61 días de presidio menor en su grado mínimo, una multa de dos unidades tributarias y la suspensión de su licencia por un año. A eso fue condenado José Gregorio Colina Flores, autor del atropello con resultado de muerte de Yarizta Paulina Fuentes.
La condena la dictó la jueza titular del Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago, Andrea Paola Osorio Ganderats, quien además decretó que Colina Flores no debía pagar las costas del juicio por haber admitido la responsabilidad de los hechos.
Como última medida, el tribunal sustituyó la cárcel efectiva por la remisión condicional. En simple, estará sujeto a la vigilancia y observación del Centro de Reinserción Social Santiago Oriente durante un año.
Los hechos
Artículos previos de Bío Bío Investiga dan cuenta que el médico venezolano especializado en dermatología tuvo varias contradicciones en su declaración. Una de ellas fue que, luego de atropellar a Paulina en un paso de cebra, aseguró que la ayudó inmediatamente. Sin embargo, una ampliación de querella expuso que gran parte de su testimonio era falso. Acusaron que su actuar, además de negligente, fue doloso porque ni siquiera llamó a una ambulancia.
El atropello ocurrió el 16 de julio de 2024 en Vitacura. Paulina cruzaba un paso peatonal (o de cebra) y José salía del condominio donde ella se dirigía. Un video que reveló BBCL Investiga expone el momento exacto del accidente.
Según su declaración, se bajó del auto nervioso y asustado.
—Sentí que el tiempo se había paralizado. Bajé del vehículo y revisé debajo de él. Quedé muy afectado cuando constaté que se trataba de una persona. Reaccioné de manera inmediata y procedí a gritar pidiendo ayuda y auxilio. Gritaba desesperadamente a viva voz: ¡Ayuda! ¡Ayuda! ¡Llamen a una ambulancia!
Agregó que la ayudó gracias a sus conocimientos de médico. Que incluso le pidió unos guantes a los paramédicos y que “su obligación” era prestarle toda la ayuda posible.
—Evalué su escala de Glasgow. Traté de inmovilizarla de forma mecánica. Le hice varias preguntas, en las cuales me dio su nombre. Yo le dije soy José, soy médico, y le pedí que estuviese tranquila, sin moverse (…) Constaté sus signos vitales y aseguré su vía aérea verificando que ningún cuerpo extraño estuviera obstruyéndola.
Pero los testigos del accidente negaron todo. Expusieron que José llamó a su esposo y a Integramédica, su lugar de trabajo, para avisar que no llegaría.
No solo eso. Un vehículo que estaba estacionado en la esquina donde ocurrió el atropello, declaró que vio precisamente lo contrario.
—Me acerco al vehículo con la finalidad de sacar a la mujer que aún se encontraba debajo del móvil, por lo que le digo a este sujeto que corriera el vehículo con cuidado para rescatar a la mujer. Le dije que no se fuera del lugar o arrancar, por lo que él me manifiesta que no se arrancaría y que él era médico. Debido a esto, éste sujeto movió el vehículo y con mis compañeros de trabajo prestamos los primeros auxilios a la víctima. Este sujeto no prestó ninguna ayuda a la víctima.
Condena
Con esos antecedentes, los abogados de la familia de Paulina, Alejandro Awad Cherit e Ignacio Pavón Verdugo, interpusieron una ampliación de querella. Apuntaron a dos delitos: a un homicidio simple y a omisión de auxilio en caso de accidente. Querían una condena mayor.
El tribunal, luego de oír los argumentos en abril de este año, estimó que no se configuraba este último delito y declaró el sobreseimiento definitivo solo respecto a la omisión de auxilio en caso de accidente.
Por su parte, el Ministerio Público cambió el delito. Si antes estaba acusado de homicidio simple con dolo —o eso intentó plantear la parte querellante—, ahora se le imputaba un cuasidelito de homicidio. Es decir, que la atropelló sin intención de hacerlo. Si José aceptaba una salida alternativa, su pena sería mucho más baja.
Y así fue. El médico evitó un juicio oral y aceptó una audiencia de procedimiento simplificado.
Si bien el Ministerio Público buscaba 540 días de reclusión menor en su grado mínimo y licencia suspendida por dos años, el tribunal finalmente decretó 61 días de presidio menor en su grado mínimo y la suspensión de su licencia solo por un año.
También tuvo que pagar $143.298 por concepto de multa. No se le condenó a costas.
José Gregorio actualmente se encuentra trabajando en RedSalud según su sitio web.