Notas
√ćndice de Desarrollo Humano y el Sector Forestal Chileno: Necesitamos un nuevo modelo
Publicado por: René Reyes
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El √ćndice de Desarrollo Humano (IDH) es un indicador elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que mide las condiciones de vida de las personas de acuerdo a tres par√°metros: salud, educaci√≥n e ingreso. El a√Īo 2000, el PNUD y el Ministerio de Planificaci√≥n (MIDEPLAN) elaboraron una metodolog√≠a especial para evaluar el IDH a nivel comunal, con el fin de tener una visi√≥n m√°s fina del desarrollo humano en Chile.

En ese marco, el componente salud fue evaluado en t√©rminos de ‚Äúlos a√Īos de vida potencial perdidos‚ÄĚ (diferencia entre la esperanza de vida del pa√≠s y la edad de muerte promedio de las personas en cada comuna). El componente educaci√≥n se midi√≥ en t√©rminos de la tasa de alfabetizaci√≥n, la matr√≠cula combinada de ense√Īanza b√°sica, media y superior (cobertura escolar), y los a√Īos de escolaridad promedio por comuna. Finalmente, el componente ingreso se midi√≥ en t√©rminos del ingreso aut√≥nomo per c√°pita, la desigualdad en la distribuci√≥n del ingreso, y los niveles de pobreza.

Varios autores han planteado que las comunas que tienen una alta superficie de plantaciones forestales tienen al mismo tiempo bajos √≠ndices de desarrollo humano (Astorga, 2004; Donoso y Otero, 2005). Pero, ¬Ņqu√© evidencias existen para realizar esta afirmaci√≥n?

Entre las regiones del Maule y de Los Lagos hay aproximadamente 150 comunas. En 26 de ellas las plantaciones forestales cubren m√°s del 50% del territorio comunal, mientras en 28 dicha cobertura fluct√ļa entre el 30% y 50%. Es decir, entre Curic√≥ por el norte y Palena por el sur, m√°s de un tercio de las comunas dedican buena parte de su territorio al sector forestal basado en monocultivos (principalmente de pinos y eucaliptus). Pues bien, estas 54 comunas muestran un IDH inferior a las 96 comunas restantes. Al respecto, es importante aclarar que de las 32 comunas que conforman la regi√≥n de La Araucan√≠a, s√≥lo 10 est√°n en el grupo de las 54. Hago esta aclaraci√≥n, dado que dicha zona ha mantenido hist√≥ricamente altos niveles de pobreza debido a una serie de otros factores.

Para evitar comparaciones tendenciosas, se realiz√≥ el mismo c√°lculo utilizando las comunas que tienen m√°s de un 30% de su territorio cubierto por praderas y matorrales, y el resultado fue inverso. √Čstas muestran un IDH superior al resto. Lo mismo ocurre en comunas donde el bosque nativo cubre m√°s de un 30% del territorio.

Con el fin de profundizar el an√°lisis, se construy√≥ una base de datos con 50 variables, las cuales inclu√≠an datos demogr√°ficos, econ√≥micos (ingresos municipales desagregados), y ambientales (uso del suelo). A partir de esta informaci√≥n, se realizaron regresiones lineales m√ļltiples para identificar las variables que m√°s afectan el IDH a nivel comunal.

Los cinco modelos obtenidos fueron estad√≠sticamente significativos a un 95% de confiabilidad, y explican entre el 48% y 75% de la variaci√≥n del IDH. En 4 de los 5 modelos, la cobertura de plantaciones forestales (expresada en t√©rminos de porcentaje del √°rea comunal) fue una variable significativa, con un efecto negativo sobre el √ćndice de Desarrollo Humano.

Por otra parte, en 3 modelos la superficie de praderas, matorrales y √°reas agr√≠colas tuvo un efecto positivo en el IDH, al igual que los bosques nativos secundarios en 1 de ellos. Praderas, matorrales, √°reas agr√≠colas y bosques secundarios, son componentes propios del paisaje campesino cl√°sico compuesto por m√ļltiples subsistemas (ganadero, agr√≠cola y forestal). ¬ŅSer√° que la gente que vive en ese paisaje tiene un mejor pasar que aquellos que viven rodeados de plantaciones?

Durante los √ļltimos d√≠as el Sr. Jorge Goffard, Subgerente de Desarrollo Forestal de Arauco y Presidente del Colegio de Ingenieros Forestales de Chile, ha publicado varias columnas en las que se menciona que las plantaciones forestales no afectar√≠an los componentes educaci√≥n y salud del IDH. Tengo la impresi√≥n que esas aseveraciones fueron hechas sin analizar adecuadamente la informaci√≥n disponible.

Como todos saben, gran parte de nuestro sistema educativo est√° en manos de los municipios, al igual que la salud. Por lo tanto, la calidad y cobertura de la educaci√≥n, al igual que el acceso a una salud de calidad, dependen de los ingresos municipales. Los ingresos municipales en Chile est√°n compuestos principalmente por tres fuentes: el fondo com√ļn municipal, que depende del gobierno central, los ingresos permanentes que se generan localmente (impuesto territorial, permisos de circulaci√≥n, patentes, etc.), y los ingresos no permanentes a partir de fuentes locales. De acuerdo al an√°lisis de regresi√≥n m√ļltiple, el componente del ingreso municipal que m√°s afecta el IDH es el ingreso permanente que se genera a nivel local. Esta variable fue estad√≠sticamente significativa en 3 de los 5 modelos.

Los ingresos municipales permanentes dependen de las actividades econ√≥micas que se realizan en el territorio. Es aqu√≠ donde las plantaciones forestales se conectan con el componente educaci√≥n y salud del IDH, ya que su aporte a los ingresos municipales es escaso. Entre otras cosas, las empresas forestales no aportan al impuesto territorial, y pagan patentes min√ļsculas (40 mil pesos pag√≥ Celulosa Arauco-Valdivia al municipio de Mariquina en 2012. Bastante menos de lo que paga cualquier peque√Īo comerciante).

En aquellas comunas donde las plantaciones cubren m√°s de un 30% de la superficie comunal, el ingreso municipal permanente es, en promedio, $11.800 persona/a√Īo, mientras en el resto de las comunas es $15.100 persona/a√Īo (el promedio de las 150 comunas es $13.900 persona/a√Īo). Por el contrario, en comunas donde praderas y matorrales cubren m√°s de un 30% del territorio, este ingreso es de $16.800 persona/a√Īo, y en el resto de las comunas de $13.200 persona/a√Īo.

Si bien estos resultados son a√ļn preliminares, invito a todas las personas interesadas a que realicen el mismo an√°lisis. Los datos para hacerlo est√°n disponibles en los sitios web del PNUD, CONAF, INE y SUBDERE.

Dada la relevancia del tema en cuesti√≥n, es fundamental que nos demos el tiempo de discutir en profundidad el proyecto de ley que extiende los subsidios a la forestaci√≥n por otros 20 a√Īos. Lamentablemente, la semana pasada el Gobierno volvi√≥ a darle suma urgencia a esta iniciativa, sin tomar en cuenta el punto de vista de organizaciones t√©cnicas, gremiales, y campesinas.

Chile necesita un nuevo modelo forestal, uno que sea funcional al objetivo de mejorar la calidad de vida de nuestra gente, y no el que tenemos actualmente, que concentra la riqueza y el bienestar en muy pocas manos.

(Este artículo se basa en un trabajo de investigación realizado por el autor, en conjunto con profesores de la Universidad de British Columbia).

René Reyes, Ingeniero Forestal (M.Sc.), Estudiante de Doctorado, Universidad de British Columbia
Director Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo (AIFBN)

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