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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El alcalde Víctor Angulo regresó a Llanquihue tras ser removido por notable abandono de deberes, responsabilizando a la administración previa por problemas financieros. Adelantó cambios internos y aseguró aumentar el control. Abordó deudas y convenios de pago, recuperando terrenos para saldar deudas. La Contraloría detectó irregularidades en el manejo financiero, incluyendo una deuda de $80 millones en 2022. En educación, enfrenta problemas de rendición de mil 600 millones de pesos. Buscará resolver la situación y no descarta cambios en su equipo.

Asumiendo responsabilidad, excesos de confianza y asegurando aumentos de control en la interna del municipio llanquihuano, regresó el alcalde Víctor Angulo.

El 5 de septiembre de 2025 se confirmó su remoción del cargo, quien enfrentó un proceso por notable abandono de deberes, siendo finalmente suspendido, medida que termina el lunes.

El jefe comunal explicó el origen del problema, de lo que responsabiliza a la administración anterior a la suya, que inició en 2015, argumentando que gestionaron la cantidad de deudas que había, exceptuando el Fondo Común Municipal.

Al respecto, el alcalde aseguró que en lo que resta de su periodo, se verá si hicieron lo suficiente para resolver el problema con la Tesorería General de la República (TGR).

Junto con ello, indicó que avanzó en gestionar convenios de pago, lo que es evidente —a su juicio— con la recuperación de terrenos que cubrieron parte de los montos que originalmente estaban adeudados.

De acuerdo a la información disponible desde 2024, la Contraloría detectó una falta de registro contable del “Fondo Común Municipal”, lo que se arrastró desde 2019 a 2022.

A ello, se sumó que no se efectuaron los cobros pendientes de una cuenta municipal ni se regularizó tal situación con los años, lo que se evidenció en una cuenta que quedó debiendo $80 millones en 2022 pese a que tenía 85 en 2018.

El alcalde abordó de igual forma el problema que apareció con el Ministerio de Educación, cuando estaba fuera, donde hay dificultades de rendición por una suma de mil 600 millones de pesos. Sobre el caso, dijo que el problema está en el funcionamiento del Estado.

“El presupuesto en la educación se hace en septiembre-octubre del año anterior y yo proyecto ese presupuesto en base a asistencia y digo: ‘En el año 2027 voy a tener y voy a hacer mi presupuesto en base al 87% de asistencia’”. ¿Qué pasa si la asistencia baja? Baja la subvención. ¿Y qué pasa con eso? Los gastos básicos de remuneración y todo lo demás se tienen que pagar igual. Vaya un alumno o vayan 30”, explicó.

Con la posibilidad de que el Consejo de Defensa del Estado pueda querellarse, aseguró el Demócrata Cristiano que buscarán cómo resolver el asunto.

El alcalde adelantó que habrá cambios en algunos equipos internos luego que haga la evaluación a su llegada en pocos días.

“Hay que recordar que voy a estar casi un año fuera del municipio o un año fuera. Entonces, primero tengo que ver cómo llegar y ver cómo está el municipio desde el punto de vista financiero, desde el punto de vista de personal, desde el punto de vista administrativo y, evidentemente, hay que evaluar, y eso puede que lleve a que tengamos que realizar cambios”, dijo.

A ello, agregó: “Si esos cambios se tienen que hacer, no tengo ningún problema en que aquello ocurra”.

Tras ser consultado sobre si es que había perdido la confianza en las personas con las que estaba trabajando, indicó que “uno confía en las personas y de repente, cuando ocurren este tipo de cosas, sin dudas a dudas duele”.

Sentenció al alcalde que retomará sus funciones sin rencores y proyectando reinstalar a Llanquihue en el sitio que, a su juicio, le corresponde.