Airbnb cambió las reglas de la casa que los anfitriones fijan para sus huéspedes y prohibió pedirles tareas que normalmente hace el personal de limpieza. La nueva política entra en vigor el 20 de noviembre de 2026, según informó la propia plataforma en su centro de recursos para anfitriones.
De acuerdo con CNN, la actualización se aplicará a todas las reservas realizadas desde esa fecha y responde a una oleada de quejas de usuarios por normas poco claras y exigencias excesivas.
Un portavoz de la empresa dijo al medio que la comunidad les transmitió que las normas a veces resultaban “confusas, gravosas y difíciles de cumplir”. Por eso, añadió, las rediseñaron junto con una política que garantiza que las peticiones sean razonables y no supongan sorpresas.
Los principales cambios en la política de Airbnb
Los anfitriones podrán elegir entre siete reglas estándar, que se muestran de forma destacada en el anuncio. Cubren aspectos como el máximo de huéspedes, el horario de silencio, las mascotas, la devolución de llaves, los eventos y las sesiones fotográficas comerciales. Las reglas deben informarse al reservar y no se pueden añadir condiciones después, ni en mensajes, ni en letreros, ni en otros lugares del anuncio.
Además, podrán agregar solicitudes propias, siempre que sean razonables. Por ejemplo, se entiende como razonable lo siguiente:
– No se debe pedir a los huéspedes que laven los platos y los guarden, pero se puede pedir que dejen los platos sucios en el fregadero.
– No se debe pedir a los huéspedes que quiten las sábanas de la cama ni que pongan la lavadora, sí que junten las toallas usadas.
– No se debe pedir a los huéspedes que saquen la basura fuera del alojamiento, pero sí que separen la basura y el material reciclable en los contenedores correspondientes que hay dentro del espacio.
– No se debe pedir a los huéspedes que eviten usar una comodidad publicada, como el aire acondicionado, pero sí pedirles que lo apaguen cuando se vayan.
Las solicitudes que no cumplan la política aparecerán destacadas en el Editor de anuncios. La plataforma enviará un correo al anfitrión, le dará sugerencias y le permitirá apelar. Si el problema persiste, los huéspedes podrían ver una alerta en el anuncio, como “incluye solicitudes de limpieza”.
Además, los contratos adicionales solo se permiten en casos específicos, como requisitos legales, normas de asociaciones de propietarios, arriendos de estadías largas, alojamientos Airbnb Luxe o cobertura de extras como carritos de golf. Airbnb no ayuda a hacerlos cumplir ni obliga a los huéspedes a firmarlos.