El proyecto de Ley de Presupuestos 2027 contempla importantes recortes en los recursos destinados a enfrentar el cambio climático y elimina la glosa presupuestaria que identificaba los fondos asociados a la implementación del Acuerdo de Escazú, tratado internacional ratificado por Chile en materia de acceso a la información y participación ciudadana ambiental.
Según informó La Tercera, la iniciativa considera una disminución real del 60,32% en los recursos para las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC), correspondientes a los compromisos climáticos asumidos por Chile ante Naciones Unidas.
A ello se suma una reducción del 54,47% en el programa de Calefacción Sustentable y del 19,40% en los programas de fiscalización ambiental.
En términos generales, el Ministerio del Medio Ambiente, encabezado por Francisca Toledo, dispondría de $98.631 millones durante 2027, cifra que representa una disminución real del 0,95% respecto del presupuesto aprobado para 2026.
Recortes climáticos y eliminación de glosa de Escazú
Uno de los principales ajustes afecta a los programas vinculados al cambio climático, cuya asignación general disminuye un 21,76% real.
Desde el ministerio explicaron al citado medio que la reducción responde a una estrategia para concentrar los recursos en obligaciones legales y programas prioritarios.
Asimismo, señalaron que durante los últimos cuatro años se registró una disminución progresiva en la ejecución presupuestaria y que parte de los fondos se destinaba a actividades sin impacto ambiental directo, como talleres, seminarios y servicios de alimentación.
En paralelo, el proyecto elimina la referencia específica al Acuerdo de Escazú que figuraba en una glosa presupuestaria, lo que implica la desaparición de su identificación particular y del informe asociado al gasto.
No obstante, desde la cartera aseguraron que esto no significa la eliminación ni suspensión de los compromisos del tratado, cuya implementación continuará durante 2027 con recursos para su funcionamiento nacional y regional.
Menos recursos para calefacción y fiscalización ambiental
Otro de los recortes afecta al programa de Calefacción Sustentable, destinado a reemplazar calefactores antiguos a leña por sistemas menos contaminantes.
El ministerio explicó que la reducción del 54,47% responde a la decisión de priorizar durante 2027 la instalación de 10.072 calefactores que actualmente permanecen almacenados en bodegas, generando costos administrativos.
Por otra parte, la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) registra una disminución real del 2,44% en su presupuesto, mientras que sus programas de fiscalización caen un 19,40%. También se contempla una reducción de 14 cupos en su dotación máxima.
Desde la cartera indicaron que se buscará resguardar las labores inspectivas mediante monitoreo remoto, inteligencia ambiental y fiscalización estratégica regional.
En contraste, el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) experimentaría un aumento real del 24,38% en sus recursos, en el marco de la implementación de la nueva institucionalidad ambiental.