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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La crisis del combustible no da tregua en Rusia, con largas filas de conductores esperando gasolina. En medio de esto, el gobierno insta a centrarse en las celebraciones por el Día de la Bandera. La escasez responde a ataques de Ucrania a refinerías rusas con drones, obligando a importar petróleo refinado. Dos de cada tres estaciones no tienen suministro.

Varios reportes de medios internacionales sostienen que la crisis del combustible no da tregua en Rusia, donde las filas de conductores de autos buscando gasolina se vuelven cada vez más largas.

En medio de todo eso, la BBC detalla que el gobierno del país insta a la población a centrarse en las celebraciones por el Día de la Bandera (22 de agosto). Al menos así se vive en Moscú y San Petersburgo, por ahora.

Crisis del combustible en Rusia

El medio británico expuso que las hileras pueden llegar hasta los 80 vehículos en las jornadas de la mañana, mientras que los choferes tienden a esperar, por lo bajo, tres horas.

“Anoche fui a echar gasolina a las 11 de la noche. A medianoche ya estaba al principio de la cola. Luego cerraron la gasolinera hasta las 2 de la madrugada”, detalló una conductora.

Según expone El País, se trata de una especie de ‘segunda ola’ de crisis de combustible, mucho más grave que la que existió en junio pasado.

El medio español afirma que, en las principales ciudades rusas, dos de cada tres estaciones de servicio no tienen suministro para la población.

La escasez responde directamente a una estrategia de guerra que ha empleado Ucrania en los últimos meses: atacar las refinerías rusas por medio de drones.

El efecto ha sido devastador e hizo que el Kremlin haya optado por la importación del petróleo refinado con sus socios asiáticos.

“Estos ataques no han tenido consecuencias críticas, nunca las ha habido ni las habrá, pero sin duda nos perjudican, eso es evidente. Lo sabemos, y, por lo que parece, lo entendemos”, expresó el presidente Vladimir Putin la semana pasada.

De acuerdo a lo que recopiló BBC, las personas reconocieron que la situación que se vive es muy complicada, aunque evitar expresar críticas abiertas hacia su gobierno.

La administración, por su lado, se aboca a repartir banderas rusas en las principales rusas y resaltar los símbolos patrios por estos días, añadió el analista Steve Rosenberg.

“Las autoridades locales han instalado puestos y organizado un concierto callejero para conmemorar el Día de la Bandera Rusa. Puede que haya escasez de gasolina. Pero no de patriotismo. Aquí no”, expusieron.

“Junto al algodón de azúcar hay fusiles Kalashnikov. En un puesto, a los niños les muestran una variedad de equipo militar, incluyendo lanzacohetes portátiles. Los pequeños toman las armas y posan con ellas. Esto sugiere una creciente militarización de la sociedad rusa. La presentación patriótica está levantando el ánimo de algunas personas”, añadieron.

No obstante, este espíritu no logra esconder que la situación de las gasolinas sigue siendo delicada.

El apsado 18 de agosto, el ministro de Energía ruso, Serguéi Tsiviliov, reconoció que en las gasolineras se formaban filas, pero aseguró que las autoridades “trabajan activamente” para resolver la situación.

El Gobierno ruso había autorizado la venta de combustible Euro-2, por debajo de los estándares de calidad habituales de Euro-5, para abastecer el mercado interno y prohibió la exportación de diésel.

La primera ola de la crisis de combustible comenzó en mayo, pero la situación mejoró significativamente durante los meses de verano.

No obstante, en agosto Ucrania reanudó los ataques a las refinerías rusas, lo que dio inicio a una nueva ola de escasez.