Artes y Cultura
Miércoles 14 noviembre de 2018 | Publicado a las 09:41
Crítica de Teatro: Locura total en "Yo también quiero ser un hombre blanco heterosexual"
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En esta propuesta todas las cosas se derrumban de verdad y sorpresivamente, una a una, en la medida en que es total el desenmascaramiento de las conductas y valores de una familia tipo actual.

E irá ocurriendo en coherencia con los recursos escénicos que se utilizan para darle fuerza y presencia a una tragicomedia sobre tres formas contemporáneas de discriminación: racismo, misoginia y homofobia.

El humor, el absurdo, incluso, lo rid√≠culo tambi√©n forman parte del texto de la joven y talentosa dramaturga, Carla Z√ļ√Īiga (Prefiero que me coman los perros) y de Manuel Morgado (Ojos azules opacos), director de la cia. Teatro del Antagonista.

"Yo también quiero ser un hombre blanco heterosexual" | Cia. Teatro del Antagonista
“Yo tambi√©n quiero ser un hombre blanco heterosexual” | Cia. Teatro del Antagonista

Sin embargo, son opciones que no se usan para moderar las situaciones de discriminación, sino para exacerbar los argumentos y la estupidez humana.

La obra alude a una joven haitiana que, para escapar de los abusos que ha sufrido por ser mujer, lesbiana y de raza negra, suplanta a una muchacha e intentar√° ser feliz insert√°ndose en una familia conservadora y patriarcal.

Cortocircuitos y clímax

En el proceso de desarrollar una voz dramat√ļrgica propia, Carla Z√ļ√Īiga crea un lenguaje duro y descarnado, de contrastes l√≥gicos y sicol√≥gicos que ayudan a una valiosa comprensi√≥n de la conducta del ser humano.

A su vez, el director construye este sistema de cortocircuitos otorgando a cada integrante del relato una estridencia simbólica al conversar, reflexionar y discutir.

Pero todo en un contexto familiar cotidiano, donde cada cual cumple un rol habitual, lo que acent√ļa el contrapunto de sentido y de valores frente a la vida.

De este modo, van asomando los ejes que sustentan la vida de cada personaje, la rigidez de sus conceptos y estructuras, y el terror y rechazo compulsivo hacia las personas que no encajan con sus esquemas.

Un elemento interesante se advierte cuando la obra enfrenta juicios y prejuicios sociales, escupidos por los representantes de esta familia modelo.

"Yo también quiero ser un hombre blanco heterosexual" | Cia. Teatro del Antagonista
“Yo tambi√©n quiero ser un hombre blanco heterosexual” | Cia. Teatro del Antagonista

All√≠, la palabra dramat√ļrgica agrega en quienes viven del desprecio social, una suerte de fascinaci√≥n que surge de no entender por qu√© una joven negra pretende integrar una familia de blancos.

Y, lo más importante, permite que por los orificios que generan las convicciones fallidas se cuele la energía suficiente para cuestionar y/o derribar la discriminación.

También llama la atención la enorme estructura escenográfica que se construyó para mostrar los diversos espacios en que se desarrolla la historia.

La maquinaria teatral y sus crujidos dan cuenta de rigidez estructural y de cambio, de fragilidad y riesgo, adem√°s de obligar al elenco a una exigencia adicional.

Sus siete integrantes manejan muy bien el gesto actoral desbordado de esta tragicomedia que, en manos del director, alcanza clímax que dan velocidad y dinamismo al relato y al derrumbe de las falacias sociales.

Una obra cuyo extenso y curioso título, sentido y punto de vista se plasman en escena, junto con abordar un tema conocido -como es la discriminación- con una mirada fresca, fiera y fogosa.

Matucana 100. Jueves a s√°bado, 20.00 horas; domingo 19.00 horas. Entrada general $ 6.000; estudiantes y tercera edad $ 4.000; jueves popular $ 3.000. Hasta el 25 de noviembre.

"Yo también quiero ser un hombre blanco heterosexual"
“Yo tambi√©n quiero ser un hombre blanco heterosexual” | M100
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