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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El fenómeno climático de El Niño sigue impactando duramente a la industria pesquera chilena, generando dificultades económicas para empresas y pescadores artesanales. Mientras el jurel comienza a reaparecer en los supermercados tras meses de escasez, la situación de la anchoveta en el norte del país es crítica. El aumento de la temperatura oceánica está modificando las zonas de pesca habituales, afectando capturas y operaciones procesadoras. La ausencia de anchoveta amenaza a proveedores artesanales en el norte, con advertencias de posibles quiebras.

El fenómeno climático de El Niño continúa golpeando a la industria pesquera chilena, alterando la disponibilidad de recursos y generando dificultades económicas para empresas y pescadores artesanales. Mientras el jurel comienza a regresar a los supermercados tras meses de escasez, la situación de la anchoveta en el norte del país sigue siendo crítica.

De acuerdo a expertos, el aumento de la temperatura del océano estaría modificando las zonas habituales de pesca, afectando las capturas y el funcionamiento de las plantas procesadoras.

El escenario es especialmente complejo en el norte, donde la ausencia de anchoveta amenaza la continuidad de algunos proveedores artesanales.

Jurel comienza a regresar a los supermercados tras seis meses de escasez

Durante el primer semestre de 2026, el jurel prácticamente desapareció de las góndolas de los supermercados debido a la menor disponibilidad del recurso frente a las costas chilenas.

Según informó The Clinic, las capturas comenzaron a recuperarse durante el invierno, permitiendo que distintas marcas de conservas retomaran su comercialización.

Las cifras del Servicio Nacional de Pesca, citadas por Pescadores Industriales del Bío Bío, indican que al 13 de octubre se había capturado el 64% de la cuota nacional de jurel, considerando los sectores artesanal e industrial.

Sin embargo, la recuperación todavía enfrenta dificultades. Algunas empresas no han retomado la elaboración de conservas debido a que los ejemplares capturados no tienen el tamaño adecuado.

Desde el gremio pesquero del Bío Bío advirtieron que El Niño ha modificado las zonas históricas de pesca.

“Hoy es más difícil capturar jurel, pues nos hemos enfrentado a un comportamiento errático del recurso producto de las condiciones oceanográficas donde se desenvuelve actualmente”, señalaron al citado medio.

Anchoveta desaparece de las capturas en el norte y pescadores advierten posibles quiebras

La situación es todavía más preocupante para la anchoveta. Según consignó Diario Financiero, el último informe del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), correspondiente a la semana del 5 al 11 de octubre, no registró desembarques del recurso en Arica, Iquique ni Mejillones.

Aunque parte del período coincidió con una veda que terminó el 8 de octubre, tampoco se registraron capturas después de su levantamiento.

Manuel Guajardo, presidente de la Asociación de Armadores Pesqueros de Arica, explicó que los pescadores han capturado menos del 10% de una cuota cercana a las 100 mil toneladas.

“Hemos salido a pescar y nada, no hay nada”, relató.

El dirigente advirtió que la falta de ingresos, sumada a los costos de mantención de las embarcaciones, podría tener graves consecuencias para el sector.

“Es realmente crítico. Incluso, nos puede llevar a muchos a la quiebra”, sostuvo.

La crisis también afecta a grandes compañías como Corpesca y Camanchaca, que dependen del abastecimiento artesanal de anchoveta para sus plantas del norte.

Durante el primer semestre, Camanchaca procesó cerca de 51 mil toneladas de recursos pelágicos en Iquique, un 42% menos que en igual período de 2025. En tanto, fuentes vinculadas a Corpesca señalaron a DF que sus capturas de jurel y anchoveta disminuyeron un 60%.

El Niño podría prolongar sus efectos hasta 2027

El aumento de las temperaturas del océano aparece como uno de los principales factores detrás de esta situación.

Rodrigo Zamora, representante técnico de Sonapesca, explicó al DF que el calentamiento de las aguas, que puede alcanzar hasta cuatro grados Celsius, provoca que las anchovetas busquen zonas más frías y profundas, dificultando su captura por parte de los pescadores artesanales.

El panorama podría extenderse durante los próximos meses. Una resolución de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca), emitida en agosto, señaló que existía una probabilidad superior al 97% de que El Niño persistiera hasta comienzos de la primavera de 2027.

Por su parte, Aquiles Sepúlveda, director ejecutivo del Instituto de Investigación Pesquera (INPESCA), explicó a The Clinic que las alteraciones en la distribución del jurel no necesariamente significan una disminución de su población, sino cambios en las zonas donde se concentra.

Así, mientras la recuperación del jurel comienza a aliviar el abastecimiento de conservas en los supermercados, la crisis de la anchoveta mantiene en alerta a los pescadores del norte, ante el riesgo de que la escasez continúe afectando sus ingresos y la actividad industrial.