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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Virgilio Paz Romero, condenado por el asesinato de Orlando Letelier, enfrenta deportación en EE. UU. El cubano de más de 70 años cumplió 7 años de prisión por el crimen. Letelier murió en 1976 en un atentado en Washington. Una investigación implicó a Pinochet, pero este nunca fue acusado. Paz fue detenido en 1991 y cumplió condena, pero ahora enfrenta nuevamente la deportación por autoridades migratorias estadounidenses.

A 50 años del asesinato del excanciller chileno Orlando Letelier en Washington, Virgilio Paz Romero, uno de los condenados por el atentado, permanece detenido por autoridades migratorias de Estados Unidos y enfrenta una eventual deportación a un tercer país.

Paz, un ciudadano cubano que actualmente tiene más de 70 años, se encuentra desde enero en el centro de detención migratoria Krome, en Miami. El gobierno estadounidense busca concretar su expulsión luego de que este cumpliera una condena de siete años por su participación en el crimen, según The Washington Post.

El 21 de septiembre de 1976, Letelier murió junto a la ciudadana estadounidense Ronni Moffitt luego de que una bomba instalada bajo el asiento del conductor de su automóvil explotara mientras circulaba por Sheridan Circle, en Washington.

Cabe recordar que Letelier se encontraba exiliado tras el golpe de Estado de 1973 y la posterior dictadura de Augusto Pinochet.

De acuerdo con una evaluación de la CIA realizada años después, el asesinato había sido ordenado por Pinochet. Sin embargo, el dictador chileno nunca fue formalmente acusado por las muertes.

Investigación buscó establecer responsabilidad de Pinochet

Nuevos documentos obtenidos mediante la Ley de Libertad de Información (FOIA) por el National Security Archive revelaron antecedentes sobre una investigación reactivada durante el gobierno de Bill Clinton.

En 1999, la entonces fiscal general de Estados Unidos, Janet Reno, autorizó una “investigación renovada” para determinar si existía evidencia suficiente para establecer que otras personas, “incluyendo al general Augusto Pinochet”, habían participado en los homicidios.

Un equipo especial del FBI y del Departamento de Justicia viajó a Chile y revisó decenas de miles de páginas de documentos.

Además, recopiló testimonios bajo juramento de decenas de testigos en Chile y Estados Unidos, entre ellos senadores estadounidenses y el exsecretario de Estado Henry Kissinger.

Los resultados de esa investigación y las eventuales recomendaciones sobre una acusación contra Pinochet no han sido divulgados.

Paz fue detenido 15 años después del atentado

Virgilio Paz Romero logró permanecer prófugo durante 15 años, hasta que su fotografía apareció en 1991 en el programa de televisión estadounidense “America’s Most Wanted”.

Personas de un suburbio de Miami reconocieron la imagen y avisaron a las autoridades, indicando que Paz parecía ser Frank Baez, quien administraba un servicio de jardinería en el sector.

Fue detenido mientras conducía su camioneta hacia el trabajo y posteriormente se declaró culpable de un delito menor que asesinato. Recibió una condena de 12 años y cumplió siete.

Tras salir de prisión, fue entregado a las autoridades migratorias y permaneció otros tres años detenido. En 2001, Estados Unidos lo liberó debido a que no mantenía relaciones diplomáticas con Cuba y no existía una vía para concretar su deportación.

Ahora enfrenta una nueva deportación

Paz volvió a quedar bajo custodia migratoria estadounidense en enero, en el marco de la política de deportaciones impulsada por el gobierno de Donald Trump.

El cubano ha señalado durante años que no está dispuesto a regresar a Cuba, país que abandonó cuando era adolescente. En ese contexto, el gobierno estadounidense busca enviarlo a un tercer país.

El pasado 28 de agosto, el juez federal Darrin P. Gayles rechazó una solicitud de liberación presentada por Paz. Sus abogados argumentaron que no existía una posibilidad significativa de deportarlo en un futuro cercano debido a sus problemas médicos, cuya naturaleza no fue especificada en los documentos judiciales.

Sin embargo, el magistrado señaló que ICE estaba “buscando activamente” un tercer país que aceptara a Paz y que el Departamento de Estado mantenía negociaciones para concretar esa alternativa.

Gayles ordenó al gobierno deportarlo a un tercer país dentro de los 30 días posteriores a su resolución o liberarlo bajo las condiciones de supervisión correspondientes.