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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Corinthians logró una clasificación épica a cuartos de final de la Copa Libertadores al vencer 1-0 a Rosario Central, a pesar de jugar con 10 hombres. Memphis Depay ingresó desde el banco para asistir a Breno Bridon en el gol de la victoria. El equipo argentino no pudo aprovechar la superioridad numérica y falló en crear oportunidades de gol. Tras un partido tenso y con entradas duras, Corinthians se impuso con un gol crucial de Bidon.

Después de una renovación conturbada, un adiós prematuro y un retorno sorprendente, Memphis Depay entró desde el banquillo para asistir a Breno Bridon, derrotar 1-0 a Rosario Central con un jugador menos y avanzar a los cuartos de final de la Copa Libertadores, donde espera Estudiantes de La Plata.

Clasificación épica del ‘Timão’, que batió al equipo de Ángel Di María en una falta cobrada al primer palo por el delantero neerlandés que desvió ‘con la uña’ Breno Bidon en el minuto 80.

Para entonces, los dirigidos por Fernando Diniz llevaban veinte minutos encerrados atrás después de la expulsión de Raniele por una falta temeraria a la rodilla de Copetti.

El cuadro argentino, presionado tras el 0-0 del partido de ida, anuló a los locales en la primera mitad, pero fue incapaz de aprovechar su superioridad numérica en la segunda.

Y eso que Diniz, exseleccionador brasileño, no logró en ningún momento que su Corinthians plasmase sobre el césped su idea de dominio y posesión extrema.

La lista de bajas también era interminable: Lingard, Yuri Alberto, Zakaria Labyad, Vitinho, Kayke, Allan, André… Y Depay, de vuelta tras semanas de incertidumbre en relación a su continuidad, empezaba desde el banquillo.

Además, la presión asfixiante (y sorprendente) de Rosario ahogó la salida de los paulistas, algo nerviosos a tenor del gran número de errores técnicos en los primeros minutos.

Pese a todo, Corinthians pudo adelantarse con un zurdazo desde el pico del área de Kaio César en el minuto 14. Ledesma evitó el gol con una mano salvadora.

Y hasta ahí el peligro del ‘Timão’ en la primera mitad. Tras el fogonazo de Kaio César, lo apostó todo a balones en largo a Pedro Raul y sus casi dos metros de altura. El delantero tenía la misión de aguantar y esperar la llegada de algún compañero más rápido.

Pocas veces funcionó esa receta. Los Canallas desconectaron el juego de la escuadra albinegra, pero tampoco se acercaron con peligro al área rival.

Campaz se topó con Matheuzinho en la izquierda. Di María solo apareció en las jugadas a balón parado, mientras que los Ibarra, Navarro y Rodríguez estaban demasiado preocupados en no perder la posición.

Al descanso, todo seguía igual.

Ya en la segunda mitad el partido aumentó de temperatura con entradas duras por parte de ambos equipos. El árbitro venezolano Alexis Herrera fue demasiado permisivo con el ímpetu exagerado de algunos jugadores.

Hasta que el VAR le llamó al orden en una falta con los tacos de Raniele sobre la rodilla de Copetti. El volante brasileño, que ya venía amonestado de la primera parte, recibió la roja directa en el minuto 58.

Con uno menos, Corinthians se encerró atrás y siguió tensando la cuerda con infracciones al límite del reglamento.

Rosario quiso dar un paso al frente. Campaz lo intentó desde lejos. Fue entonces cuando, en el minuto 71, Diniz recurrió a su as en la manga: Memphis Depay, de vuelta tras un tremendo lío con la directiva, que decidió no renovarle y luego dio marcha atrás.

Pero Corinthians seguía sufriendo. Copetti desaprovechó un clarísimo mano a mano contra Hugo Souza, tras ganar en el cuerpo a cuerpo a Gabriel Paulista.

El pesimismo crecía en el feudo paulista hasta que Depay lanzó una falta con veneno al primer palo y Bidon, el más listo de la clase, se adelantó a su marcador y puso el pie para poner por delante al cuadro de São Paulo.

Un golpe demasiado duro para Rosario y una flama de esperanza para Corinthians, que aguantó el 1-0 hasta el final.