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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Junaeb extendió hasta el 4 de diciembre el plazo para responder la Encuesta de Vulnerabilidad 2026, clave para calcular índices que orientan la entrega de beneficios. Deben completarla los apoderados de estudiantes de prekínder, kínder, primero y quinto básico, primero medio y Educación de Adultos, en establecimientos públicos y subvencionados. Al 30 de octubre faltaban cerca de 380 mil respuestas. Quienes no la hayan contestado deben acudir a su establecimiento.

Recientemente, la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb) amplió hasta el viernes 4 de diciembre el plazo para que las familias respondan la Encuesta de Vulnerabilidad 2026.

Según explicaron a través de un comunicado, la encuesta partió el pasado 5 de agosto y busca “estimar la condición de vulnerabilidad de niños y adolescentes a nivel de establecimiento, comuna, provincia, región y país”.

Asimismo, sostienen que en base a este instrumento “se calculan el Índice de Vulnerabilidad Escolar (IVE) y el Índice de Vulnerabilidad Multidimensional (IVM), que distintos ministerios y servicios públicos utilizan para focalizar programas y beneficios”.

¿Quiénes deben responder la Encuesta de Vulnerabilidad 2026 de Junaeb?

La medición es específica para los niveles de prekínder, kínder, primero básico, quinto básico y primero medio, de establecimientos públicos y subvencionados.

El instrumento se compone de tres instrumentos: la Encuesta de Vulnerabilidad Estudiantil (EVE), la Medición de Peso y Talla y el Registro de Estudiantes Padres, Madres y/o Embarazadas (RPME). Además, desde 2023 alcanza a toda la población de Educación de Adultos.

Responder la encuesta es tarea de cada apoderado, quien informa sobre el hogar, la salud y discapacidad, la alimentación, la crianza y otros aspectos del estudiante a su cargo. Su participación permite incorporar las necesidades del alumno en la caracterización que contribuye a definir la entrega de apoyos.

Al 30 de octubre se habían recibido 593.227 encuestas de un universo de 974.897 estudiantes, lo que deja pendientes unos 380 mil cuestionarios sin responder. Sin embargo, para cumplir el compromiso nacional se necesitan al menos 187 mil respuestas adicionales en las próximas cinco semanas.

El rezago se distribuye de forma desigual en el territorio. Aysén anota el menor nivel de respuesta, con 42,9%, seguido de La Araucanía, con 52,9%, y la Región Metropolitana, con 53%. Esta última concentra más de un tercio de la matrícula evaluada. En el extremo opuesto destacan Coquimbo, con 76,2%, y Tarapacá, con 74,8%.

Para revertir el escenario, desde Junaeb explican que se contactará a los establecimientos que estén bajo el 80% de avance para que motiven a su comunidad educativa, y reforzará la difusión junto a la Subsecretaría de la Niñez. Quienes tengan hijos o pupilos en los niveles medidos deben acercarse a su establecimiento para responder el cuestionario antes del 4 de diciembre.