El fiscal nacional, Ángel Valencia, evitó respaldar o negar la tesis del embajador de Estados Unidos, Brandon Judd, quien aseguró que organismos de inteligencia de su país vinculan a organizaciones de izquierda con el origen de las protestas y la violencia del estallido social en Chile.
Valencia, sin embargo, confirmó que las investigaciones vigentes por los ataques al Metro fueron reunidas en una sola fiscalía y qué se mantienen reservadas. En todo caso, abrió la puerta a reactivar algunas causas si aparecen nuevos antecedentes.
Judd afirmó anoche que existe “un análisis específico” de la inteligencia estadounidense sobre los hechos ocurridos en 2019. Según el diplomático, esa información establecería “categóricamente” que el movimiento provenía de organizaciones de izquierda o vinculadas con esa ideología. No obstante, reconoció que no entregó esos antecedentes a la justicia chilena.
Ante esto, la Cancillería convocó al embajador para solicitar detalles y poner cualquier información relevante a disposición de las instituciones correspondientes.
Fiscal Nacional por dichos de embajador Judd sobre el estallido social
Consultado sobre si el Ministerio Público conoce los antecedentes mencionados por el embajador Judd, el fiscal nacional, Ángel Valencia, recordó que en 2025 encargó un informe estadístico sobre los hechos ocurridos entre octubre de 2019 y marzo de 2020.
También confirmó que decidió reunir en un solo fiscal regional las causas que todavía permanecían abiertas, especialmente aquellas relacionadas con los ataques contra estaciones del Metro.
“Las investigaciones que estaban vigentes las concentramos en un solo fiscal regional”, explicó. El trabajo quedó a cargo del fiscal regional Metropolitano Sur, Héctor Barros.
El persecutor también tendrá a la vista la evidencia recogida en causas ya terminadas y vinculadas con los mismos hechos. La medida cambió el criterio adoptado al comienzo del estallido, cuando las investigaciones fueron distribuidas entre cuatro fiscales regionales.
Eso sí, Valencia advirtió que las diligencias son reservadas y que será el propio fiscal quien determine cuándo puede hacerse pública la información.
Valencia no descarta reabrir causas si hubiera nuevos antecedentes
Al ser consultado directamente sobre si las investigaciones permiten relacionar la violencia con organizaciones de izquierda, Valencia tomó distancia.
“No quisiera hacer una afirmación de esa naturaleza”, respondió.
Según explicó, uno de los objetivos de concentrar las causas pendientes es precisamente intentar responder esa pregunta y otras relacionadas con el origen y la posible coordinación de los ataques.
El fiscal nacional también abordó la posibilidad de revisar investigaciones si Estados Unidos entrega información nueva.
“Las causas que pudieron haber sido cerradas por falta de antecedentes siempre se pueden reabrir e incluso pueden llegar a juzgarse, en la medida en que no hayan transcurrido los plazos de prescripción”, afirmó.
En cambio, aquellas que terminaron con un sobreseimiento o una sentencia definitiva se encuentran cerradas conforme a la legislación chilena.
Sobre la decisión de Judd de no entregar antes el supuesto informe, Valencia evitó cuestionarlo: “No me corresponde calificar las decisiones que toma un embajador de un país extranjero”.
Añadió que Estados Unidos coopera frecuentemente con el Ministerio Público en investigaciones y extradiciones, pero no confirmó que la Fiscalía haya recibido información estadounidense sobre el 18-O.
Hasta ahora no se conocen antecedentes que acrediten la tesis planteada por Judd. En agosto de este año, la comisión investigadora de la Cámara sobre el 18-O terminó su trabajo sin identificar a instigadores, financistas u organizaciones responsables de la violencia. Aunque durante sus sesiones se plantearon “variadas hipótesis”, su informe no entregó nombres ni llegó a una conclusión sobre una eventual planificación.
La instancia también confirmó que, durante la gestión del entonces fiscal nacional Jorge Abbott, la Fiscalía y la Agencia Nacional de Inteligencia avanzaron por caminos separados y no intercambiaron antecedentes.