El Banco Central de Chile anunció que renovó por cinco años más el acuerdo que mantiene desde 2015 con el Banco Central de la República Popular China, donde mantienen disponible una línea de intercambio de divisas (“swap”) de renminbi/peso chileno.
Tal swap -que cabe destacar es un instrumento distinto al swap de tasas de interés que ha tomado fuerza por la fallida apuesta de las AFP- consta de un monto de aproximadamente US$7.500 millones equivalentes.
No se trata de un intercambio ya concretado de divisas, sino solo de una opción que tiene el Banco Central para, en caso de ser solicitado a su par chino, esos recursos puedan utilizarse para contribuir a la estabilidad de los mercados financieros. De ahí que el comunicado oficial señale que el acuerdo bilateral tiene “fines precautorios”.
El ente emisor, encargado de gestionar las reservas internacionales de Chile, cuenta con distintos instrumentos en los cuales recurrir en caso de eventos económicos que puedan tener un impacto financiero local.
Por ejemplo, en agosto el Fondo Monetario Internacional (FMI) renovó su Línea de Crédito Flexible con nuestro país, con el cual nuestro país podría tener acceso a unos DEG 8.721,5 millones, equivalente a US$11.800 millones.
Desde mayo de 2020, donde se aprobó la primera línea por US$23,93 mil millones y que ha sido renovada cuatro veces con montos más bajos, en ningún momento ha sido utilizada por el Banco Central.
Finalmente, a septiembre de este año, el BC mantenía US$53.547 millones de activos en reserva, con más de U$30 mil millones en dólares estadounidenses. A su vez, este 2025volvió a comprar oro tras 26 años, elevando el valor de estas reservas de US$34 millones a US$1.258 millones.