En medio de una prolongada crisis de desabastecimiento de gas licuado que ha afectado a Rapa Nui durante los últimos meses, la Armada concretó la entrega de 850 toneladas de este combustible en la isla.
El suministro fue trasladado por el OPV “Piloto Pardo”, en una operación de apoyo logístico destinada a paliar la falta de este elemento de primera necesidad para las familias, además de los sectores comercial y turístico. El procedimiento fue detallado por el capitán de fragata y comandante de la embarcación, Pablo Ugarte.
“Hemos arribado a Rapa Nui para efectuar la entrega de recursos vitales para la isla, como es el ir construyendo con ellos una de nuestras áreas de misión, que es el desarrollo nacional a través de la integración territorial. Esperamos concluir nuestra faena para retornar a Valparaíso el domingo subsiguiente”, dijo.
La emergencia se arrastra desde hace varios meses debido a las dificultades para descargar mercancías desde las embarcaciones que llegan desde el continente, principalmente por las condiciones meteorológicas y las limitaciones operacionales que enfrenta la isla.
De acuerdo con los antecedentes entregados por autoridades locales, el problema alcanzó niveles inéditos, con períodos prolongados sin un abastecimiento regular. Incluso, una descarga parcial concretada el pasado 11 de octubre no logró responder a la demanda, por lo que la distribución volvió a presentar dificultades.
Sobre esta situación también se refirió el exalcalde de Rapa Nui, Pedro Edmunds, quien cuestionó la falta de soluciones estructurales para garantizar el abastecimiento de la isla.
El exjefe comunal sostuvo que la comunidad llegó a permanecer cerca de cinco meses sin suministro regular de gas y apuntó a las dificultades en las operaciones de carga y descarga.
“Junio, julio, agosto, septiembre, octubre. Cinco meses sin poder tener el gas. Entonces, digamos por enfocar en un elemento absolutamente necesario para la sustentabilidad y la subsistencia de las familias. Olvídate del turismo, el turismo igual que las familias con problema”, indicó.
Edmunds también planteó que las dificultades no responden exclusivamente a factores climáticos, sino que existen responsabilidades operacionales e institucionales que, a su juicio, han impedido aprovechar las ventanas de buen tiempo para descargar mercancías.
Por su parte, Sabrina Tuki Pont, consejera regional representante de Rapa Nui, indicó que la comunidad ha manifestado su preocupación por una distribución poco equitativa del suministro en comparación con la destinada a hoteles y restaurantes.
“No da abasto. No les puedo mentir, he escuchado reclamos, me refiero a la gente común y corriente, en términos de distribución, por ejemplo, tienen la sensación de que se privilegia a hoteles y a restaurantes. No es a modo de crítica, porque, desde mi punto de vista, los hoteles también se tienen que abastecer con gas, y el turismo, obviamente, es el motor económico de Rapa Nui”, explicó.
La falta de gas ha obligado a numerosas familias a recurrir a alternativas como cocinar con leña, mientras que restaurantes y otros establecimientos vinculados al turismo también han enfrentado dificultades para mantener sus servicios.
A esto se suma que el transporte marítimo desde Valparaíso puede demorar entre 10 y 12 días, sin considerar las semanas adicionales en que las embarcaciones pueden permanecer a la deriva esperando condiciones favorables para descargar.