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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció un plan para liberar al 50% de los presos que colaboraron con pandillas en su país, con supervisión y evaluación. La medida busca liberar anticipadamente a reos bajo libertad condicional, considerando factores como el tiempo en pandillas. Bukele destacó la reducción de la criminalidad en El Salvador, con tasas de homicidios en mínimos históricos. El país implementó un régimen de excepción para combatir pandillas, con más de 93,000 detenciones.

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció un plan para liberar al 50% de los presos que han colaborado con las pandillas en su país. La medida está sujeta a supervisión total de las personas y evaluación.

El mandatario indicó, en una conferencia de prensa, que se trata de un medida para liberar anticipadamente a reos, que quedarán bajo libertad condicional.

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“Bukele anuncia plan para liberar al 50% de los presos que colaboraron con pandillas en El Salvador. Es una liberación anticipada, o sea, es culpable pero liberarlo condicionalmente. Liberarlo con monitoreo”, aseveró.

Entre los factores a considerar, según Bukele, se encuentran situaciones como los años en que el interno estuvo conectado con pandillas o los ilícitos en que estuvo relacionado.

“Tomando en cuenta que venimos de un país donde la violencia era parte del día a día y las pandillas eran el verdadero gobierno, la verdadera dictadura. Estas personas vivían bajo ese yugo, pero no es lo mismo formar parte de quienes lo aplicaban que simplemente sobrevivir a esa realidad”, expuso.

“Estamos evaluando los casos para ofrecer una liberación anticipada condicional a una gran cantidad de reos que sí son culpables, que sí merecen estar en la cárcel, pero en las condiciones especiales en las que vivía nuestro país tal vez se pueda hacer una excepción con una gran cantidad de ellos”, añadió.

Dichos de Nayib Bukele

Justo este miércoles, Bukele afirmó que su país está en camino de convertirse en el “más seguro del mundo” por la reducción de los índices de criminalidad, un logro marcado desde marzo de 2022 por la implementación de un régimen de excepción para combatir a las pandillas.

“Aunque las tasas de criminalidad ya están en niveles extremadamente bajos, aún las estamos reduciendo más. En camino de convertirnos en el país más seguro del mundo”, publicó Bukele en X.

Este mensaje en inglés fue en respuesta a una publicación de un usuario de la red social, que compartió un cuadro en el que dice que la tasa de homicidios de El Salvador hasta octubre es de 0,97 por cada 100.000 habitantes, con 48 muertes. Bukele no desmintió ni ratificó la cifra directamente.

Según datos de la Fiscalía General de la República (FGR), el país centroamericano ha registrado 49 homicidios hasta agosto pasado, mientras que en 2025 fueron 82 en todo el año.

Sin embargo, las autoridades no registran como homicidios las muertes de supuestos delincuentes en tiroteos con las autoridades o cuando son abatidos por ciudadanos, tampoco las osamentas localizadas en fosas clandestinas ni las muertes en custodia estatal.

Recientemente, la canciller Alexandra Hill destacó ante la ONU que el país logró sostener la reducción de las cifras de violencia, que en 2015 alcanzaron los 103 homicidios por cada 100.000 habitantes y llegaron a 1,3 en 2025.

Cuando Bukele asumió el poder a mediados de 2019, el país había reducido los asesinatos hasta unos 50 por cada 100.000 habitantes.

“Por eso, ahora mi país es un caso de referencia para otros que sufren del mismo problema”, señaló en su intervención en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

El país centroamericano se encuentra bajo un régimen de excepción aprobado por el oficialismo en la Asamblea Legislativa a petición de Bukele, que ha dejado más de 93.000 detenciones y más de 6.000 denuncias de atropellos a derechos humanos, entre unas 570 muertes de detenidos.

Según el Gobierno, esta medida ha impulsado la reducción de los homicidios y de la violencia de las pandillas.

El mandatario salvadoreño ha comparado esta medida con una quimioterapia con la que el “cáncer” de la violencia de las pandillas, a su juicio, está en “remisión”.