Carabineros realizó intensos allanamientos en domicilios ubicados en La Florida, Puente Alto y La Granja, Región Metropolitana, como parte de la investigación vinculada a dos hechos registrados en Ñuñoa.
Las diligencias buscan recabar pruebas sobre los ataques a dos funcionarios policiales ocurridos durante la noche del miércoles y que dejó a uno de los uniformados baleado y en riesgo vital.
Los ilícitos se concentraron en el sector de Eduardo Castillo Velasco con Ramón Cruz, en Ñuñoa. En el primero, un carabinero intentó frustrar una encerrona y recibió un disparo en el tórax, siendo trasladado al Hospital de Carabineros. De acuerdo con los antecedentes médicos, el funcionario se mantiene internado y evoluciona favorablemente.
A pocos metros, otro funcionario enfrentó una situación similar: presuntos asaltantes intentaron robar su vehículo y, tras un intercambio de disparos, uno de los atacantes falleció en el lugar.
La Fiscalía Metropolitana Oriente, el Laboratorio de Criminalística de Carabineros y el OS9 indagan los hechos.
Durante la madrugada del jueves, Carabineros detuvo a dos personas en las inmediaciones, pero horas después se descartó su participación directa en los ataques.
Así las cosas, en el marco de la investigación se realizaron allanamientos para recuperar “elementos que entreguen participación de algunas personas” en los hechos.
Todo terminó con cuatro detenidos, tres hombres y una mujer. Uno de ellos está acusado de robo con violencia e investigación, otro por amenazas y el resto por infringir la ley de control de armas y de drogas.
Sin embargo, ninguno estaría relacionado con lo ocurrido en Ñuñoa.
Además, se incautó una caja de pistola que coincide con el arma incautada en el sitio del suceso, más 17 cartuchos 9 mm, droga, celulares, un polerón de interés investigativo, dinero en efectivo de diversas denominaciones y un timbre de médico vinculado al propietario del vehículo sustraído y utilizado en el delito.