El real brasileño se desplomó frente al dólar y es la moneda que más cae a nivel global, luego que Luiz Inácio Lula da Silva remontara en la elección del domingo frente a su rival Flavio Bolsonaro, anotándose así un cuarto mandato no consecutivo.
Según datos de Bloomberg, el par dólar-real subía un 10,57% hasta los US$5,05 a las 10:10 EDT. Con ello, es la moneda que más se deprecia frente al billete vede.
En esta línea, la conversión directa del peso al real brasileño también se apreciaba con fuerza un 10,55% hasta los $0,55, lo que abarata la compra de la moneda brasileña para aquellos chilenos que deseen viajar.
El real es la moneda que más cae del mundo tras elección de Lula
La segunda vuelta electoral de este domingo en Brasil pasó a la historia como una de las contiendas más reñidas del continente, con el actual mandatario y el hijo del expresidente Jair Bolsonaro llegando prácticamente empatados.
A su vez, la jornada estuvo marcada por las peticiones de ambos lados para ampliar el horario de las votaciones, ya sea a nivel país -como el caso del Partido de los Trabajadores de Lula- o en zonas afectadas por lluvias, como fue el caso de Flavio.
Finalmente, en el último momento, la Corte Suprema prorrogó por dos horas los comicios que finalmente dieron por vencedor a Lula da Silva.
En respuesta, el mercado ya comenzó a castigar los activos brasileños, en un contexto donde los inversores tenían de favorito a Flavio por su agenda económico-liberal frente al presidente reelecto progresista.
Ignacio Mieres, head of research de XTB, explicó que los resultados obligaron “a los inversionistas a ajustar rápidamente sus posiciones y expectativas, considerando que los activos brasileños habían incorporado en sus precios gran parte del optimismo asociado a un eventual cambio de gobierno y una política fiscal más restrictiva”.
Cabe destacar que el déficit fiscal del país llega al 9,48% del PIB y la deuda pública al 82,9%, y con ambos indicadores en senda ascendente, el manejo de las finanzas de la mayor economía de Latinoamérica surge como uno de los principales desafíos de Lula.