Las disculpas del presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, al exministro Hernán Larraín, no lograron cerrar la polémica al interior del oficialismo, desatada por las rebajas de condena otorgadas por el ministro de Justicia, Fernando Rabat, a 56 personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores de edad.
La controversia se generó luego de que Larraín difundiera una declaración para explicar su gestión como ministro de Justicia durante el Gobierno de Sebastián Piñera. En respuesta, Squella publicó un mensaje en el que hizo referencia a Paul Schäfer, fundador de Colonia Dignidad y condenado por delitos sexuales.
“Qué valioso habría sido tener vigente esta ley en la época de Paul Schafer, no crees Hernán?“, escribió el timonel Republicano.
Pese a que el perdón fue aceptado, continuaron los cuestionamientos dentro del oficialismo. Las críticas ahora apuntan a la falta de coordinación interna entre los partidos de gobierno.
Por ello, la secretaria general de la UDI, María José Hoffmann, aseguró que no existe una instancia para resolver internamente las diferencias, evitando que estas terminen en enfrentamientos públicos.
La diputada de la UDI, Marlene Pérez, responsabilizó al partido del presidente por la falta de unidad y exigió mayor compromiso para evitar nuevas disputas.
“Considero que acá falta responsabilidad, principalmente por parte del partido del presidente, que debería ser el primero en contribuir a la unidad del oficialismo”, dijo.
Mientras el diputado republicano Alejandro Riquelme cuestionó que las diferencias entre los partidos oficialistas se resuelven públicamente.
“Las diferencias se conversan de frente y no a través de los medios de comunicación. Los chilenos no los eligieron para presenciar peleas o disputas políticas, sino para resolver sus problemas. Aquí nadie es infalible”, indicó.
Finalmente, el ministro de Justicia, Fernando Rabat, se reunirá este lunes con representantes del oficialismo para abordar el malestar por las rebajas de condenas.