según dijo, Chile estaba renunciando a su soberanía en situaciones como la del proyecto del cable de fibra óptica por el que Estados Unidos sancionó a tres funcionarios de la administración anterior.

—Ninguno de los embajadores pasados se acerca a la contumacia de Judd. Ha hecho cosas que parecen insólitas, como esa entrevista donde se atribuye el derecho a decir qué cosas pueden vulnerar la soberanía de Chile, con esas palabras. De todo lo que ha hecho o dicho me parece lo más insólito —asevera una fuente que pasó por la Cancillería.

Este jueves, el presidente José Antonio Kast y el canciller Francisco Pérez Mackenna recibieron al embajador Brandon Judd en La Moneda. De acuerdo con Presidencia, abordaron la visita del mandatario a Nueva York de la próxima semana y distintos aspectos de interés de la relación bilateral entre ambas naciones.

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