A casi siete meses de su lanzamiento podemos decir que tenemos resultados muy positivos. Desde julio a la fecha más de 128 mil personas han solicitado la activación de su Pase Cultural y cerca de 85 mil ya lo han utilizado de forma efectiva.

Como ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio entregaré algunos datos relevantes en relación a la creación e implementación del Pase Cultural, específicamente después de un reportaje -y su posterior reacción- que calificó como “fraude masivo” el supuesto uso indebido promocionado en algunas cuentas de redes sociales.

Estos datos no solo desmienten los cuestionamientos realizados, sino que también dan cuenta que esta nueva política pública ha tenido resultados positivos en los primeros siete meses de implementación.

El Pase Cultural es una medida anunciada el año 2024 por el presidente de la República, Gabriel Boric, y aprobada en las dos últimas Leyes de Presupuesto (2025 y 2026) por el Congreso Nacional. Es una política de Estado que además de ser implementada actualmente por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, compromete el esfuerzo de instituciones clave en la historia de la entrega de beneficios como el Ministerio de Hacienda, el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, el Instituto de Previsión Social (IPS) y BancoEstado.

El objetivo de esta inédita política pública -que representa el 1,68% del presupuesto 2026 de nuestro ministerio-, es contribuir al acceso de grupos de la población priorizados y dinamizar al sector cultural. Para lograr estos propósitos, el beneficio entrega $50 mil (por una sola vez) a las personas beneficiadas para que lo utilicen en la compra de bienes y servicios culturales.

Esto da la oportunidad a que sean las personas -a partir de sus intereses de participación cultural- quienes decidan cómo utilizar estos recursos, complementando nuestras iniciativas programáticas enfocadas en la oferta, como la Red de Bibliotecas Públicas, Museos, Fondos Artísticos, Centros de Creación Cecrea y las distintas iniciativas del ministerio.

A casi siete meses de su lanzamiento podemos decir que tenemos resultados muy positivos. Desde julio a la fecha más de 128 mil personas han solicitado la activación de su Pase Cultural y cerca de 85 mil ya lo han utilizado de forma efectiva. El 41,3% de las personas lo han usado en librerías, el 40,4% en salas de cine, y el 18,3% restante en otros espacios como el teatro, tiendas de música e instrumentos, artesanía y materiales para artistas, escuelas y salas de baile, etc.

Un aspecto importante que se observa en estos primeros siete meses de implementación es un mayor uso de las personas de 18 años, a diferencia de las personas de 65 años, los dos grupos que priorizamos en 2025 (66% y 34% de uso, respectivamente). En base a esos antecedentes, durante el último debate presupuestario en el Congreso Nacional, se acordó acotar el beneficio a personas de 18 y 19 años pertenecientes al 60% más vulnerable del Registro Social de Hogares del Ministerio de Desarrollo Social y Familia.

Es decir, ante la evidencia con la que disponíamos en sus primeros meses de uso, el Ejecutivo, los parlamentarios oficialistas y -por cierto- los de la actual oposición, definimos mejorarlo, pero no eliminarlo. Y eso ha tenido un impacto relevante, porque durante enero de este año tuvimos más de 35 mil activaciones, una cifra ampliamente mayor que cualquier mes de 2025. Una muestra concreta de que con datos y cifras sobre la mesa se pueden tomar mejores decisiones y que una política pública nueva siempre tiene el espacio para ser evaluada, corregida y mejorada.

Lo cierto es que una gran mayoría de las personas está utilizando efectivamente los recursos para comprar bienes y servicios culturales. Lo hemos visto en las distintas ciudades y escuelas que hemos recorrido, donde recogimos testimonios de uso como renovar las cuerdas de una guitarra, comprar discos físicos y libros para estudiar, e incluso en la compra de entradas para ir a ver artistas nacionales como Kidd Voodoo o Javiera Mena, por nombrar algunos.

Los datos desmienten un intento masivo por defraudar y utilizar los recursos para otra cosa. Según información proporcionada por BancoEstado, desde agosto de 2025 a la fecha solo se han registrado 33 casos de reversas y abonos a la cuenta titular de los beneficiarios, en vez de retornar al bolsillo electrónico. Para dimensionarlo, esos 33 casos representan apenas un 0,04% del total de Pases Culturales activados desde que lanzamos este beneficio el pasado 18 de julio.

Por supuesto eso no nos debe dejar tranquilos. Ya se tomaron medidas como la imposibilidad de que esos recursos retornen a la cuenta del titular en vez de al Pase Cultural y le solicitamos al Consejo de Defensa del Estado que investigue y realice las diligencias necesarias contra las personas que señalaban en redes sociales haber realizado un supuesto uso indebido. Y vamos a seguir buscando oportunidades de mejora, fortaleciendo los controles y corrigiendo eventuales fallas.

Tanto el Pase Cultural como los Puntos de Cultura Comunitaria son nuevas políticas públicas que se crearon durante este Gobierno, a la par del aumento significativo de nuestro presupuesto para fortalecer la creación artística, la sostenibilidad de proyectos culturales a lo largo del país y la infraestructura patrimonial. Porque ese ha sido el foco de nuestra gestión: fortalecer los derechos culturales de la ciudadanía a través de todos los medios institucionales que tenemos.