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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Nicole Kamian y Eric Raisley se conocieron en un vuelo a Alaska y, tras un intenso romance, sus caminos se separaron. Ambos se casaron y formaron familias, pero años después retomaron el contacto tras divorciarse. Al reencontrarse en Puerto Vallarta, más de 25 años después, los sentimientos resurgieron y decidieron darse una nueva oportunidad, convencidos de que eran compañeros de vida.

Nicole Kamian y Eric Raisley se conocieron por casualidad en un aeropuerto, poco después de salir de la universidad. Ella recién empezaba a trabajar en un estudio jurídico y él era profesor. Ambos iban rumbo a Alaska.

Mientras esperaban el vuelo, hablaron de su afición por la naturaleza y de cómo era la vida de cada uno.

“Ella iluminaba el lugar”, comentó Eric a CNN Travel. “Nicole llevaba ropa interior térmica debajo de unos jeans Levi’s —ese estilo hippie tan encantador—; tenía una sonrisa enorme y parecía lista para la aventura. Estaba muy emocionada por el viaje… Pensé: ‘Madre mía, este vuelo va a ser genial’. Aún puedo visualizar a Nicole de pie en la terminal”.

“Creo que ambos conservamos un recuerdo muy vívido de aquel momento”, dijo Nicole. “Me pareció muy atractivo. Pensé: ‘Estoy libre las próximas semanas, voy a vivir una aventura y aquí hay un chico guapo’. Me alegró mucho charlar con él, aunque mi mente estaba centrada sobre todo en la excursión que iba a emprender; él fue la primera persona que conocí en esta aventura… Parecía el comienzo perfecto para mi pequeña escapada de libertad”.

Aunque iban en el mismo avión, se sentaron separados. A mitad del vuelo, Eric se levantó de su asiento para saludar a Nicole y retomar la conversación. Al aterrizar en Anchorage, Nicole y Eric intercambiaron sus números de teléfono fijo. “Luego tomamos caminos separados: él siguió con su aventura en Alaska y yo con la mía”, contó Nicole.

“Me alegra mucho que seas feliz”

Tras el viaje, ninguno dejaba de pensar en el otro. A las pocas semanas retomaron el contacto.

Así empezaron a hablar durante horas por teléfono. “Podíamos pasarnos horas hablando por teléfono”, afirmó Nicole. “Nunca se nos acababan los temas de conversación. Charlamos muchísimo y decidimos que debíamos volver a vernos en persona”.

Volvieron a verse en Colorado y, cerca de un mes después, Eric visitó a Nicole en San Francisco. Ella se sentía agotada por el trabajo en el bufete, así que empezaron a planear un viaje a Costa Rica.

A principios de 1996, hicieron realidad ese sueño. Nicole renunció a su empleo, dejó su departamento en San Francisco y se reunió con Eric en Colorado para iniciar el viaje. “Nos tomó unas seis semanas conducir desde Colorado hasta Costa Rica, guiándonos únicamente por un libro de mapas en papel de Thomas Guide”, contó Nicole. “Luego pasamos dos o tres meses viviendo y acampando en Costa Rica”.

Nicole Kamian y Eric Raisley

En febrero de 1997, Nicole visitó a Eric en Alaska. Allí le contó que había conocido a alguien en el bufete y sintió que sus caminos empezaban a separarse. “Seguimos en contacto un tiempo y él me escribió una carta preciosa e increíble —que aún conservo— en la que simplemente decía: ‘Me alegra mucho que seas feliz… pero quiero que sepas que fue amor a primera vista y que conocerte fue una experiencia maravillosa para mí’”.

La carta terminó siendo una despedida. Con los años, Nicole se casó con su compañero de bufete, tuvo hijos y luego se divorció.

Mientras tanto, Eric se enamoró, se casó con otra mujer y tuvo una hija.

En 2017, Eric recibió una carta en la que Nicole le preguntaba cómo le había ido en la vida. “Estaba casado, con mi hijo en casa, y de repente, entre toda la correspondencia, apareció aquella carta de Nicole…”, recordó. “En la familia, todos miran el correo de los demás y preguntan cosas como: ‘¿Quién es esta persona? ¿Qué es esto?’. Mi esposa de aquel entonces me dijo: ‘¿Qué estás haciendo? ¿Sigues en contacto con ella?’. Yo le respondí: ‘Por supuesto que no’”.

Eric añadió: “Nunca dejas de pensar en una persona; siempre te preguntas cómo le irá. Pero sabía que ella estaba casada y que probablemente estaba criando una familia”.

Un amor que nunca se olvida

Tras divorciarse, Eric volvió a pensar en Nicole y en la carta que había dejado sin respuesta. En 2022 la llamó y volvieron a conversar como cuando eran jóvenes.

“Debimos hablar durante dos o tres horas. Fue como si no hubiera pasado el tiempo; nos sentíamos totalmente cómodos y creo que pasamos toda la llamada recordando viejos tiempos”, dijo Nicole.

Hablaron de su experiencia en Alaska y Costa Rica. Luego intercambiaron sus contactos. “De repente, ya teníamos los números de celular del otro”, recordó Eric.

Para la antigua pareja, los sentimientos resurgieron con fuerza y rapidez. “Fue increíble; supimos de inmediato que estábamos viviendo algo que la mayoría de la gente nunca llega a experimentar”, reflexionó Eric. “Éramos plenamente conscientes de ello. Fue algo realmente maravilloso”.

“Me volví a enamorar perdidamente de él”, confesó Nicole. “Pero mucho más que la primera vez. Sentía que él era la versión adulta de aquel chico que tanto me había gustado. Esa era la sensación: tener conversaciones tan significativas y divertidas”.

Finalmente, se reencontraron en Puerto Vallarta, México. “Ella estaba allí de pie. Habían pasado más de 25 años. Nos acercamos el uno al otro y ella simplemente se lanzó a mis brazos. Fue increíble”.

Mientras estaba sentada frente a Eric, Nicole pensó: “Es él. Somos nosotros. Es mi compañero de vida”.

Nicole y Eric conversaron durante toda la velada, y se dieron cuenta de que tenían una visión similar de la vida.

“Creo que esto fue mucho más fuerte que cualquier cosa que hubiéramos vivido 25 años antes, en parte porque éramos mayores, más sabios y nos conocíamos mejor”, reflexionó Nicole.