Luego de conocerse que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) anotó una variación mensual de 0,6% durante agosto, se prevé que la Unidad de Fomento o UF pase los 41.000 pesos.
Actualmente, la UF se encuentra en $40.884,32, pero tras el alza reportada del IPC, se espera que el monto sufra un incremento de $245 aproximadamente. Es así que llegaría a ubicarse cerca de los $41.130 una vez completado el reajuste.
Cuando sube la UF, esto impacta directamente en los bolsillos de las familias. Ampliamente utilizado en el ecosistema financiero y crediticio chileno, su variación al alza afecta automáticamente a diferentes servicios y deudas pactadas en esta unidad. Esto ocurre debido a que la UF se reajusta mensualmente según el IPC, es decir, la inflación.
Recordemos que, según explica el Banco Central, la UF es un índice de reajustabilidad, calculado y autorizado por dicho ente para las operaciones de crédito de dinero, en moneda nacional, que efectúen las empresas bancarias y las cooperativas de ahorro y crédito.
¿Qué sube cuando sube la UF?
En concreto, cuando aumenta el valor de la UF, algunos de los rubros o elementos más afectados son:
– Los dividendos de créditos hipotecarios y de consumo que estén pactados en UF.
– Los contratos de arriendo, aunque también hay casos donde estos se pactan en un monto fijo.
– El Fondo de Cesantía, ya que el máximo de sueldo sobre el cual se cotiza para el seguro se actualiza según la variación de la UF y el Índice de Remuneraciones Reales.
– Los planes de Isapre y los seguros de salud.
– Subsidios y beneficios habitacionales. Varios montos del Minvu se expresan en UF.
– Las cuotas de algunos colegios o universidades.
– Los topes imponibles de cotizaciones. El límite máximo imponible para pensiones, salud y ley de accidentes del trabajo se fija en UF.
– Productos de consumo varios. Aunque no directamente, el alza de la UF tiende a reflejar una mayor inflación, lo que se traduce en un aumento generalizado del costo de la vida y productos básicos.