Durante el viernes se registró un tiroteo en una iglesia en la provincia de Karak, en el sur de Jordania. El ataque dejó nueve fallecidos y más de 30 heridos, de los cuales 25 aún están hospitalizados.
En ese contexto, el Gobierno de Chile, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, condenó el hecho.
“El Gobierno de Chile transmite su solidaridad y sentidas condolencias a las familias de las víctimas, al gobierno y al pueblo jordano, y confía que la investigación que llevan a cabo las autoridades permita capturar a los responsables de este atentado en contra de un lugar sagrado que alberga a la comunidad cristiana de la zona”, dice un comunicado difundido por la cartera.
Nueve muertos y más de treinta heridos
El Ministerio de Salud del país árabe precisó que 25 personas heridas en el ataque continuaban hospitalizadas. Las autoridades de aquel país habían reportado el viernes siete muertos y 34 heridos.
Según la Dirección de Seguridad Pública de Jordania, los atacantes, que siguen prófugos, ingresaron al recinto de la iglesia ortodoxa griega antes de abrir fuego contra una procesión fúnebre.
El ministro del Interior jordano, Mazen Al Faraya, afirmó que este ataque inusual contra la comunidad cristiana de este reino de mayoría musulmana sunita fue perpetrado por “un grupo de extremistas”.
“Los servicios de seguridad están movilizados sin descanso para dar con los autores”, sostuvo.
Por su parte, el rey jordano Abdalá II visitó a los heridos internados en el hospital y aseguró en un mensaje en la red social X que “el atentado terrorista contra Karak recibirá la respuesta más dura”. La gobernación de Karak alberga una importante comunidad cristiana.
Por su parte, el primer ministro jordano Jafar Hassan decretó tres días de luto nacional a partir del viernes, con banderas a media asta en las instituciones gubernamentales y públicas.