Vida Actual
S√°bado 14 abril de 2018 | Publicado a las 11:28
10 razones por las que las hijas no queridas eligen a los hombres equivocados
Publicado por: Denisse Charpentier
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

“Tres matrimonios, tres terapeutas, y lo he vuelto a hacer, otro chico malo. Estoy tan mal con esto. Es muy deprimente. Pienso en tener citas y luego me detengo. Me llev√≥ demasiado tiempo recuperarme del √ļltimo colapso, que no fue muy diferente del desastre que lo precedi√≥. Sola. Elijo estar sola a los 46. No tengo la energ√≠a para esperar y estar decepcionada de nuevo”.

Con este relato la escritora Peg Streep -autora del libro Daughter Detox: Recovering from an Unloving Mother and Reclaiming Your Life (Desintoxicación de hija: Recuperándose de una madre no amorosa y reclama tu vida)- grafica lo que escucha de muchas mujeres que se han rendido o están a punto de olvidarse del amor de pareja, luego de sufrir numerosos fracasos en este ámbito.

“Muchas reportan que ven patrones en los hombres que les atraen, que tienen rasgos narcisistas, que no est√°n emocionalmente disponibles, que controlan o que son agresivos, y no se sienten atra√≠das por el tipo amable”, se√Īala la mujer que lleva a√Īos investigando el tema, en una columna publicada en el portal especializado en salud mental Psychology Today.

Para explicar esta situación, Peg rescata el relato de Jill, una mujer que recurrió a ella en busca de ayuda y dice así:

“Steve era todo lo que mi cerebro sensato pensaba que yo quer√≠a: amable, predecible, discreto. Pero cuanto m√°s tiempo pasaba con Steve, m√°s extra√Īaba la emoci√≥n de estar con Rick. S√≠, Rick me lastim√≥ con sus mentiras y enga√Īos, pero cuando est√°bamos bien era genial. S√© que no es saludable, pero Steve es aburrido. ¬ŅMe gusta que me hagan da√Īo?”
- Jill

Peg comenta que Jill no es la primera “hija no querida” en hacer esa pregunta. “¬ŅLas hijas no queridas est√°n condenadas a amar a las personas equivocadas o es una cuesti√≥n de curaci√≥n desde la ni√Īez y desaprendizaje de las viejas conductas? Como explico en mi √ļltimo libro se trata de ver c√≥mo las experiencias de tu infancia contin√ļan dando forma a tus conductas de manera inconsciente”, explica la autora.

Cómo nuestra infancia influye en nuestras relaciones futuras

Streep afirma que cuando somos peque√Īos, los apegos que formamos con nuestros cuidadores primarios -por lo general, nuestra madre- nos ense√Īan sobre el amor y las relaciones. “Con una madre o padre que est√° alerta y en sinton√≠a con nuestras necesidades y nos responde de manera consistente y confiable a trav√©s de gestos y palabras, un beb√© aprende que el mundo es un lugar seguro con personas que se preocupan por √©l o ella; Estas lecciones se internalizan como modelos de funcionamiento inconscientes de c√≥mo funcionan las relaciones y permanecen notablemente estables a lo largo de la vida, seg√ļn la investigaci√≥n”, expresa Peg.

Pero si crecemos con una madre o padre desatento “que ignora nuestros gritos o necesidades o no hace ning√ļn esfuerzo por calmarnos, un beb√© aprende que no se puede confiar en el mundo y que est√° solo. Aprende a apartar la mirada de la fuente que podr√≠a consolarla, y cierra sus emociones para autoprotegerse; ese ni√Īo crece para ser un adulto con un estilo de apego evitativo”.

Con una madre o padre que algunas veces est√° all√≠ y otras no, la manera en que un ni√Īo se enfrenta al mundo es igualmente desadaptativo; desarrolla un estilo de apego caracterizado como ansioso-preocupado en la edad adulta. Si bien esta hija adulta quiere una conexi√≥n cercana, siempre est√° en alerta m√°xima porque teme ser abandonada o rechazada; esto la hace muy emocionalmente vol√°til”, ejemplifica.

10 razones por las que una hija no amada elige a los hombres equivocados

Peg elaboró un listado con razones por las que muchas mujeres no queridas -y también algunos hombres- caen en relaciones tóxicas. Se trata de generalizaciones extraídas de su amplio recorrido por investigaciones y entrevistas con afectadas.

1. Se sienten atraída por lo familiar

“Por supuesto, no s√≥lo las hijas no amadas se sienten inconscientemente atra√≠das por lo que conocen; todos los humanos gravitan hacia situaciones, relaciones y personas que hacen eco de sus experiencias m√°s tempranas. Y as√≠, como muestra la investigaci√≥n, es probable que forjemos conexiones y nos casemos con personas que nos recuerdan a nuestros padres”, expresa.

“Esto ser√≠a simplemente excelente si tuvieras padres amorosos y solidarios que te hicieron sentir que el mundo es un lugar seguro y que se puede confiar en la gente y confiar en ellos; es probable que busques una pareja que te haga sentir de la misma manera. Por desgracia, gracias al proceso inconsciente, la hija no amada tambi√©n buscar√° lo familiar, una zona de comodidad de la que no obtendr√° ning√ļn consuelo”, expres√≥.

2. Son susceptibles al bombardeo amoroso

Peg se√Īala que lamentablemente la cultura nos hace creer que el verdadero amor consiste en arrastrarse a los pies de otro.

“La hija no amada confunde el recibir atenci√≥n y regalos, y tener a alguien que en un primer momento la hace sentir como una princesa con una voluntad genuina de otra persona de querer conocerla y verla por quien es. La triste verdad, es que -haciendo eco de lo que dijo Jill- los hombres que se toman las cosas con calma les parecen aburridos o poco sexys”, expresa Peg.

Pixabay (CCO)
Pixabay (CCO)

3. Confunden el drama con la pasión

El Dr. Craig Malkin se√Īala en su libro Rethinking Narcissism (Repensando el narcisismo) que “la incertidumbre rom√°ntica suele excitarnos”.

En el caso de la hija no amada, lo que ella aprendi√≥ sobre el amor en la infancia es que debe ganarse, luchar por √©l, buscarlo y que nunca se da libremente. Esto hace m√°s f√°cil confundir la excitaci√≥n de sentimientos intensos como la ira, el dolor o el miedo con la pasi√≥n”, se√Īala Peg.

“Por desgracia, es s√≥lo excitaci√≥n psicol√≥gica y no saludable. Estar en una monta√Īa rusa puede parecer emocionante, pero no es el equivalente al amor o la devoci√≥n”, enfatiza.

4. Sus experiencias de la infancia las ciegan sobre la forma en que est√°n siendo tratadas

Streep explica que si una persona creci√≥ siendo maltratada verbalmente o “con un padre cuya aprobaci√≥n depend√≠a de que siguiera las reglas y fuera controlada, puede que ni siquiera se d√© cuenta de que (su pareja) la est√° decepcionando o de que est√° perdiendo de vista sus propios deseos y necesidades”.

“Todos normalizamos nuestras experiencias y muchos de nosotros preferimos pensar en nosotros mismos como menos heridos de lo que realmente estamos, lo que tampoco ayuda. La analog√≠a que suelo es la de las botas y los zapatos amontonados junto a la puerta; se vuelve tan familiar que ya no los ves. Las hijas no queridas son vulnerables a quienes manipulan y abusan”, expresa.

5. Son r√°pidas para culparse

La autora explica que estas mujeres aprendieron durante la infancia a autocriticarse r√°pidamente. “Este es el h√°bito de atribuir malos resultados o problemas a tus propios defectos de car√°cter. Este h√°bito significa que es mucho m√°s probable que te culpes a ti misma en lugar de ver la responsabilidad de tu pareja”, asegura Peg.

“Digamos que has tenido una pelea con √©l y √©l te ataca o se vuelve enormemente hostil; ¬ŅEres r√°pida culp√°ndote a ti misma por ‘elegir el momento equivocado para hablar cuando sab√≠as que estaba cansado’ o empiezas a pensar que ‘tiene raz√≥n sobre que est√°s enojada y eso no est√° bien’. Si lo haces frecuentemente, te mantendr√° atrapada cuando deber√≠as irte”, puntualiza.

6. No confían en sus propias percepciones

“Las madres o padres controladores son agresivos o tienen muchos rasgos narcisistas son expertos en quitarse la culpa a ellos mismos y traspasarla a sus hijos”, dice la autora.

Por lo mismo, sus hijos no conf√≠an en sus pensamientos y sentimientos. “A las hijas de madres no amorosas se les ha ense√Īado que sus pensamientos y sentimientos no importan y que no son importantes, por lo mismo encontrar√°n m√°s f√°cil que su pareja defina lo que es real y lo que no”, expresa.

“Estas personas son altamente vulnerables a la manipulaci√≥n y el control. Si combinas eso con la incapacidad de ver el motivo de un bombardeo amoroso de un narcisista, tienes una receta infalible para el desastre emocional”, sentencia Peg.

7.No conocen el origen de su comportamiento

“Hasta que la hija no reconozca c√≥mo los patrones del pasado motivan sus respuestas y su reactividad en el presente, continuar√° respondiendo de manera no saludable en casi todas las relaciones que tiene, incluidas las m√°s √≠ntimas”, asegura la autora.

Pixabay (CCO)
Pixabay (CCO)

8. Carecen de un modelo saludable de relación

Gran parte de nuestro conocimiento emocional se aprende de otros y en este sentidos los hijos no amados ven las relaciones no saludables como un intercambio normal entre iguales.

9. No saben cómo se ve o se siente el amor

“Este es, de alguna manera, el mayor problema de todos. Si creciste creyendo que el amor tiene que ser perseguido, ganado y siempre te cuesta, pensar√°s que una relaci√≥n con ese tipo de condiciones es amor”, manifiesta la escritora.

“Del mismo modo, si creciste creyendo que el amor siempre te hace vulnerable y que siempre duele, es mucho m√°s probable que aceptes el maltrato de un compa√Īero”, a√Īade.

Streep dice, sin embargo, que no est√° todo perdido. “El apego seguro se puede obtener trabajando con un terapeuta o mediante una relaci√≥n cercana con una persona confiable y emocionalmente segura”, afirma.

10. Tienen miedo de estar solas

“De ni√Īos, las hijas no queridas creen que son las √ļnicas ni√Īas y ni√Īos cuyas madres no los aman y esta sensaci√≥n de aislamiento es, creo, casi tan perjudicial como la falta de amor materno. Debido a que se les neg√≥ la validaci√≥n y el apoyo de su madre y padre (y, muchas veces, del resto de la familia), todav√≠a buscan a otra persona para ayudarse a sentirse bien consigo mismos”, comenta.

“Estar sola, en este sentido, parece ser una prueba de lo que siempre le dijeron: que no era digna de amor ni valiosa como persona. Por desgracia, tambi√©n es probable que esto la impulse a relaciones que parecen reflejar estas viejas falsedades sobre s√≠ misma”, agrega.

Finalmente, la autora expresa que se puede salir de este circulo vicioso tomando conciencia de la situación y también acudiendo a un especialista.

Ojo que si bien estas situaciones son más comunes en mujeres, también pueden darse en hombres.

URL CORTA: http://rbb.cl/jwf9
Tendencias Ahora