$6,5 millones mensuales percibe el argentino Eitan Bloch Wisniacki a cambio de sus servicios como asesor internacional del Segundo Piso de La Moneda. Según información información recabada por Bío Bío Investiga, es el principal orejero del presidente José Antonio Kast en asuntos transfronterizos.
El consultor aterrizó en el Palacio de Gobierno el 11 de marzo, de la mano con la instalación de la administración republicana. Desde entonces, se convirtió en un puente entre la Presidencia y Cancillería.
Su nombre, sin embargo, saltó a la palestra tras las descoordinaciones del Ejecutivo a raíz del polémico decreto argentino firmado en 2021, que alude al Estrecho de Magallanes y Mar de Drake como un “espacio compartido”. Si Defensa y Cancillería dijeron que estaba prácticamente lista su derogación, Kast desestimó exigirle esa acción su par argentino, Javier Milei, durante su última visita a Chile.
Círculo republicano
Militante del Partido Republicano e hijo de un reconocido rabino, Bloch nació en Mendoza, Argentina, en 1993. Su salto a la arena política lo dio en 2020, como asesor del entonces diputado democratacristiano Gabriel Silber (DC). El mismo excongresista —reconocido miembro de la comunidad judía— lo recomendaría más tarde para que trabajara en la Embajada de Israel en Santiago.
Allí trabajó junto a los embajadores Marina Rosenberg y Gil Artzyeli hasta que se incorporó a la campaña de José Antonio Kast. Su llegada al Ejecutivo se pavimentó gracias a la amistad que cultivó con Antonio Barchiesi, uno de los fundadores de la colectividad del Presidente. El vínculo se remonta a la época en que ambos coincidieron cursando un magíster en Comunicación Política y Asuntos Públicos en la Universidad Adolfo Ibáñez.
De acuerdo con la descripción de sus funciones en el Portal Transparencia, donde se le menciona como “experto en relaciones internacionales”, el profesional está a cargo de “asesorar en el seguimiento y análisis de compromisos presidenciales en relaciones internacionales, apoyando su cumplimiento y coordinación con contrapartes técnicas”.
Los reportes
Una revisión de la Unidad de Investigación de Bío Bío a los cinco informes de actividades mensuales cargados hasta ahora al sistema permite conocer, aunque de manera muy genérica, las labores que Bloch reportó haber realizado.
En concreto, los documentos son prácticamente un calco entre sí: entre marzo y julio, el asesor consignó mes a mes las mismas cuatro tareas.
—Seguimiento y análisis de compromisos presidenciales y políticas públicas en materias de relaciones internacionales y política exterior.
—Asesorar al Gabinete para el cumplimiento de compromisos en materias de su competencia.
—Apoyar en el análisis de los estados de avance del cumplimiento de compromisos de S.E. el Presidente de la República, a nivel nacional e internacional.
—Participar de reuniones de trabajo con contrapartes técnicas relacionadas a su gestión.
Más allá del cambio de fecha, los reportes no individualizan —por ejemplo— reuniones, documentos, gestiones o productos concretos desarrollados en cada mes.
Por esos servicios, Bloch percibe un honorario total bruto de $6,5 millones mensuales —poco más de $5,5 millones líquidos—, monto que tiene asignado hasta fines de año, cuando expira su contrato con Presidencia.
Vea los informes de actividades:
“Vive en Chile hace casi 20 años”
Funciones aparte, lo cierto es que el nombre de Bloch resonó esta semana después de las descoordinaciones de La Moneda a raíz de la polémica por el Estrecho de Magallanes.
Fuentes al interior de La Moneda cuentan que Bloch “trabaja coordinadamente con Cancillería” y que está a cargo de la preparación de minutas, participa de reuniones y acompaña en los viajes internacionales al Presidente.
“No juzgaría a las personas por los informes de actividades, sino por la función que cumplen”, afirma un inquilino de Palacio, quien agrega que Bloch “vive en Chile hace casi 20 años”. “Es chileno por nacionalización”, defiende.
En cuanto al decreto firmado en 2021 por el entonces presidente de Argentina, Alberto Fernández, desde La Moneda critican que durante los cuatro años que duró el mandato de Gabriel Boric, no se cuestionara la existencia de la resolución jurídica trasandina.
“No pasó nada. En sus dos declaraciones conjuntas, no se incluyó nada al respecto”, fustigan desde el Gobierno.
En esa línea, explican que Defensa y Cancillería “transmitieron lo que es cierto”: “Que la Política de Defensa Nacional está para firma, que es lo que han transmitido los argentinos”.
Así, argumentan que “al Presidente Kast le preguntaron si en la reunión del jueves le exigiría la firma y él dijo que no. Pero Chile ha manifestado de manera consistente que se exige el cambio de ese decreto y eso debería ocurrir”.
“Lo concreto es que por primera vez desde ese decreto, hay una declaración entre ambos presidentes que reconoce explícitamente la soberanía de Chile en el Estrecho de Magallanes”, destacan.