El Court Central Anita Lizana, en el Parque Estadio Nacional, se prepara para recibir este viernes 6 y sábado 7 de febrero la llamativa confrontación de Copa Davis entre Chile y Serbia, por la primera ronda de los Qualifiers.
El combinado nacional, dirigido por Nicolás Massú, afrontará la serie con un contexto particular. La escuadra europea llegará a Santiago sin sus principales figuras, luego de confirmarse las ausencias del gran Novak Djokovic, Miomir Kecmanovic, Hamad Medjedovic y Laslo Djere.
Una situación que, lejos de relajar al capitán chileno, refuerza su mensaje de concentración total. “Tenemos que estar preparados para jugar contra quien sea, contra un jugador de gran ranking, o uno más joven, o uno con más experiencia”, dijo.
“Tenemos que entrar a la cancha a jugar de igual a igual con quien sea y preocuparnos de hacer nuestro mejor trabajo. Por lo tanto, no es la primera vez que a lo mejor vamos a ser favoritos en el papel”, agregó el ‘Nico’ en rueda de prensa.
El ganador de dos medallas de oro olímpicas defendiendo a Chile también se dio el tiempo para reflexionar sobre lo que habría significado enfrentar al máximo referente del tenis mundial.
“Cuando uno se dedica a este deporte quiere hacer historia y cosas importantes, y para eso hay que enfrentarse a los mejores del mundo (…) Si hubiera venido Djokovic, habría sido increíble y una gran oportunidad de enfrentar a uno de los deportistas más importantes de la historia. También habríamos tenido que estar preparados para jugar contra él”, expresó.
Más allá del rival, el foco del capitán está puesto en su propio equipo, que llega a esta serie atravesando momentos complejos. Nicolás Jarry arrastra problemas físicos y Cristian Garín vive un duro presente personal tras el reciente fallecimiento de su padre. Pese a ello, Massú destacó el compromiso del grupo.
“Ellos están con el equipo, entrenando y sacrificándose, y eso es muy importante porque demuestra el nivel de compromiso que existe. Hay que destacarlo, más allá de los momentos personales o profesionales que cada uno esté viviendo”, apuntó.
El horizonte competitivo también asoma como una motivación extra. Superar a Serbia abriría la puerta a un eventual cruce ante España en septiembre, aunque el capitán prefiere ir paso a paso.
“Queremos ganar y estamos pensando solamente en cómo ganar esta serie. Obviamente, también hay una motivación especial pensando en que jugar contra España en septiembre sería un incentivo extra, pero yo siempre estoy enfocado en el presente”, indicó.
“Tomé este equipo hace 14 años y quiero jugar contra los mejores del mundo, y si para eso hay que pasar ciertas etapas como esta, hay que superarlas”, complementó el capitán.
Finalmente, Massú subrayó el peso que puede tener la localía en una serie tan ajustada. “La verdad es que tener a la gente a favor nos va a ayudar mucho. Que haya 5 mil personas apoyando será un impulso importante”, señaló.
“Está la motivación de seguir avanzando y vamos a pelear como siempre, desde el primer punto hasta el último, tratando de sacar adelante el tercer punto. El esfuerzo siempre va a estar y ojalá podamos llevarnos la victoria y seguir adelante”, finalizó.