Utilizando ALMA, un equipo de astrónomos ha obtenido una imagen de muy alta resolución de dos discos en los que crecen estrellas jóvenes alimentadas por una compleja red de filamentos de gas y polvo en forma de pretzel.

Observar este notable fenómeno arroja nueva luz sobre las primeras fases de la vida de las estrellas y ayuda a los astrónomos a determinar las condiciones en las que nacen las estrellas binarias.

Las dos estrellas bebé fueron encontradas en el sistema [BHB2007] 11 – el miembro más joven de un pequeño cúmulo estelar situado en la nebulosa oscura Barnard 59, que es parte de la nube de polvo interestelar llamada nebulosa de la Pipa.

Observaciones anteriores de este sistema binario mostraron la estructura exterior. Ahora, gracias a la alta resolución de ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) y al trabajo de un equipo internacional de astrónomos liderados por científicos del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre (MPE, Alemania), podemos ver la estructura interna de este objeto.

“Vemos dos fuentes compactas que interpretamos como discos circunestelares alrededor de las dos estrellas jóvenes”, explica Felipe Alves (MPE), quien dirigió el estudio. Un disco circunestelar es el anillo de polvo y gas que rodea a una joven estrella.

La estrella acreta materia del anillo para crecer y hacerse más grande. “El tamaño de cada uno de estos discos es similar al cinturón de asteroides de nuestro Sistema Solar y la separación entre ellos es de 28 veces la distancia entre el Sol y la Tierra”, señala Alves.

Los dos discos circunestelares están rodeados por un disco más grande con una masa total de aproximadamente 80 masas de Júpiter, el cual muestra una compleja red de estructuras de polvo distribuidas en formas espirales: los bucles de pretzel.

“Este es un resultado muy importante”, subraya Paola Caselli, directora general del MPE, directora del Centro de Estudios Astroquímicos y coautora del estudio.

“Finalmente hemos obtenido una imagen de la compleja estructura de las estrellas binarias jóvenes con los filamentos que las alimentan y que las conectan al disco en el que nacieron. Esto proporciona limitaciones importantes para los modelos actuales de formación de estrellas”, sostuvo.

Las estrellas bebé acretan masa del disco de mayor tamaño en dos etapas. En la primera etapa, la masa se transfiere a los discos circunestelares individuales en hermosos bucles giratorios, que es lo que muestra la nueva imagen de ALMA.

El análisis de los datos también reveló que el disco circunestelar menos masivo, pero más brillante —el de la parte inferior de la imagen—, acumula más material. En la segunda etapa, las estrellas acretan masa de sus propios discos circunestelares.

“Esperamos que este proceso de acreción de dos etapas impulse la dinámica del sistema binario durante su fase de acreción masiva”, añade Alves. “Aunque el hecho de que estas observaciones encajen bien con la teoría resulte ya muy prometedor, tendremos que estudiar más sistemas binarios jóvenes en detalle para entender mejor cómo se forman las estrellas cuando son múltiples”, puntualiza.

La siguiente imagen muestra a Barnard 59, parte de la enorme nube oscura de polvo interestelar llamada Nebulosa de la Pipa. Esta nueva y detallada fotografía de lo que se conoce como nebulosa oscura fue obtenida por el instrumento Wide Field Imager instalado en el telescopio MPG/ESO de 2,2 metros en el Observatorio La Silla de ESO.

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