Los exministros del gobierno de Gabriel Boric han elevado el tono de sus cuestionamientos a la administración de José Antonio Kast, especialmente por la polémica de las rebajas de condena a delincuentes sexuales. Luis Cordero y Antonia Orellana defendieron los criterios aplicados durante el mandato anterior y apuntaron a las responsabilidades políticas del actual Ejecutivo, en medio de una creciente articulación de las exautoridades en la oposición.
Las declaraciones se producen en medio de la controversia por los decretos que beneficiaron a condenados por delitos sexuales contra menores, que mantiene en el centro de los cuestionamientos al ministro de Justicia, Fernando Rabat.
El exministro Luis Cordero cuestionó la exposición del presidente Kast frente a la crisis y recordó que la doctrina del Ministerio de Justicia durante la administración anterior apuntaba a rechazar beneficios en casos similares.
“Yo creo que es delicado que, entre medio de una crisis, sea el presidente de la República el que tenga que salir a dar la explicación final. En el sistema presidencial chileno es una exposición, uno tiene que cuidar en general a la Presidencia de la República”, sostuvo.
Por su parte, la exministra de la Mujer Antonia Orellana defendió el criterio aplicado durante el gobierno anterior y advirtió que las decisiones del actual Ejecutivo tienen costos políticos, independientemente del debate jurídico.
Además, cuestionó la falta de información oportuna a las víctimas de abuso sexual infantil y sus familias sobre la eventual libertad de sus agresores.
“Yo creo que aquí es claro que no hay una jurisprudencia clara, nuestro gobierno fue muy claro en siempre negar estos beneficios y, si las Cortes resolvían otro, bueno, el Poder Judicial es autónomo, pero acá fue una decisión lo que se tomó y, por lo tanto, hay costos políticos para esa decisión, independiente del debate jurídico”, sentenció.
Exministros ganan protagonismo en la oposición
Las intervenciones de Cordero y Orellana reflejan el papel cada vez más visible que han comenzado a asumir las exautoridades de Boric frente al gobierno de Kast.
Mientras los partidos buscan recomponer sus relaciones y construir una estrategia común, antiguos integrantes del gabinete mantienen espacios de coordinación para defender el legado de la administración anterior y cuestionar las decisiones de La Moneda.
Parte de esa articulación se desarrolla a través de grupos de mensajería, donde comparten análisis y antecedentes para responder a las medidas del Ejecutivo.
También se han registrado acercamientos entre figuras del Frente Amplio y del Socialismo Democrático, pese a las diferencias que persisten entre ambos sectores.
El caso Rabat y la coordinación opositora
En ese sentido, la controversia por las rebajas de condena ha dado mayor visibilidad a ese papel. De hecho, en medio de las gestiones para evaluar una acusación constitucional contra Rabat, los exministros Luis Cordero y Jaime Gajardo fueron convocados para aportar antecedentes sobre los procedimientos y criterios aplicados durante el gobierno anterior.
Sin embargo, el protagonismo de las exautoridades contrasta con las dificultades de los partidos para consolidar un liderazgo común y acordar una hoja de ruta frente al Ejecutivo.
Así, el caso Rabat vuelve a situar a los exministros de Boric como voces activas de la oposición, aunque todavía está por verse si esa coordinación logra traducirse en una estrategia política compartida.