Un escándalo se desató en Canadá luego que siete agentes en activo del cuerpo de Policía de Toronto, así como un octavo miembro retirado, fueran acusados de trabajar para organizaciones criminales y estar involucrados en el intento de asesinato de un alto funcionario de prisiones en la región de York.
Según reveló este jueves en una rueda de prensa el jefe de la Policía de Toronto, Myron Demkiw, los funcionarios accedieron ilegalmente a una base de datos policial, realizaron consultas que generaron información confidencial y filtraron dicha información a miembros del crimen organizado para perpetrar el ataque.
Las órdenes de detención fueron fruto de una investigación denominada Proyecto Sur que comenzó en junio de 2025 y que se extendió por siete meses.
Los investigadores afirmaron que las direcciones obtenidas mediante las consultas ilegales fueron posteriormente los lugares donde se produjeron hechos delictivos, incluyendo una extorsión, robos en comercios y tiroteos.
Demkiw dijo que los acusados “responderán por sus acciones ante un tribunal de justicia. Haremos todo lo que sea necesario para apoyar a la Policía Regional de York y el proceso judicial”.
“Los siete miembros detenidos han sido suspendidos y, en este caso, solicitaré que sean suspendidos sin goce de sueldo”, agregó el jefe policial.
Junto con asegurar que los actos de los involucrados “no representan al Servicio de Policía de Toronto”, Demkiw añadió que las detenciones “son necesarias para garantizar que quienes enfrentan acusaciones que nos desprestigian, rindan cuentas”.
Eso sí, al menos 19 sospechosos más también han sido acusados tras la investigación que finalmente frustró el ataque mortal en una vivienda de la región de York.
En tanto, Olivia Chow, alcaldesa de Toronto, declaró que los agentes que sean condenados “se merecen ser arrojados a la cárcel” y apoyó formar una comisión independiente para revisar prácticas de contratación, el acceso a bases de datos policiales y otros aspectos del funcionamiento del Servicio de Policía de Toronto.