El Juzgado de Garantía de Puente Alto decretó prisión preventiva para una mujer que fue detenida por el secuestro y posterior asesinato de un adolescente venezolano de 16 años, hecho ocurrido a fines de septiembre pasado, donde el menor fue raptado junto a otro joven chileno en Puente Alto, obligados a correr tras bajarlos de un vehículo y finalmente ejecutado a tiros el adolescente.
La fiscal ECOH Marcela Adasme señaló que la imputada fue formalizada por el delito de secuestro con homicidio, sucedido en la noche del sábado 26 de septiembre.
Cabe mencionar que, según constató Radio Bío Bío, a la mujer se le sindica como una de las personas participantes en el rapto del menor de 16 años desde una fiesta en Puente Alto.
En ese contexto, el adolescente y un joven de 19 años fueron abordados por terceros, quienes los habrían maniatado y obligado a subir a un vehículo. Luego fueron trasladados hasta la comuna de Buin, donde pasada la medianoche los hicieron descender del automóvil y correr, para psoteriormente disparar en al menos tres oportunidades contra el adolescente, quien murió en el sitio del suceso, mientras que el otro joven afectado logró escapar con vida.
El plazo de investigación se fijó en 120 días.
Los antecedentes de la captura de la mujer acusada de secuestro y ejecución de adolescente en Buin
Luego de conocerse los hechos, la Fiscalía ECOH se constituyó en el sitio del suceso para diligencias investigativas, las que permitieron identificar a la propietaria del vehículo utilizado en el traslado de las víctimas.
En el marco de estas labores, la Brigada de Homicidios (BH) Metropolitana de la PDI trabajó para reconstruir la dinámica de los hechos, levantando evidencia balística y hematológica, además de empadronar registros de cámaras y declaraciones de testigos.
La investigación dio resultados la tarde del pasado 14 de octubre a eso de las 18:00 horas, cuando la BH Metropolitana capturó a la imputada de nombre Francisca Ortiz Pérez en la intersección de Avenida Ramón Cruz Montt con calle José Maza Fernández, en el sector oriente de Macul.
De acuerdo con los antecedentes recabados en las diligencias investigativas, se presume una posible deuda por drogas como móvil detrás de la ejecución.