Al recibir una carta de despido, las primeras preguntas que se hace el extrabajador suelen ser cuánto corresponde recibir de finiquito y cuándo estará disponible. Sin embargo, hay una pregunta que puede pasar inadvertida: ¿qué ocurre si la empresa justifica la salida por “necesidades de la empresa”, pero luego publica una oferta para cubrir un puesto con funciones similares?
La causal de necesidades de la empresa puede utilizarse ante una reestructuración, modernización, disminución de actividades u otros motivos objetivos ligados al funcionamiento de la organización. Pero la carta no puede limitarse a mencionar esa frase: debe señalar la causal legal y explicar los hechos en que se funda el término del contrato.
Si después de la desvinculación el trabajador encuentra una publicación para un cargo similar, se incorpora otra persona a realizar sus mismas labores o las funciones continúan bajo una denominación distinta, ese antecedente puede ser importante al momento de analizar la causal invocada.
Pedro Peña, abogado socio de SoyTrabajador, explica que si el puesto de trabajo vuelve a publicarse en portales de búsqueda de empleo, “no significa, por sí solo, que el despido sea ilegal. Sin embargo, puede ser una señal que vale la pena revisar, sobre todo si la carta afirmó que el cargo desaparecía, que el área se reducía o que existía una reestructuración que finalmente no se condice con los hechos”.
¿Qué hacer si te despiden por necesidades de la empresa?
Antes de firmar el finiquito, recomiendan que el extrabajador conserve una copia de la carta de despido, su contrato, anexos, liquidaciones de sueldo y comprobantes de vacaciones pendientes. También puede guardar antecedentes públicos, como avisos de empleo o publicaciones en las que se ofrezcan funciones similares a las que realizaba.
Sobre esa línea es importante consignar que, según la Dirección del Trabajo, la persona que fue despedida no está obligada a firmar inmediatamente el documento. En cambio, tendrá 10 días hábiles para hacerlo.
Durante ese plazo se aconseja reunir los documentos propios y antecedentes públicos que permitan revisar si la explicación contenida en la carta coincide con la situación real.
Reserva de derechos
Otro punto relevante es que el finiquito no debe entenderse como una decisión sin vuelta atrás. Si existen dudas respecto de la causal de despido, los montos pagados o las cotizaciones previsionales, el trabajador puede firmar dejando una reserva de derechos sobre las materias que estima pendientes.
“Firmar con reserva de derechos permite recibir los pagos que no están en discusión, pero sin cerrar la posibilidad de reclamar posteriormente aquello con lo que no se está de acuerdo. Es una alternativa especialmente relevante cuando existe presión por cobrar rápido, pero aún hay antecedentes que analizar”, agrega el abogado.
Según indica el sitio DerechoPedia, la reserva de derechos se aplica a casos en los que el extrabajador sospecha que su despido fue injustificado o que la causal invocada no es tal; cuando le deben remuneraciones, horas extraordinarias, semana corrida o prestaciones que no aparecen en el finiquito; cuando quiere mantener la opción de demandar por tutela laboral o vulneración de derechos fundamentales, y si hay diferencias entre lo que apunta el documento y lo que se debe.
Por último, es importante señalar que la carta de despido debe informar, además, el estado de pago de las cotizaciones previsionales y las indemnizaciones que correspondan. En caso de despido por necesidades de la empresa, si no se entregó un aviso con al menos 30 días de anticipación, el empleador debe pagar una indemnización sustitutiva equivalente a un mes de remuneración.
Revisar la carta antes de firmar el finiquito puede marcar la diferencia entre aceptar una explicación incompleta y detectar a tiempo antecedentes que permitan ejercer los derechos laborales correspondientes.