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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Parlamentarios de oposición se enfrentan a un proyecto que busca suspender por cinco años la Ley Karin, destinada a combatir el acoso laboral. Desde la oposición denuncian que esta medida representa un retroceso en la protección de los trabajadores, mientras que sus impulsores argumentan dificultades en su implementación. Critican que, bajo la apariencia de correcciones, se intenta desmantelar una legislación crucial. Se destaca el rechazo de figuras como Nelson Venegas y Gael Yeomans, quienes ven en la propuesta un beneficio para los acosadores. La necesidad de perfeccionar la ley, en lugar de suspenderla, es un punto en común entre diversos actores políticos.

Una dura ofensiva desplegaron parlamentarios de oposición contra el proyecto impulsado por un grupo de diputados libertarios, junto a un republicano y un independiente de la bancada de Renovación Nacional, que busca suspender por cinco años la Ley Karin, iniciativa presentada en medio del debate por los cambios que el Gobierno prepara al reglamento de la normativa.

La propuesta —que fue dada a conocer por BioBioChile— plantea congelar la aplicación de la ley mientras se revisan sus efectos, argumentando, entre otros puntos, el aumento de denuncias y las dificultades que, a juicio de sus autores, ha generado en los ambientes laborales.

Sin embargo, desde la oposición sostuvieron que la iniciativa significa un grave retroceso en la protección de los trabajadores y acusaron que, bajo el argumento de corregir problemas en la implementación, en realidad se busca desmantelar una legislación que nació para enfrentar el acoso y la violencia en los espacios de trabajo.

El diputado socialista e integrante de la Comisión de Trabajo, Nelson Venegas, cuestionó el fundamento mismo del proyecto. A su juicio, si existe una alta cantidad de denuncias, ello demuestra precisamente que el problema es real y masivo, no que la ley haya fracasado.

“El fundamento es que está saturado de denuncias. Es decir, es un problema que existe y existe masivamente”, sostuvo.

Asimismo, afirmó que la propuesta responde a una visión histórica e ideológica de quienes —según dijo— siempre han estado “por desregular y en contra un poco de los derechos de los trabajadores”.

Además, apuntó al oficialismo, asegurando que “nuevamente partidarios del presidente vienen a socavar la autoridad del presidente”, y anticipó que el Gobierno probablemente terminará desmarcándose de la iniciativa.

La diputada del Frente Amplio e integrante de la Comisión de Trabajo, Gael Yeomans, recordó que la Ley Karin surgió tras la muerte de Karin Salgado, técnico en enfermería que se quitó la vida luego de años de acoso laboral sin recibir protección.

“Suspender por cinco años una ley de protección es derogarla con anestesia”, afirmó.

La parlamentaria rechazó que el elevado número de denuncias sea una señal de fracaso, argumentando que, por el contrario, “demuestra la magnitud del acoso que estaba silenciado”., comparando la situación con un servicio de urgencia saturado de pacientes.

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“Cuando una urgencia se llena de pacientes, no se cierra la urgencia, se destinan más horas de trabajo y se refuerzan los equipos médicos”, señaló.

En esa línea, sostuvo que corresponde fortalecer la Dirección del Trabajo y advirtió que “lo que hace este proyecto es regalarle 5 años de tranquilidad a los acosadores”. Finalmente, acusó que “hay un sector que nunca quiso esta ley y hoy encontró la excusa para bajarla”.

“La Ley Karin se debe perfeccionar, no suspender”

Las críticas también provinieron del diputado independiente-PPD Jaime Araya, quien vinculó el contenido de la iniciativa con los planteamientos del podcast La Cofradía, que dirigen personas vinculadas al Partido Nacional Libertario. “Son auténticos promotores del abuso”, lanzó.

El parlamentario afirmó que resulta absurdo presentar el proyecto como una medida en favor de las víctimas cuando, en realidad, busca “retroceder hacia el desamparo, desprotección y precarización de las y los trabajadores”.

Además, cuestionó la influencia de ese espacio en la redacción de la iniciativa, calificándola como “un riesgo para quienes sufren abusos laborales”. “La Ley Karin se debe perfeccionar, no suspender”, remató.

Por su parte, el subjefe de la bancada PPD-Independientes e integrante de la Comisión de Trabajo, Héctor Ulloa, sostuvo que resulta contradictorio plantear que la mejor forma de proteger a las víctimas de abuso laboral sea congelar durante cinco años la principal herramienta legal creada para ese objetivo.

“Estamos disponibles para mejorarla (…) pero no para dejarla congelada”, enfatizó. Asimismo, acusó que con esta propuesta “diputados libertarios y oficialistas, incluido el PDG”, terminan “precarizando aún más a los trabajadores y trabajadoras”.

Moreira (UDI) se desmarca de la suspensión de la Ley Karin

Las críticas al proyecto incluso encontraron eco dentro del oficialismo. A través de su cuenta en X, el senador UDI Iván Moreira marcó distancia de la propuesta y sostuvo que, si bien existiría un uso indebido de la Ley Karin que obliga a introducir cambios, suspenderla no es el camino.

“Hay un abuso que requiere cambios, pero no suspender la Ley”, escribió.

El parlamentario recordó que la normativa fue aprobada “de buena fe porque era necesaria” y planteó que la solución pasa por modificar el reglamento para hacer más exigentes los requisitos de ingreso de las denuncias y evitar interpretaciones erróneas o un mal uso del sistema. “Vamos a colaborar con ideas”, agregó, descartando respaldar una suspensión de la ley.