Sociedad
El juicio que condenó a la poderosa sociedad de brujos de Chiloé
Publicado por: Javier Cisterna
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Suelen ser confundidas, pero ambas sociedades, estrictamente relacionadas entre s√≠, apuntaban a lo mismo. Tanto la ‘Recta Provincia’ como la ‘Mayor√≠a’ son nombres dados a agrupaciones que en Chilo√© se dedicaron a la impartici√≥n de una irregular justicia popular y tambi√©n, seg√ļn se acus√≥, a la brujer√≠a.

Tras la llegada de los espa√Īoles a la isla grande, el sincretismo cat√≥lico colonial permeado por las tradiciones aut√≥ctonas fue desarrollando una serie de creencias entre los habitantes insulares, algunos de los cuales, incluso, pasaron de la superstici√≥n a la asociaci√≥n sectaria, manifestada en los dos grupos mencionados.

Estos apartados de la masa fueron sinónimo de hechizos, autoritarismo y muerte a fines del siglo XIX, lo que les llevó a ganarse un respeto mucho más cercano al miedo que a la reverencia entre los chilotes. Hasta nuestros días, su leyenda es ampliamente conocida en el sur del país.

La ‘Mayor√≠a’, se dice, fue un juzgado de brujos autodefinido como tribunal de la raza ind√≠gena. Una suerte de organismo destinado a “dictaminar sobre la suerte que correr√°n los ofensores de sus leyes, ya sean √©stos adeptos o profanos”, explica el Diccionario de la Brujer√≠a en Chilo√© del investigador Manuel Romo S√°nchez, director de la revista digital Archivo Mas√≥nico.

En tanto, la ‘Recta Provincia’ (nombre esparcido en literatura y otras expresiones), en base al mismo codificador anterior, fue una asociaci√≥n secreta, compuesta en su generalidad de ind√≠genas, y que ten√≠a por objeto castigar a los que hac√≠an mal, generalmente con la muerte, aunque tambi√©n con el exilio.

Memoriachilena.cl

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Para hacer efectivas las penas ten√≠an cabildos o corporaciones, los que aut√≥nomamente nombraban a sus jefes con el nombre de ‘reparadores’. Ellos se supeditaban a las directrices de un rey de la ‘Recta Provincia’, regulador de la administraci√≥n de los distintos territorios.

“Tienen adem√°s sus curanderos para aplicar remedios a alguna persona enferma y cobrar sus derechos por la curaci√≥n. Esto es lo m√°s inhumano y terrible de esta sociedad de hechiceros. Se valen de venenos que es la medicina m√°s com√ļn para castigar a los que se muestran rebeldes a obedecer o pertenecer a la brujer√≠a, o para efectuar una venganza que cualquiera solicita, con tal que le den alguna recompensa en dinero. Hacen creer tambi√©n a los ignorantes que los que pertenecen a la sociedad pueden transformarse en seres irracionales que les pueden hacer muchos males a los que se resistan a obedecer a sus jefes”, agrega el diccionario.

En suma, una compleja organizaci√≥n que fue parcialmente desmantelada durante el famoso ‘Juicio a los brujos de Chilo√©’.

HECHICEROS CASTIGADOS POR LA JUSTICIA

En 1880, el gobernador (considerado a su vez intendente) Martiniano Rodríguez decidió enjuiciar a esta sociedad mística establecida en Chiloé luego de la recopilación de una serie de testimonios que daban cuenta de las fechorías y la sumisión que causaban entre sus pares.

Ram√≥n Espech, cronista y funcionario de gobierno en aquellos a√Īos de juicio -citado en una investigaci√≥n relativa al caso publicada por la Dibam-, escribi√≥ en torno al curso de la acci√≥n punitiva que Martiniano Rodr√≠guez orden√≥ una redada de los individuos calificados como miembros de las sectas, entre ellos machis y curanderos, principales sospechosos.

‚ÄúImparti√≥ a las autoridades subalternas del archipi√©lago la orden de que en un d√≠a dado hiciesen una recogida de todos los brujos y se los remitiesen a Ancud, con todos sus trebejos, yerbas, que deb√≠an servir de cuerpo del delito. Llegados que fueron se encerr√≥ con ellos y, uno a uno, fueron convencidos breve y sumariamente de la impotencia de su instituci√≥n‚ÄĚ, reza la reproducci√≥n.

As√≠, en el curso de las investigaciones judiciales, se logr√≥ establecer o confirmar lo que se presum√≠a. Estos ‘hechiceros’ hab√≠an creado una organizaci√≥n que denominaban ‘Recta Provincia’, cuyos objetivos y extensi√≥n fueron expuestos en el proceso respectivo, que resolvi√≥, literalmente:

CIRCULAR N¬į 294:
Ancud, Abril 7 de 1880.

Con esta fecha he decretado lo que sigue:
1¬į Considerando que es una pr√°ctica constante en la provincia la deserci√≥n de los habitantes de ella que son llamados al
servicio militar;
2¬į que a este delito contribuyen diariamente los muchos que se prestan para fomentarlo, ocultando a los desertores;
3¬į que en esta misma falta se est√° incurriendo respecto de los machis i brujos a quienes persigue la autoridad;
4¬į que es indispensable poner t√©rmino a estos abusos que relajan seriamente la administraci√≥n p√ļblica;
Decreto:
1¬į Toda autoridad administrativa de la provincia cuidar√° de aprender (sic) y remitir a disposici√≥n del Intendente a los
desertores de la compa√Ī√≠a llamada al servicio activo.
2¬į A los machis, brujos o hechiceros con el car√°cter de tales.
3¬į A los individuos que oculten a unos u otros, o los acepten en sus casas sin dar parte a la autoridad. Todos estos deben
ser preferidos para el servicio.
Anótese y transcríbase.
Al transcribir a U. el presente decreto, le recomiendo mui encarecidamente que haga lo posible porque sea conocido por
todos sus subordinados.
Dios gue. a Ud. .
Luis M. Rodr√≠guez. (En ¬ęEl Liberal¬Ľ N¬į 75, Ancud, 9 de Abril de 1880).

Tras el juicio, que se hizo bajo el cargo de asociaci√≥n il√≠cita, la poderosa organizaci√≥n de brujos se desarticul√≥ y cay√≥ poco a poco en el olvido, rese√Īa el portal Memoria Chilena.

Sin embargo, con el tiempo, el imaginario popular tejer√≠a una serie de mitos y leyendas relacionadas con la brujer√≠a, las cuales a√ļn sobreviven y se encuentran profundamente arraigadas en la cultura de Chilo√© y sus alrededores, donde todav√≠a, m√°s de alguno, a√ļn cree en el se√Īor√≠o de la ‘Mayor√≠a’ y la ‘Recta Provincia’.

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