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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Rupestre, la puma reconocida en el Parque Nacional Torres del Paine de Magallanes, falleció, marcando el fin de una era para quienes la seguían. Su muerte, atribuida al ciclo natural de la vida, generó homenajes en redes sociales. Rupestre, embajadora de la vida silvestre chilena, destacaba por coexistir respetuosamente con los humanos, siendo protagonista de documentales de Netflix y BBC. Su legado incluye investigación, turismo sostenible y educación ambiental, demostrando la importancia de los depredadores tope. Su influencia trascendió fronteras y su descendencia garantiza la continuidad genética de los pumas en Torres del Paine.

El ecosistema de la región de Magallanes perdió a uno de sus habitantes más ilustres. A través de sentidos homenajes en redes sociales, se confirmó la partida de Rupestre, la puma (Puma concolor) más reconocida del Parque Nacional Torres del Paine.

Su muerte, que habría ocurrido por el ciclo natural de la vida, marca el fin de una era para los guías, fotógrafos y científicos que siguieron sus pasos durante años en la estepa austral, incluidos documentales de Netflix y BBC.

Rupestre no era una puma cualquiera; era una embajadora de la vida silvestre chilena. Su capacidad para coexistir de manera respetuosa con la observación humana permitió que millones de personas, a través de la pantalla y en terreno, comprendieran la importancia de los depredadores tope en el equilibrio de la naturaleza.

Rupestre, la puma estrella de Netflix y la ciencia

La fama de Rupestre trascendió las fronteras de Chile gracias a su aparición en producciones de clase mundial. Su historia de supervivencia y crianza fue el eje de documentales como “Predators” de Netflix, donde su figura se convirtió en sinónimo de la fuerza y resiliencia de la fauna patagónica.

Asimismo, la felina fue parte de “Dinasty II”, de la cadena BBC Earth.

El médico veterinario Gastón Barraza, uno de los profesionales que ha seguido de cerca la fauna del sector, destacó su rol ecológico: “Rupestre no fue solo una imagen poderosa: fue una hembra clave para la población del sector. Su presencia enseñó, inspiró y cambió la forma en que muchas personas entendieron a este depredador”.

Legado en la estepa: Madre y maestra

A lo largo de su vida, Rupestre fue madre de múltiples camadas, asegurando la continuidad genética de la población de pumas en el área de Torres del Paine. Su comportamiento permitió:

Investigación no invasiva: Facilitó datos valiosos sobre los hábitos de caza y crianza en climas extremos.

Turismo Sustentable: Fue la cara visible del “Puma Tracking”, impulsando un turismo de intereses especiales que genera conciencia sobre la protección del hábitat.

Educación Ambiental: Ayudó a derribar mitos sobre la agresividad de estos felinos, demostrando que el respeto mutuo es posible.

Homenajes en el fin del mundo

Desde que se conoció la noticia, las redes sociales se inundaron de fotografías y videos inéditos de Rupestre. Guías de turismo y fotógrafos de naturaleza de todo el planeta compartieron sus encuentros con la felina, a quien muchos llamaban cariñosamente la “Reina de la Patagonia”.

Aunque su cuerpo ya no recorra los faldeos del Almirante Nieto o las cercanías de Laguna Amarga, su espíritu y su descendencia permanecen como un recordatorio de por qué Torres del Paine es considerado uno de los últimos refugios salvajes del mundo.