La Fuerza Interina de Naciones Unidas para Líbano (FINUL) ha anunciado este jueves que reducirá sus efectivos y se retirará del país tras la expiración de su mandato previsto para el 31 de diciembre.

Hasta entonces, los ‘cascos azules’ procedentes de 45 países "continuarán con sus operaciones diarias como de costumbre en todo el sur del Líbano, lo que incluye la supervisión y la presentación de informes sobre la evolución de la situación, el enlace con las partes, el apoyo a las Fuerzas Armadas libanesas y la facilitación de las misiones humanitarias", ha señalado en sus redes sociales.

La misión de la ONU ha indicado que el Consejo de Seguridad está "estudiando opciones para el período posterior" al mandato, "incluida la futura supervisión y presentación de informes a lo largo de la Línea Azul", que separa Líbano e Israel, habida cuenta de que "las decisiones sobre cualquier disposición futura corresponden" al grupo de 15 países.

El Consejo de Seguridad había decidido, en su resolución 2790, adoptada en agosto de 2025, prorrogar el mandato de la FINUL –desplegada en territorio libanés desde 1978– hasta el 31 de diciembre de 2026, antes de comenzar la reducción y retirada de efectivos de la zona.

Las autoridades libanesas han solicitado una prórroga del mandato de la FINUL y, en su defecto, una presencia internacional en el sur del país tras su retirada, si bien esta juega un papel limitado en los 120 kilómetros de frontera entre Líbano e Israel, puesto que no se le permite emplear la fuerza.

Estados Unidos se ha opuesto a cualquier renovación del mandato de la FINUL, aunque ha asegurado que está llevando a cabo "consultas activas" con los dos países implicados sobre alternativas al despliegue de tropas internacionales al sur del río Litani, mientras Francia e Italia están explorando formas alternativas para apoyar al Ejército libanés.