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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

A cinco días de viajar a Asia, el presidente José Antonio Kast busca recomponer la relación con sus partidos, divididos por la crisis de las rebajas de condena y el respaldo al ministro de Justicia, Fernando Rabat. Aunque ha descartado cambios en el gabinete, Renovación Nacional y la UDI piden señales y mejor coordinación, mientras Republicanos defiende al mandatario. Desde la oposición, la DC advierte que mantener a Rabat convierte sus responsabilidades en un problema para todo el Gobierno.

Cinco días tiene el presidente José Antonio Kast antes de partir a su gira por Asia, para intentar convencer a sus partidos de que mantener a Fernando Rabat en el Ministerio de Justicia es la decisión correcta.

Y es que, a casi tres semanas del inicio de la crisis por las rebajas de condena, las diferencias dentro del oficialismo siguen abiertas, especialmente por las responsabilidades políticas del ministro y la forma en que La Moneda ha enfrentado la controversia.

Pese a los cuestionamientos, Kast ha descartado en más de una ocasión realizar una cirugía mayor en su gabinete. Según versiones atribuidas a su entorno, ceder ante las presiones podría interpretarse como una victoria política para la izquierda.

Sin embargo, esta postura no ha logrado cerrar las diferencias con sus aliados. La presidenta de Renovación Nacional, Andrea Balladares, advirtió que la crisis ha deteriorado la confianza ciudadana y que el problema va mucho más allá de la caída en las encuestas.

Por lo mismo, planteó la necesidad de establecer un nuevo diseño político que permita mejorar la coordinación del Ejecutivo con sus partidos y recuperar una agenda centrada en seguridad, empleo y crecimiento.

Una preocupación que también existe en la UDI. La diputada Marlene Pérez sostuvo que el Gobierno debe entregar señales claras para superar la controversia y evitar que continúe afectando su gestión.



En contraste, el diputado republicano Alejandro Riquelme defendió la necesidad de respaldar al mandatario y cuestionó que las soluciones a la crisis se busquen mediante críticas provenientes del propio oficialismo.



Así, el conflicto también deja al descubierto distintas interpretaciones sobre la lealtad política: mientras Chile Vamos reivindica su derecho a advertir errores, desde Republicanos insisten en respaldar las decisiones presidenciales.

Y desde la oposición, el senador de la DC Iván Flores, advirtió que las responsabilidades del ministro de Justicia terminan convirtiéndose en un problema para todo el Gobierno mientras Kast mantenga su respaldo al secretario de Estado.


Con este escenario, el presidente enfrenta una decisión que va más allá de la permanencia de Rabat: cómo recuperar la confianza de sus aliados sin modificar el gabinete.

El plazo político se acorta. Antes de viajar a Asia, Kast deberá intentar recomponer las relaciones con los partidos que sustentan su administración, mientras la controversia continúa desplazando las prioridades que La Moneda busca instalar en la agenda pública.